Por Francisco Fonseca. Director de la Representación en España de la Comisión Europea.


Hoy se cumplen 62 años desde que Robert Schuman, ministro francés de Asuntos Exteriores, expresara a la clase política europea, todavía inmersa en la conmoción de la II Guerra Mundial, sus principios de una Europa organizada y pacífica. Todos coincidimos que la “Declaración Schuman” constituye el acto de nacimiento de la actual Unión Europea. En aquel momento, los países europeos zozobraban en plena posguerra y el concepto de una Europa unida se presentó y consolidó como la mejor de las soluciones.

Más de seis décadas después, nos encontramos con una Europa igualmente zozobrante, obviamente a nivel económico, pero sin duda también políticamente y con inevitables y dolorosas consecuencias sociales. ¿Cuándo no ha sido así? Toda la Historia de la Unión Europea ha estado marcada por seísmos políticos que, sin embargo, no han logrado destruir el proyecto de construcción europeo; antes al contrario, Europa ha salido siempre fortalecida de sus crisis.

No hay más que echar un vistazo a la prensa de nuestros días para entender la importancia de nuestra pertenencia a la UE: ¿nuevo presidente de la República Francesa? ¿cuál es la primera clave que todos se preguntan? pues de qué manera Hollande cogerá la parte del timón europeo que le corresponde. ¿Las elecciones griegas arrojan una compleja constitución de su parlamento? pues lo que más preocupa (e inquieta, qué duda cabe) es la relación que se establezca con la Unión Europea en aras de continuar con la recuperación económica de un país que, no lo neguemos, logra sustentarse gracias a la solidaridad del resto de Estados Miembros.

Pero no todo es política. Hoy, 62 años después de haber plantado la semilla de una Europa unida, no tenemos fronteras; gozamos de derechos comunes y libertad para vivir, estudiar, trabajar, comprar o jubilarse en cualquier país de la UE; tenemos una moneda común que actúa como paraguas en medio de tormentas perfectas como las que sufrimos; seguimos siendo el modelo social y de libertades de referencia en todo el mundo y, esto es importante, tenemos lista de espera para entrar en nuestro “club” y ninguna petición para coger la puerta de salida y continuar el camino solo.

Pero podemos hacerlo mejor y, para eso, necesitamos la opinión de los ciudadanos. Hoy, 9 de mayo de 2012, la Comisión Europea anuncia la mayor consulta pública en la historia de la Unión Europea. Queremos que los europeos expresen sus puntos de vista, que cuenten  si es para ellos complicado desplazarse de un país europeo a otro, si hay trabas para estudiar o trabajar en otro Estado, si es o no sencillo comprar por Internet en otro país de la UE o simplemente cuáles son sus ideas para seguir construyendo una Europa mejor para todos. Desde hoy, pedimos a todos los ciudadanos que formen más parte si cabe del proceso de construcción de esta su Europa.

La Europa de los ciudadanos, que el año que viene cumplirá 20 años con motivo del aniversario de la entrada en vigor del Tratado de Maastricht (que estableció el concepto de ciudadanía europea), es el camino que vamos a seguir también en el futuro. Los 500 millones de ciudadanos que formamos parte de la actual Unión Europea tenemos hoy un motivo para la celebración: un día de Europa que debe hacernos sentir orgullosos de nuestros logros pero también agudizar la creatividad y el optimismo ante lo que el futuro nos tiene preparado.

 

 

1 Comentario

  1. De la misma forma que los árboles regeneran sus hojas en primavera, la vieja Europa debe adaptarse a los tiempos y a las necesidades de sus Estados, ciudadanos y grupos (asociaciones, empresas, etc.).

    Construida como unión económica, a ella se han acercado los interesados económicos (en amplio sentido)generando lobbys de atosigamiento y poder con la mirada siempre puesta en las cuentas bancarias y los beneficios económicos.

    La soberanía e independencia de los países miembros se ha entregado, ni siquiera sea parcialmente, al nuevo ente sobre la base del mercado único y la libertad de circulación de personas y capitales, pero, curiosamente, ha sido insufuciente para aprobar una Constitución social que acentuaba y armonizaba los derechos y las libertades de los europeos: de todos. También, es de ver como muchos años después de su integración UK sigue sin asumir el euro, dificultando al resto de europeos el intercambio en un país (y especialmente en alguna de sus ciudades) importante de la UE. Entiendo que esto es una puerta abierta para que otros paises puedan salir del euro pero no de Europa con una moneda que no tiene porque ser la anterior; por ejemplo Grecia, al cambio 1×1, podía aprobar el euro griego y controlarlo.

    Creo que Europa debe avanzar hacia la Unión de Estados Europeos para seguir evitando que nadie baje voluntariamente del barco. Con visión de futuro podemos ir pensando en construir EuroAsia. Antes, las normas europeas deben ser aprobadas con mayor celeridad, no podemos esperar tres o cuatro años para imponer una tasa a las transacciones bancarias y bursátiles (espero que con respeto al ciudadano)que parece pueden descargar las aportaciones de los Estados miembros.Hay que establecer que servcios públicos asumidos actualmente por los Estados miembros deben ser asumidos directametne por la UE. Por otro lado, tampoco es aceptable que uno o dos países asuman el mayor porcentaje de control y responsabilidad del organismo, ejecutando decisiones propias implantadas «con obsesión» (en palabras del Presidente Mas)y con merma de las funciones que corresponden a los gobiernos democráticos de los Estados miembros.

    En conclusión, el origen económico de la UE – del que no se ha desprendido- ha facilitado el asentamiento de guetos y estructuras financieras que en momentos de crisis detentan un poder no otorgado por las leyes. No obstante, el poder de la economia no debería impedir encaminar la UE hacia una Unión de Estados Europeos con Banco y Tesoro propios, capaz de generar leyes con celeridad (hay que superar, al efecto, la Directiva y el Reglamento) que, entre otros extremos y materias, sean capaces de sacar el dinero de los lugares en que se cocina o se piratea. One people one nation.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.