1 – Tras la publicación de los resultados oficiales en Israel, el jefe del Estado Shimon Peres dispone de siete días para confiar la misión de formar gobierno al líder de partido que considera mejor situado para hacerlo.

2 – El dirigente designado dispondrá entonces de 28 días para formar una coalición, un plazo que puede ser prolongado 14 días. En caso de fracaso, el presidente puede designar a otro jefe de partido, que tendrá sólo 28 días para formar gobierno.

3 – Si éste no lo consigue, al presidente le queda el recurso de solicitar a una tercera persona. Y si ésta tampoco consigue formar una coalición en 14 días, el presidente debe convocar de nuevo elecciones legislativas, que se celebrarían en un plazo de 90 días.

4 – En general, el jefe de la formación que más escaños consigue es el mejor situado para formar un gobierno de coalición, apoyado por al menos 61 de los 120 diputados de la Knesset. No obstante, el presidente puede encargar la formación de gobierno a otro diputado, si lo considera más apto a forjar alianzas.

5 – Por eso, aunque el partido de centro Kadima de la ministra de Relaciones Exteriores Tzipi Livni dispone, con sus 28 diputados, de un escaño de ventaja sobre el Likud (derecha) de Benjamin Netanyahu, no está segura de convertirse en la próxima primera ministra.

6 – Una coalición encabezada por Netanyahu, primer ministro entre 1996 y 1999, podría contar con el apoyo del ultraderechista Israel Beitenu (15 escaños), los ultraortodoxos del Shass (11), los religiosos del Judaísmo Unificado de la Torá (5) y los dos partidos favorables a los colonos (7), es decir 65 escaños en total.

7 – Livni puede contar con 44 diputados, a saber sus 28 escaños, 13 de los laboristas, que cosecharon el peor resultado de su historia, y tres del izquierdista Meretz. Los once escaños restantes correspondes a partidos árabes, que en principio no entrarán en ninguna coalición.

8 – Con un sistema de representación proporcional que da un gran poder a los pequeños partidos, ninguna formación ha podido nunca gobernar en solitario en Israel.

9 – La formación de una coalición puede resultar muy laboriosa, debido a las diferentes exigencias de programa y el reparto de carteras entre los diferentes socios de gobierno.

10 – Debido a este sistema de representación proporcional, la inestabilidad es inherente a la vida política israelí. En las 17 legislaturas anteriores, sólo seis gobiernos han completado los cuatro años de mandato previstos.

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