El Congreso rechazó la supresión de símbolos religiosos como el crucifijo o la Biblia en los actos de tomas de posesión de los cargos públicos, ¿cual cree usted que es la razón?
La razón es una nueva puesta en escena de un Partido Político como IU que, a la vista de los últimos resultados electorales, se encuentra próximo a la extinción.
Hace unos meses,la proposición no de ley, registrada por IU e ICV, contó con 6 abstenciones, 9 votos a favor y 309 en contra. Los votos fueron evidentes, ¿es normal que ocurra algo así en un estado aconfesional como es España?
Es completamente normal, si se tiene en cuenta que el problema no era de legalidad, sino de oportunidad.
De hecho, aquellos que defendieron el texto, propusieron también crear un «protocolo de aconfesionalidad» acorde con el carácter aconfesional del Estado que proclama la Constitución. De este modo ¿cree que la creación de dicho protocolo es viable?
Es viable, siempre que se eliminen los funerales de Estado, el capellán castrense, y las procesiones, y los sanfermines, y siempre que el Cristo de Velázquez deje de residir en un Museo público como El Prado. Siempre que se elimine el día de Navidad, siempre que los teatros públicos no sirvan para que se representen obras tan propagandísticas como las de nuestros clásicos, y siempre que la Playa de San Juan pase a denominarse Playa de Don Juan, pues lo contrario resulta ofensivo en un Estado que confunde aconfesionalidad con laicidad.
Algunos grupos propusieron no solo suprimir el crucifijo o la Biblia en las tomas de posesión, sino eliminar totalmente este tipo de ceremonias por ser anacrónicas. ¿Hasta qué punto, opina usted que España mezcla política y religión?
Haciendo referencia a la respuesta anterior, recalcaré que no se puede confundir aconfesionalidad con laicidad, y nuestro Estado no es n Estado laico, sino un Estado aconfesional.
El decreto que regula las ceremonias de toma de posesión no establece obligación alguna de situar símbolos religiosos. Por tanto, no hay norma alguna que rectificar. Entonces ¿por qué cree usted que se sigue practicando?
Porque lo que no está prohibido está permitido. Y si un interesado pide la presencia de los símbolos de otras confesiones, no se le debe impedir.
Desde el punto de vista constitucional y dada la laicidad del Estado, ¿retirar los símbolos sería lo más lógico o cree que existiría enfrentamiento entre algunos partidos?
Aunque sea políticamente incorrecto, debería recordarse que lo que establece el artículo 16.3 de la Constitución es que “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”. O lo que es lo mismo: el nuestro no es un Estado laico, sino un Estado aconfesional.

















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