Un grupo de funcionarios públicos y líderes religiosos propusieron modificar la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público o simplemente introducir una nueva.

En el Senado de la República se llevó a cabo el “Foro interamericano de colaboración y diálogo interreligioso sobre libertad religiosa”. En dicho encuentro interreligioso, senadores, funcionarios públicos, líderes religiosos y representantes de asociaciones civiles reflexionaron sobre la situación que enfrenta la libertad religiosa en México y en Latinoamérica.

Los senadores se pronunciaron en favor de garantizar la libertad religiosa en México. El debate discurrió sobre la necesidad de garantizar el ejercicio de dicho derecho, reconocido en la Constitución de México. Los participantes del foro evaluaron la posibilidad de realizar modificaciones a la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público o elaborar una nueva ley en la materia.

La senadora Kenia López Rabadán, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, señaló que en México el derecho a la libertad religiosa se ha quedado al margen e incluso ha perdido visibilidad, a diferencia de otros derechos humanos que han tenido un desarrollo acelerado y permanente.

Manifestó la senadora que se deben proponer iniciativas legislativas que ayuden a garantizar la libertad religiosa en México, acompañado de otros dos derechos de primera generación como la libertad de pensamiento y la libertad de conciencia. Recién en marzo de 2012, con la reforma al art. 24 de la constitución se reconoció de manera explícita y por primera vez, la libertad de religión como un derecho humano.

El senador Eduardo Ramírez Aguilar, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, dijo que se debe incorporar la enseñanza de conceptos como tolerancia y paz en la educación pública, para contribuir a construir un tejido social de paz.

Diana Álvarez Maury, subsecretaria para Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, señaló que la libertad religiosa, la igualdad, la inclusión social y la democracia participativa, se consideran elementos fundamentales para edificar una convivencia sana y segura dentro de la cultura de paz y legalidad.

“En este gobierno buscamos un nuevo enfoque y un replanteamiento de las relaciones con las iglesias, asociaciones y agrupaciones religiosas. Debemos proponer y coordinar estrategias de colaboración con todos los grupos para dar seguimiento a mecanismos de consenso y acuerdos que ayuden a la cohesión social, a la prevención social del delito y la reconstrucción del tejido social para una cultura de paz”, explicó.

Siguiendo el orden de ideas, el arzobispo Rogelio Cabrera López, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, planteó a los senadores actualizar la ley mencionada, no solamente por la nueva redacción del artículo 24 constitucional, sino también para incorporar el principio pro persona, incluido en el capítulo primero de la Constitución.

Por su parte, Lorena Ríos Cuéllar, directora de Asuntos Religiosos del Ministerio del Interior de Colombia, aseguró que hoy están sobre la mesa los elementos clave para que la libertad religiosa salga adelante y sea una realidad.

“Con ello, podremos establecer relaciones duraderas y prácticas entre ciudadanos de un mismo país, para evitar las diferencias religiosas existentes, y de esa forma todos podremos convivir y salir adelante”, manifestó.

Fuente: Senado de la República, México