Entre los preparativos, además de los informes policiales, se tiene como referencia el incidente de ejecución de sentencia -‘demanda incidental’- presentado contra ASB en 2007 que dio como resultado que el Tribunal Supremo impidera el registro de esta marca en el Ministerio del Interior.

Se trata del único caso en el que se impidió la inscripción de un partido, ya que el resto han sido ilegalizaciones o impugnaciones de listas.

En eso es precisamente en lo que está el Ejecutivo, en impedir que se registre el nuevo partido político sucesor de Batasuna con el fin de presentarse a las elecciones.

El Gobierno ha trabajado hasta ahora con la hipótesis de que la izquierda abertzale presente un partido “a las claras” y con el respaldo de los mismos que formaban parte de la ilegalizada Batasuna.

Estos hechos parecen confirmarse ya que la izquierda abertzale ha convocado un acto público para el próximo lunes en el Palacio Euskalduna de Bilbao con el fin de presentar los estatutos de su nueva formación y en el cartel de intervinientes está, además del abogado Iñigo Iruín, el dirigente Rufino Etxebarría.