La iniciativa establece la hidrólisis alcalina y otras nuevas tecnologías como servicios funerarios para la disposición final de cadáveres

El Senado de Colombia se encuentra próximo a tomar una decisión que podría transformar los servicios funerarios en el país.

HIDRÓLISIS ALCALINA

Es una técnica comúnmente empleada para tratar residuos biológicos, tejidos animales y en contextos funerarios como alternativa a la cremación.

La hidrólisis alcalina (también conocida como biocremación, acuamación o cremación con agua) es un proceso químico que utiliza agua, calor y un agente alcalino para descomponer materia orgánica. Aunque es un concepto químico general, hoy en día se conoce principalmente como una alternativa ecológica a la cremación tradicional por fuego y a la inhumación.

El procedimiento se realiza en una cámara de acero inoxidable diseñada específicamente para este fin. El cuerpo se coloca en una solución de 95% de agua y 5% de un álcali, generalmente hidróxido de potasio, luego se aplica calor (entre 92°C y 180°C) y, en algunos sistemas, alta presión para acelerar la descomposición. Así, en un periodo de 3 a 16 horas, el material biológico (proteínas, carbohidratos, lípidos) se disuelve en un líquido estéril rico en nutrientes.

Al finalizar el proceso, solo quedan restos óseos, que son entregados a los familiares, de manera similar a las cenizas en la cremación convencional.

No obstante aparecen los críticos de este método ya que señalan que el proceso requiere entre 1.000 y 1.500 litros de agua por cada cuerpo, lo que representa un impacto ambiental significativo debido al elevado consumo de este recurso. También se cuestiona qué sucede con el agua contaminada resultante del procedimiento y cuál sería su disposición final.

BENEFICIOS

Se considera una opción más verde porque no emite gases tóxicos a la atmósfera y utiliza un 90% menos de energía que la cremación por fuego. Se presenta como una «despedida ecológica» al reducir el consumo de energía y evitar la emisión de gases tóxicos de la cremación tradicional.

A pesar de los beneficios señalados, la propuesta enfrenta una fuerte oposición.

IMPACTO

Su aceptación varía por país y región; por ejemplo, en Estados Unidos es legal en varios estados, mientras que en otros países como Colombia se discute como una tercera alternativa funeraria. Actualmente, el proyecto de ley avanza en el Congreso para aprobar este método, descrito como más limpio, económico ($1.5 – $2 millones COP) y sin emisiones tóxicas. No obstante, este método tiene un impacto forense y legal que no debe dejar de ser abordado: el proceso destruye la molécula de ADN, lo que dificulta la identificación en casos médico-legales.

«Muy preocupante el proyecto de ley que pretende aplicar la hidrolisis alcalina para el tratamiento de cadáveres en Colombia, le falta un solo debate. Desaparecen el ADN de las personas por completo y abren la puerta a que se haga prácticamente en cualquier parte”, afirmó el abogado Daniel Briceño.

Carlos Eduardo Valdés, exdirector de Medicina Legal, advirtió que este procedimiento destruye por completo el ADN de los cuerpos, lo que tendría graves implicaciones en un país como Colombia, donde los casos de desaparición forzada son una problemática persistente.

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