Confiesa abiertamente que el hecho de no tener competencia en un mercado como en el que se desenvuelve Legalitas ha hecho a esta firma jurídica evolucionar de forma notable a lo largo de sus trece años de vida.”Hemos logrado consolidarnos como empresa de servicios jurídicos con 300.000 clientes directos y ocho millones relacionados con colectivos”, afirma su director general Juan Pardo, quien achaca a la tecnología la evolución del negocio de su entidad “hoy al teléfono tradicional le va sustituyendo otra tecnología como puede ser el acceso a través del chat o las videoconferencias”, subraya.  Es precisamente este alto nivel de consultas, medio millón a lo largo del último año, la justificación de la puesta en marcha del Observatorio jurídico de la entidad, una radiografía clara de las consultas jurídicas de los españoles, a través de una sistematización de esa información recogida en el CRM de la empresa.

Nuestro entrevistado valora las reformas que está emprendiendo el Ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardon, “al pretender hacer una justicia más eficiente” y señala como clave para esta modernización del aparado jurídico “apostar por la mediación entre las partes que evite la litigiosidad alta que hay en nuestro país. “. De hecho, comenta a este periodista que éste es parte del trabajo que sus abogados realizan a diario en las diferentes consultas que reciben a diario, más de 6.000, cerca de un 25% relacionadas con el consumo. Y señala que sólo “un 2% de nuestros casos acaban en la via judicial, con lo cual también ayudamos de alguna forma a desatacar esta justicia”. Dentro de diez años confía que Legálitas tenga una estructura más eficiente aprovechando el crecimiento importante tanto en facturación como en rentabilidad. “En principio,  no tenemos tiempo para salir fuera de España. Otra cosa es que algún inversor latinoamericano quiera llevar nuestra idea e intentar montar el negocio”.

 Sentado ante este periodista, Juan Pardo hace memoria para señalar los hitos claves de una empresa, ya un referente claro en una manera de hacer la abogacía, alejada de la tradicional de los negocios.  “Apareció Legálitas en 1999 por la iniciativa de un grupo de socios particulares en colaboración con la Universidad de Navarra, con un porcentaje minoritario constituyen la empresa. El primer enfoque era para comercializar un seguro de defensa jurídica  entre colectivos”. Aun recuerda las dificultades porque al no existir la figura de los colectivos no se podía comparar a nada.

Será en el 2004, cuando Legálitas se lanza a la comercialización individual de sus productos. “Se trataba de ir al cliente final” explica Pardo. “Eso hizo desarrollar nuestra herramienta informática de forma notable y realizar una notable inversión en publicidad, especialmente radio y televisión”. Era el momento de construir la marca Legálitas.

Tres años más tarde, se crea la compañía de seguros dependiente de la matriz, tras la pertinente solicitud a la Dirección General de Seguros. “Buscábamos comercializar un producto jurídico con matiz asegurador dentro del campo de los colectivos”, señala

Y durante el pasado año se rubrica un acuerdo de gran importancia con el Banco de Santander al crear un producto jurídico dirigido a familias que se comercializa a través de la red de oficinas de esta entidad financiera: “Se hizo una gran campaña de comunicación importante por este motivo y creo que ha sido la primera vez que este banco ha hecho algo con otra marca que no fuera Ferrari”

Acompañado de Ricardo Martin, su responsable de comunicación, explica a DIARIOJURIDICO la situación actual que vivimos y cómo han evolucionado las consultas jurídicas por la crisis. “Estoy convencido que gracias a la tecnología la relación de abogado y cliente será más inmediata”, comenta con rotundidad. “Y gracias a ella esperamos seguir atendiendo con solvencia las necesidades de nuestros clientes”.

Desde su punto de vista hay que explorar aún mas el concepto de abogacía preventiva, “el espacio natural al que debe ir el propio sector de despachos de abogados”, añade. A lo largo de esta charla conoceremos las claves del éxito de esta empresa de servicios jurídicos, ahora mismo sin competencia en el mercado.

Sr Pardo, ¿Cómo ha evolucionado la consulta jurídica en esta crisis que vivimos?

La crisis ha generado mayo conflictividad y, por ende mayor inseguridad en nuestra sociedad. Una empresa como la nuestra pretende solventar esas inseguridades y responder a problemas que puedan generarse del pago de una hipoteca;  o con los vecinos o cuando pierdes la maleta en un viaje.

Pensamos que un buen asesoramiento jurídico a tiempo puede ayudar al ciudadano o a la empresa a reclamar lo que es suyo. Tambien en determinados momentos sirve para evitar conflictos y asi solucionar los problemas. Es el caso de los despidos, si estás con un abogado podrás afrontar mejor la situación y reclamar lo que es de uno.

Y nuestra cultura jurídica es mejor que antes por esa conflictividad que usted alude…

Creo que ha mejorado mucho desde luego. Hay una madurez social evidente desde que la gente conoce y puede ejercer sus derechos; ahí es donde encaja la litigiosidad bien entendida, al estilo anglosajón.

Desde Legalitas apostamos por la abogacía preventiva; procuramos educar a los ciudadanos en ese conocimiento de sus derechos del que antes hablábamos. Así es evidente que en los últimos años ha crecido mucho el llamado derecho de los consumidores, donde ya no somos tan conformistas.

Con la llegada de esta crisis mantenemos un ritmo aceptable de consultas a nivel legal, sin embargo lo más importante es el cambio cualitativo que se ha generado.  Ahora el despido improcedente se va convirtiendo en procedente, por los cambios de la última reforma laboral.

También ha evolucionado las consultas de extranjería, tras el boom del  periodo 2005 a 2008 sobre estos temas, en estos momentos, este ritmo si ha bajado habiendo muchos inmigrantes que volvieron a su país.

En ese derecho de consumo del que hablaba, ¿Qué papel juegan las asociaciones de consumidores realmente?

Es complicado hablar de ellas si no tienes toda la información al respecto. Hay que advertir que la gran mayoría son organizaciones privadas con un interés mercantil claro. Alguna de ellas te ofrece información hasta un límite, luego tienes que suscribirte.

Su función tiene que ser trabajar con transparencia y ser interlocutor ante los poderes públicos de las demandas de los consumidores, defendiendo sus derechos y dándoles voz a los propios ciudadanos.

Es evidente que es complicado tener un grupo de abogados expertos en derecho de consumo, al no ser una asigunatura de la carrera, y ser este derecho parte del derecho civil.

En nuestro caso potenciamos esta área al disponer de 37 letrados que trabajan y conocen a fondo esta disciplina del derecho.  Hay que darse cuenta que al dia recibimos unas 6.000 consultas jurídicas, de ellas el 25% tiene que ver con el consumo.

Con esta perspectiva sabemos que necesitan y cómo ayudar a los consumidores en cualquier consulta jurídica.

¿A que es debido que aún la imagen social del abogado no sea todo lo buena que se espera de ellos?

Hay que darse cuenta que la abogacía como profesión impulsa una oferta enorme de despachos y servicios. Este exceso de oferta hace que se tenga que sofisticar el servicio que se va a prestar.

Desde nuestra entidad impulsamos un servicio en el que pretendemos dar respuesta a esas reclamaciones, que, algunas de ellas, parece no tener cabida en la abogacía tradicional. Le pongo un ejemplo, las peleas vecinales, es el problema número uno de los españoles a nivel legal.  En estos temas procuramos dar un servicio de calidad a precios asequibles.

Nuestro éxito se basa en utilizar las economías de escalas a través de los 250 abogados que configuran nuestro call center. Están especializados en diferentes áreas, de tal forma que el laboralista solo se dedica a ello. O el que trata los temas de alcoholemia que puede llevar hasta 1.000 casos al año de este tipo.

Trabajamos desde la eficiencia tratando de dar soluciones con cierta rapidez. Muchas de las consultas son repetitivas, con casos muy similares, ello nos ayuda a ofrecer un buen servicio a precios ajustados.

¿Qué rasgos definen la calidad que prestan los abogados de Legálitas?

Nuestro trabajo está presidido por la excelencia. Hacemos una importante inversión publicitaria en medios televisivos y online para captar esos clientes. Luego, la rentabilidad se consigue con la renovación de sus suscripciones

Hay que darse cuenta de la dificultad del trabajo; problemas jurídicos no surgen siempre, con lo cual debemos dar un servicio excelente para que sigan con nosotros. El acto de renovar indica que están satisfechos de cómo les hemos tratado

¿Les preocupa las subidas de las tasas que ha avanzado el Ministro Gallardón recientemente?

Creo que el Ministro lo que quiere es controlar la alta litigiosidad del país disuadiendo al ciudadano y a la empresa de introducirse en pleitos interminables. También hay una clara apuesta por la desjudicializacion y el uso del arbitraje y la mediacion.

Precisamente mucha de nuestra actividad jurídica está en esta dirección. Nuestra tasa de judicialización es del 2 %, esto significa que muy pocos casos acaban en el juzgado. El resto de las consultas tienen una resolución extrajudicial, la mayor parte de las veces.

Nuestros abogados, además de ofrecer un asesoramiento jurídico de primera línea, también negocia si hace falta con la otra parte. Este es un valor añadido al resto de bufetes existentes.

¿Van a mantener los precios actuales o se actualizarán?

Se van a mantener estables. Nuestro producto , tal y como está concebido es rentable, no es necesario subirlo pese al incremento de los costes.

Respecto al Observatorio Legálitas, ¿Qué objetivos pretende cubrir con estos datos presentados este miércoles?

Queremos de alguna forma hacer la foto fija de la justicia española a través de las miles de consultas que recibimos. Es, en realidad, un termómetro muy sensible de lo que le pasa al ciudadano realmente.

Podemos, gracias al sistema informático que tenemos, fruto de una notable inversión en tecnología que hacemos anualmente, manejar esas consultas como información.

De esta forma podemos ver la evolución de las consultas jurídicas de los españoles con la crisis como telón de fondo.

Solo en el año pasado se han gestionado medio millón de consultas, lo que garantiza la fiabilidad de las conclusiones que acabamos de presentar donde se incluyen ya datos del 2012

¿Hay mucho cambio entre este año y el pasado en materia de consulta jurídica?

La verdad que si. Tenga en cuenta que en este actual ejercicio las dos reformas grandes; la laboral y fiscal han generado mucha inquietud y desconocimiento.

Uno advierte que la reforma laboral permite que los despidos sean más ágiles mientras que la consultas de impuestos son constantes, tanto por la subida del IRPF como por la última subida del IVA que genera ciertas dudas legales en cuanto a las fechas de las facturas.

En términos societarios, pequeñas pymes y autónomos también les preocupa estas cuestiones, al igual que las llamadas reclamaciones de cantidad.

Respecto al consumo, se mantiene la tendencia del 2011, se sigue reclamando mucho a aseguradoras y empresas de telefonía. En este sentido las aseguradoras miran con celo que esos siniestros sean reales para evitar cualquier fraude.

¿Cuál es el secreto de esa abogacía preventiva que Legálitas impulsa, sabiendo el carácter litigador, latino del español?

Trabajamos mucho desde los primeros síntomas del conflicto, al igual que hace el buen médico. Es fundamental estar informado para prevenir cualquier problema; ese suele ser nuestro papel desde el principio con nuestros clientes.

De hecho solemos enviar via online información jurídica a nuestros clientes de ciertos supuestos que puedan surgir. Procuramos tenerle bien informado, de tal forma que si tiene un problema podamos ayudarle.

Es cierto que los españoles solemos acudir al letrado cuando el problema ya está muy avanzando. Pero si le acostumbras a recibir información y a que contacte contigo y ese contacto sea sencillo, bien telefónico o por mail, vas rompiendo constumbres. A veces esa pequeña consulta te evita luego otro tipo de riesgos.

¿Porqué no hay una competencia en este sector que les haga sombra a ustedes?

No es sencillo replicar este negocio. Deben confluir muchos factores a la vez.  Es evidente que construir una marca es muy caro; nosotros llevamos invirtiendo desde hace muchos años en publicidad con acuerdos importantes con diferentes medios.

Una vez consolidada la marca hay que tener los medios suficientes para hacerla crecer. Y contar con el know how de tus abogados, que realmente tengan experiencia y cualificación en lo que hacen. No se trata de poner abogados al teléfono, es algo más complejo, desde luego. No todos los abogados valen para Legálitas ni Legálitas vale para todos los abogados.

Además, hay que cuidar en grado sumo al cliente. Poder tener la capacidad de traducir la consulta jurídica en algo sencillo para el consultante. Pretendemos resolver el problema de esa persona que nos llama. De ello depende que renueven con nosotros por lo que procuramos que el trato sea excelente.

En el caso de los colectivos, también procuramos que tengan ese trato de excelencia.  No se trata que seamos muy listos; es  que nos hemos equivocado y corregido mucho.

¿Hay mucha diferencia entre asesorar una pyme a una familia española?

Es evidente que asesorar a una pyme es algo más caro, a nivel cuantitativo y cualitativo. Tienen un nivel de asesoramiento jurídico mayor lo que se traduce en más consultas. Y las propias consultas son más sofisticadas y menos repetitivas

Respecto a las familias, hay muchas reclamaciones relacionadas con las peleas de vecinos; también preocupa lo relacionado con el consumo y algunos temas laborales concretos

Esto ha hecho que hayamos organizado el servicio de diferente forma. Nuestro Departamento Laboral, Mercantil y fiscal se encarga de las consultas a pymes y autónomos

En un contexto como el actual, ¿Se han incrementado las consultas por temas de desahucios?

Sobre todo desde el pasado mes de agosto. Hay que darse cuenta que esa parte infractora, por llamarla de alguna forma, lo está pasando muy mal realmente.

Es posible que las medidas aprobadas recientemente sean prácticas, pero lo fundamental es que si se ejecuta un desahucio, se haga de manera rápida.

El propio desahucio express, del que ya se sabe algo, tampoco crea que ha sido muy explicado pese al aluvión de noticias que se han recibido de los medios de comunicación. No hay que ocultar que se ha generado cierta inseguridad con este tipo de medidas.

Igual pasa con las consultas sobre productos financieros y preferentes, donde el desasosiego existe en los ciudadanos con que nos consultan. Hay que darse cuenta que no todo el mundo sabe realmente lo que es una preferente.

 

El lector de DIARIOJURIDICO puede ver los datos del Observatorio de la Justicia de  Legálitas, aqui:

Informe Observatorio Legálitas 2011

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