Examen accesoEl sábado 28 de junio unos 300 aspirantes realizaron el primer examen de acceso a la abogacía de España. Después de meses de espera sin saber cuando se realizaría el examen ni como sería, e incluso dudando que finalmente tuviera lugar, por fin han dejado toda esa incertidumbre atrás. Pero no están del todo contentos: consideran que las preguntas del examen dejaban mucho que desear.

“La parte general no tenía nada que ver con la prueba piloto, había un montón de preguntas sobre tasación de costas, procedimiento de jura de cuentas e impugnación por costas indebidas, cuando de estos temas no aparecía ni una sola pregunta en la prueba”, se lamenta Mireia Frigola, una de las aspirantes. “No nos esperábamos para nada ni los temas de las preguntas ni la forma de preguntar, muy concreta, cuando en la prueba piloto se daba tanta importancia a la deontología y a temas generales”. Otra aspirante, Carlota Climent coincide con su compañera: “Cuando publicaron la prueba ya nos pareció muy difícil porque salían temas que no habíamos ni visto en el máster y que por tanto no habíamos estudiado pero es que el examen ha sido el doble de difícil.

Frigola también asegura que en otros temas las preguntas eran demasiado difíciles: “las preguntas de derecho europeo era muy concretas y rebuscadas, habíamos estudiado cómo funciona la justicia europea, los tipos de procedimiento, las partes, etc. pero las preguntas no tenían nada que ver con eso”.

Después de ver la corrección de la Comisión Evaluadora que el Ministerio ha colgado este lunes ambas confían en pasar la prueba. Aún así, Climent cuenta que va a impugnar dos preguntas porque “sencillamente ninguna de las respuestas era correcta”.

Ambas también consideran que hay un problema de planteamiento más allá del examen concreto: “algunas preguntas indignan porque tenemos que saber detalles de cosas que no tienen que ver con nuestra profesión, por ejemplo detalles de funcionamiento de la Ley Orgánica del Poder Judicial, cuando nosotros no somos una judicatura”, se lamenta Frigola. Climent coincide con ella: “yo trabajo con abogados muy buenos y la mayoría de preguntas no sabrían contestarlas.

Todo esto se suma a que el máster que han cursado estos abogados se ha preparado con una prueba piloto del gobierno socialista anterior, donde la parte general no incluía temario de derecho comunitario y muy poco de constitucional, con lo que una parte del temario la han tenido que preparar por su cuenta.