El senador Temístocles Ortega advirtió que no hay garantías para que el elector pueda votar libremente
Cuando hacer campaña se convierte en un riesgo de vida, las alertas por seguridad en pleno proceso electoral. La escalada de acciones violentas contra candidatos y comunidades en medio del proceso electoral ha encendido las alarmas en varias regiones del país.
El Gobierno ha anunciado refuerzos en las estrategias de protección, pero el temor persiste y crece la preocupación sobre si existen garantías suficientes para el ejercicio del proselitismo político y para la participación libre de los ciudadanos.
Uno de los congresistas que vivió en carne propia esta situación fue el senador Temístocles Ortega, quien a finales de 2025 sobrevivió a un atentado a bala contra la camioneta en la que se movilizaba en el departamento del Cauca.
Aunque anunció que no aspirará nuevamente al Congreso, el senador explicó que éste es un tema histórico y complejo. El diseño de la política de paz, desde sus inicios, no fue bien concebido. Los actores armados al margen de la ley se han fortalecido e incrementado, están cada día más y muy fortalecidos, por esa razón, la inseguridad y los delitos asociados a la violencia se han incrementado.
El Congreso ha debatido sobre el incremento de las acciones delincuenciales de esas organizaciones ese tema. Las instancias de la propuesta del gobierno de una ley de sometimiento para facilitarle a estos grupos un sometimiento a la justicia, no ha podido surtir los trámites porque hay muchas inquietudes sobre los resultados de estos procesos.
La fuerza pública es importante y necesaria porque está constituida para proteger la vida y bienes ciudadanos, pero también se requieren diálogos, acuerdos, pero algo importante: la presencia del Estado en los territorios con inversión pública, inversión social y sin duda alguna la presencia activa de las comunidades.
Hasta el momento ni lo uno ni lo otro, de ninguna de las dos hay avances para alcanzar la paz, todo eso hoy está desafortunadamente muy fracturado.
Desafortunado ya en plena campaña, el presidente del Senado, Lidio García Turbay evaluó con las fuerzas legítimas del Estado, buscar mecanismos para que haya una congruencia entre los mismos candidatos y las fuerzas legítimas del Estado. Una buena intensión, pero ha sido difícil. No hay garantías hasta este momento para el desarrollo de este proceso electoral y ya lo estamos viendo con los hechos.
Una campaña difícil, riesgosa. Quién sabe si los actores armados intentarán forzar la voluntad de electores en situaciones apartadas y eso vuelve más complejo el proceso electoral. No hay garantías para que el elector pueda votar libremente una vez esté informado de todas las propuestas de los candidatos.







