La campaña de Reyes es temporada alta para los ciberdelincuentes. Millones de españoles esperan paquetes, revisan compulsivamente el móvil y bajan la guardia ante cualquier mensaje de seguimiento. Los estafadores lo saben. Según un informe de NordVPN, las webs falsas que imitan a empresas de paquetería han aumentado un 86% en estas fechas. DHL fue la marca más suplantada, con un incremento del 206% en páginas fraudulentas.
Esta semana, una clienta del despacho Sanahuja Abogados Penalistas perdió 4.200 euros en menos de una hora. Recibió un SMS de «Correos» informando de que su paquete estaba retenido por falta de pago de tasas aduaneras: 1,95 euros. Introdujo los datos de su tarjeta en una web clonada. Veinte minutos después, los estafadores habían realizado tres compras online y dos transferencias.
«Lo que la víctima no sabe es que no está pagando 2 euros: está entregando las llaves de su cuenta bancaria. Con los datos de la tarjeta y el código de verificación, los delincuentes pueden operar en minutos. Cuando el banco alerta, ya es tarde», explica Juan Antonio Signes García, director de Sanahuja Abogados Penalistas y abogado penalista en Valencia especializado en delitos económicos.
Las señales de alerta son claras: SMS o emails con enlaces acortados, solicitudes de pago para «liberar» envíos, webs sin candado de seguridad (https), errores ortográficos en el mensaje y urgencia extrema («tienes 24 horas para reclamar tu paquete»). Correos, DHL, SEUR y otras empresas legítimas nunca piden datos bancarios por SMS ni cobran tasas por mensaje de texto.
Si ya has caído: contacta inmediatamente con tu banco para bloquear la tarjeta, cambia las contraseñas de tu banca online, guarda capturas del SMS y la web fraudulenta, y presenta denuncia en comisaría o en la web de la Policía Nacional. El tiempo es crítico: cuanto antes actúes, más posibilidades hay de rastrear el dinero.
Desde el punto de vista legal, estas conductas constituyen un delito de estafa del artículo 248 del Código Penal, con penas de hasta 6 años de prisión si supera los 50.000 euros o afecta a múltiples víctimas. Además, la víctima puede reclamar al banco si demuestra que no autorizó las operaciones y actuó con diligencia.
«Muchas víctimas tardan días en denunciar porque sienten vergüenza. Eso es exactamente lo que quieren los estafadores. No hay nada de qué avergonzarse: estas redes criminales engañan a miles de personas cada día, incluidos profesionales con formación», concluye Signes García.
Fuente: Sanahuja Abogados Penalistas





