Vuelve a su actualidad intermitente en nuestro país el arbitraje, tras las reformas anunciadas hace varias semanas por el Ministro Caamaño de cara a que tanto este método extrajudicial como la mediación tengan mayor protagonismo en la actividad social y empresarial. Para David Arias, responsable en del área de Litigacion y Arbitraje y actual Secretario General del Club del Arbitraje, “la medida de imponer la mediación como un camino a seguir no creo que funcione.

Por lo que respecta a la reforma de la Ley de Arbitraje, “creo que ubicar el exequatur de laudos en las Salas de lo Civil y Penal de los Tribunales Superiores de Justicia es una opción mejor que la actualmente vigente pero, como decía antes, sería mucho mejor conferir tal competencia a la Sala Primera del Tribunal Supremo, que ya la tenía antes de 2003 y que debería seguir teniéndola”.

David Arias es Abogado en ejercicio desde 1991. Se incorporó a Perez-LLorca en 1998 como responsable del equipo de litigación y arbitraje. David está especializado en litigación comercial y en arbitraje nacional e internacional. también es profesor titular de derecho procesal y arbitraje. Es desde 1993 Doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Premio Extraordinario de Doctorado y1991 Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Premio Extraordinario de Licenciatura.

Areas de actuación

David cuenta con reconocida experiencia en arbitraje, internacional o local, institucional o ad hoc. en el ámbito internacional, ha actuado como árbitro y como abogado en importantes arbitrajes administrados por la Cámara de Comercio Internacional (CCI) y la London Court of International Arbitration (LCIA). en lo que respecta al arbitraje doméstico, ha actuado ante entidades como la Corte de Arbitraje de Madrid (CAM), la Corte Civil y Mercantil de Arbitraje (Cima), y el Tribunal de Arbitraje de Barcelona (TAB). también ha participado como árbitro y abogado en arbitrajes ad hoc, bajo el reglamento Uncitral o bajo otras normas.

Asimismo, David tiene amplia experiencia en litigación comercial. sus clientes son principalmente grandes empresas nacionales e internacionales de sectores como ingeniería, industria, telecomunicaciones, construcción, energía, seguros y banca.

Colaboración Doctrinal y Docente

Desde 1995, David es profesor titular de Universidad. Actualmente, imparte la asignatura de Derecho Procesal y Arbitraje en la Universidad Francisco de Vitoria, y “arbitraje internacional” en el Master de Derecho de los Negocios de la Fundación Carolina. Asimismo, participa regularmente en seminarios y conferencias como experto en derecho procesal y arbitraje, y durante varios años, ha sido Director del Centro de Estudios e Investigación del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid. Es a su vez autor de diversas publicaciones sobre derecho procesal y arbitraje, publicadas en editoriales y revistas especializadas.

David coordinó “Comentarios a la ley de arbitraje de 2003”, Editorial Aranzadi. Además, entre otras de sus colaboraciones destacan “La suspensión cautelar de acuerdos de sociedades anónimas” en “Las medidas cautelares por razón de la materia” (Cgpj, madrid, 1998); “Comentarios a la ley del Jurado” (con VVAA. coord. de la obra Oliva Santos. Editorial: Centro de Estudios Ramón Areces s.a., Madrid, 1999); y “Comentarios a la nueva Ley de Enjuiciamiento Civil” (con VVAA coords. Fernández-Ballesteros, Rifá y Valls. Iurgium, madrid, 2000).

David Arias forma parte como experto en litigación y arbitraje de diferentes organizaciones internacionales como Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (ICAM). Fundador y Secretario General del Club Español del Arbitraje (CEA); Secretario de la Sección Española de la International Law Association (ILA). También forma parte de la Comisión de Arbitraje del Comité Español de la CCI; de la Association Suisse de l’Arbitrage (ASA) asi´como de la International Bar Association (IBA) y de la London Court of International Arbitration (LCIA).

Actualmente, es director junto con Miguel Angel Fernández-Ballesteros, de Spain Arbitration Review, la revista del Club Español del Arbitraje y la calidad de su trabajo le ha hecho formar parte de diferentes ránkines internacionales de forma ininterrumpida desde el 2006. El pasado año tanto el despacho como este profesional aparecía en la Chambers and Partners Global 2009

¿Podria explicarnos cómo esta organizada esta área de arbitraje y litigación de su firma y que servicios demandan sus clientes?

Nuestro equipo está integrado por cuatro socios y quince asociados de los cuales seis son asociados senior con plena capacidad para llevar asuntos por sí mismos. Todos los abogados intervienen indistintamente en litigios y en arbitrajes, si bien algunos de nosotros dedicamos más tiempo al arbitraje.

La mayor parte de los abogados del equipo se dedican monográficamente a defender los intereses de nuestros clientes en todo tipo de litigación comercial y arbitraje. Además José Pedro Pérez-Llorca, y yo mismo servimos frecuentemente como árbitros en arbitrajes nacionales e internacionales.

En época de crisis como la que vivimos, ¿es bueno acudir al arbitraje como método de resolver conflictos?

El mejor método de resolver un conflicto es la negociación entre las partes. En el despacho pensamos que, de ser posible, una solución negociada es siempre lo más recomendable para el cliente. Sin embargo, cuando tal solución no es viable, el arbitraje es el mejor sistema de resolución de controversias. Si la disputa es doméstica, uno puede plantearse –aunque sea para luego rechazarla– la alternativa de acudir a los tribunales. Sin embargo, cuando la disputa es internacional no hay alternativa real: el árbitro es el auténtico juez natural del conflicto comercial internacional.

Como abogado, ¿qué consejo le ofrecería a otro letrado que dude de las ventajas del arbitraje para que lo aplique con sus clientes?

Más que darle un consejo, que no soy quién para darlo, invitaría al compañero a que se familiarizase con el arbitraje para que juzgase por sí mismo. Hoy en día existen muchas oportunidades para conocer de primera mano el arbitraje y sus ventajas. Le animaría a apuntarse a las actividades del Club Español del Arbitraje o a recabar información de las cortes de arbitraje, que están realizando una excelente tarea de divulgación del arbitraje.

En este contexto, explíquenos la función del Club del Arbitraje, entidad de la que usted es miembro fundador.

El Club Español del Arbitraje, del que me honro en ser su Secretario General, es una iniciativa surgida de varios abogados con experiencia en arbitraje para promover la práctica del arbitraje en España e Iberoamérica. Lo que fue inicialmente una idea feliz compartida por unos cuantos amigos es hoy una institución de referencia que cuenta con alrededor de 400 socios en 26 países.

¿Cuál es el nivel de los árbitros españoles a nivel internacional?

Hace algo más de una década la presencia de árbitros españoles a nivel internacional era muy escasa. Afortunadamente hoy en día hay un buen número de árbitros españoles de primer nivel en la esfera internacional que forman parte de arbitrajes administrados por las mejores instituciones del mundo y que participan regularmente en los congresos más prestigiosos sobre la materia.

¿Qué le queda al arbitraje para que arraigue a nivel nacional de la misma forma que ya es una realidad en transacciones internacionales?

Como decía antes, en las transacciones internacionales no hay alternativa real al arbitraje, ya que nadie quiere litigar en el país del otro. A nivel nacional está la alternativa de la jurisdicción, que merece ser considerada caso por caso. Aunque soy un gran defensor del arbitraje, no debo dejar de mencionar que los jueces españoles están como regla muy bien formados y que la jurisdicción es y debe seguir siendo una opción para tener en cuenta. Para que el arbitraje arraigue más, es necesario continuar con la labor de divulgación de sus ventajas y seguir ofreciendo formación en la materia para los abogados que lo deseen.

Uno de los caballos de batalla del arbitraje se encuentra en la ejecución del laudo, ¿cómo puede asumirse este asunto con éxito en el futuro?

La ejecución de un laudo nacional no debería plantear problema alguno, puesto que tiene la misma fuerza ejecutiva que una sentencia. Por lo que respecta a la ejecución de laudos extranjeros, sería muy deseable una reforma de la Ley de Arbitraje que volviese a centralizar la homologación (exequatur) de tales laudos en la Sala Primera del Tribunal Supremo. Actualmente tal competencia reside en los jueces de primera instancia y ello dista mucho de ser bueno.

¿Por qué cree que se ha producido la eclosión de las Cortes de Derecho Privado? ¿Dónde está su control y regulación para evitar su mala praxis?

El arbitraje es el triunfo de la autonomía de la voluntad y, en buena medida, el triunfo de la libertad. Soy poco amigo de un control de las cortes de arbitraje y tampoco creo que haya que regularlas excesivamente. Con la nueva Ley de Arbitraje de 2003 que ha mejorado notablemente la regulación de la materia es normal que hayan surgido muchas iniciativas de promoción de Cortes de Arbitraje. Sin embargo no creo que sea malo.

Es cierto que puede haber tentaciones de crear “chiringuitos arbitrales” entre cuatro amigos, pero tales iniciativas caen por sí solas. Pasa un poco como con la llegada de la democracia y la proliferación de numerosos partidos políticos (la llamada “sopa de letras”): al final todo vuelve a su cauce y solo quedan unos pocos. Naturalmente, me estoy refiriendo al arbitraje comercial donde los empresarios tienen capacidad sobrada para discriminar lo bueno de lo malo. Otra cosa es el arbitraje de consumo, donde sí que hay que evitar que se perjudique al consumidor.

¿No cree que en un país como España, uno de los más prolíficos en cuestión de Cortes Arbitrales, no estaría de mas que existiera una única forma de proceder que generase confianza en el empresario?

Creo que sería muy bueno que las Cortes de Arbitraje tuvieran un reglamento común. Esta iniciativa tuvo lugar hace unos años en Suiza y se ha demostrado muy positiva. Al fin y al cabo, en el arbitraje está casi todo inventado y la uniformidad es un valor deseable, pues aporta certeza y previsibilidad.

Una de las iniciativas del Club Español del Arbitraje es la publicación de un reglamento modelo para que sea adoptado por las cortes de arbitraje que así lo deseen. Se trata de un excelente texto que recoge las últimas novedades sobre la materia. La Corte de Arbitraje de Madrid así lo ha hecho y es posible que la Corte del Colegio de Abogados de Madrid también lo haga.

Por último, ahora que habla de la justicia y su modernización, ¿qué papel va a jugar el arbitraje en este proceso que el Ministro Caamaño ha difundido en diferentes foros de opinión? ¿Cómo valora el Anteproyecto de Modificación de la Ley de Arbitraje presentado recientemente?

Creo que la mediación no va a funcionar y establecerla como requisito obligatorio para el acceso a la jurisdicción en determinados asuntos me parece un error. En España no hay cultura de mediación comercial y no es realista pensar que por promulgar una ley la cosa va a cambiar. Por lo que respecta a la reforma de la Ley de Arbitraje, creo que ubicar el exequatur de laudos en las Salas de lo Civil y Penal de los Tribunales Superiores de Justicia es una opción mejor que la actualmente vigente pero, como decía antes, sería mucho mejor conferir tal competencia a la Sala Primera del Tribunal Supremo, que ya la tenía antes de 2003 y que debería seguir teniéndola.

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