Estos suplementos no son obligatorios, pero sí muy recomendables, sobre todo cuando se recorren grandes distancias.
Existe una diversidad de pólizas. Además de las opciones mínimas, los seguros de cancelación son los más adecuados de cara a afrontar la posibilidad de no realizar el viaje.
Contratar un seguro significa recibir parte de lo pagado en un billete de avión o un paquete turístico, siempre que se alegue un motivo extraordinario, como puede ser un accidente.
Sin embargo, en caso de que una compañía cese su operación por insolvencia o quiebra es el Parlamento Europeo quien tiene que aplicar medidas de control para que los afectados reciban el importe que pagaron por un viaje que no harán.
El reglamento regulador ante estas situaciones, aprobado a principios de mes, ha desaprovechado la ocasión de ofrecer protección a los consumidores.

















[...] temores financieros y un informe sobre la inflación en la mayor economía del mundo llevó hoy pérdidas a Wall Street, mientras el precio del crudo logró avanzar y la moneda estadounidense se depreció frente al [...]