Bruselas ha pedido también al Ejecutivo que suprima este régimen, contemplado en la ley del Impuesto sobre Sociedades, por considerar que «distorsiona la competencia» y «otorga una ventaja injustificada a las empresas españolas, especialmente en el contexto de las ofertas públicas de adquisiciones competitivas».

Ocaña indicó que el Gobierno español sólo puede expresar su «satisfacción» con esta decisión de la CE después de tres años de negociaciones, dado que se ha mantenido el «principio de confianza legítima» y las empresas españolas no deberán devolver las deducciones fiscales practicadas antes del 21 de diciembre de 2007, cuando se realizó el grueso de las inversiones en compañías extranjeras.

Según han trasladado las empresas españolas afectadas al Ministerio de Economía y Hacienda, las inversiones que han realizado en 2008 y 2009, con derecho a deducciones, son muy pequeñas, por lo que no se sienten especialmente perjudicadas por esta decisión, a pesar de que deberán devolver las ayudas fiscales obtenidas desde el 21 de diciembre de 2007.

El secretario de Estado de Hacienda señaló que el Gobierno no piensa recurrir la propuesta de la Comisión Europea y procederá, por tanto, a suprimir el artículo del Impuesto sobre Sociedades que da derecho a las empresas españolas a practicar deducciones cuando se compran compañías extranjeras.

Aunque la decisión de Bruselas no cifra la cantidad de dinero que el Gobierno español deberá recuperar, quedan fuera las principales operaciones que se beneficiaron de estas deducciones, como la compra de O2 por Telefónica y de Scottish Power por Iberdrola, así como las ofertas de Sacyr, Abertis y Cintra para la concesión de las autopistas en Francia.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.