“Cualquier empresa que tenga una visión internacional tiene mucho ganado en momentos como los que vivimos de recesión”. Karina Adriani, abogada venezolana y socia de Eversheds Lupicinio, tiene claro que en una situación como la actual hay que buscar nuevos mercados. En este contexto, continentes como Asia y Latinoamérica se revelan como los nuevos lugares de las inversiones multinacionales y algunas de las propias empresas españolas “Eversheds gracias a su vocación global observó el papel de Latinoamérica y ha impulsado desde hace seis meses Latin Desk, un consorcio de asesores para dar servicio en 18 países distintos de esa zona a esas empresas que buscan nuevos horizontes a sus inversiones”, comenta Bajo su punto de vista invertir en nuestro país es algo complicado por el exceso regulador de la normativa legal que puede llegar a asfixiar a los inversores extranjeros. “De todas formas, el mercado se mueve en España, a otro ritmo, con otros compañeros de juego y en sectores muy concretos, como el tecnológico o la compra venta de sociedades”, explica.

El pasado 1 de abril Karina Adriani, asociada senior de Eversheds Lupicinio, fue ascendida a la categoría de socia en el Departamento de Derecho Corporativo. Dos semanas después se incorporaba a la Firma María de Castro como Directora del Departamento de Derecho laboral, también en calidad de socia. El nombramiento de Karina eleva a 20 el total de promociones a socio realizadas en los despachos ligados a Eversheds, con ocho en el Reino Unido y el resto en las diferentes oficinas de la Firma en todo el mundo.

Nuestra entrevistada es Licenciada en Derecho por la Universidad Santa María de Caracas (Venezuela) y su título ha sido homologado en España por la Universidad Carlos III de Madrid. Posteriormente cursó el Master en Dirección de Empresas (MBA) en el Instituto de Estudios Superiores de Administración en Caracas (Venezuela) y en Madrid obtuvo el título de Master en Asesoría Jurídica (MAJ) del Instituto de Empresa.

Además, es miembro del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, Ilustre Colegio de Abogados de Caracas y de la International Bar Association (IBA). Karina Adriani está especializada en Derecho Mercantil Corporativo y en contratación internacional. Destaca especialmente su experiencia en la asesoría a empresas en sus transacciones nacionales como internacionales tanto a nivel público como privado. Igualmente, posee sólidos conocimientos en procedimientos judiciales transfronterizos y en temas de derecho internacional privado.

Eversheds Lupicinio queda así con 13 partners, cinco de los cuales son mujeres, acercándose poco a poco a la paridad. En este sentido, el Socio Director, Lupicinio Rodríguez, declara que prácticamente desde la fundación de la firma, hace 25 años, “se ha luchado por lograr un plan de carrera que sólo tuviera en cuenta la valía de cada abogado, independientemente de su género, así como por integrar la vida familiar y profesional de todo el personal. El bagaje cultural y social que arrastra este país –continúa– hace que no sea fácil, pero creo que este despacho va por el buen camino”.

¿Podría explicarnos el desarrollo del área de Corporate dentro del despacho?

Este departamento, formado por siete abogados, cuenta ya con dos años de vida y se ha centrado en asesorar a los clientes de la red que deseen hacer transacciones a nivel internacional. Le ofrecemos los servicios jurídicos que necesita para poder hacer su negocio. Gracias a la red Eversheds operamos en 44 países y somos 2.500 abogados. En mi caso concreto, mi incorporación de socia a la firma viene dada por una promoción interna. Una firma como Eversheds Lupicinio cuida mucho estos detalles y realmente apoya la mezcla de culturas. En el despacho convivimos profesionales de España, Venezuela, Cuba, Perú, Estados Unidos, Irlanda, Bélgica, Alemania, Taiwan y Australia, lo que señala la vertiente internacional de la firma

¿Cómo articula el servicio de asesoramiento legal que ofrece Eversheds Lupicinio a sus clientes inversores?

Eversheds como firma y red internacional ofrece un servicio personalizado en prácticamente todo el mundo. De esta forma tenemos presencia propia en Asia y en Europa además de en Africa. Tenemos oficina en Armenia desde donde queremos impulsar negocios en Irán, país importante en los temas de energía, pese a su inestabilidad política. Nuestros servicios se desarrollan en dos grandes áreas: litigios y transaccional. En esta última área se centran actividades bancarias; laborales o la de real estate inmobiliaria

De cara a esa internacionalización de la firma, ¿qué utilidad puede ver Eversheds en su estrategia de crecimiento en las diferentes organizaciones y reuniones internacionales que existen de abogados?

En un mundo como el legal es fundamental relacionarse con otros despachos y ver cómo crecen y realizan su actividad. Instituciones como la IBA (Internacional Bar Asocciation) que el pasado año celebró su Reunión Anual en Madrid y este año se traslada a Vancouver (Canadá) es uno de los foros ideales para realizar el networking necesario para que tu firma legal siga creciendo. Siempre acabas por tener contacto en ese despacho que puede ayudarte a impulsar un negocio. Recientemente he estado en una de las últimas reuniones de la Law Society en Londres y te das cuenta de las sinergias que pueden existir entre firmas complementarias.

Nuestra firma tiene realmente una amplia vocación internacional. No se trata únicamente de un comentario, como a veces otras firmas lo utilizan para fortalecer su marketing jurídico. Tenemos esa vocación tanto por la extensión de la red de Eversheds a 44 países como por los propios abogados que trabajamos en la firma, muchos de ellos procedemos de culturas o países diferentes.

En un momento como el que vivimos es razonable invertir o plantearse desarrollar actividades inversoras. ¿Cuáles serían los mercados emergentes?

La visión que Eversheds Lupicinio puede dar en esta pregunta tiene un ámbito internacional por la propia ubicación de la firma en esta red británica. Es evidente que un planteamiento de este tipo, hace que cuando mercados como el español se restrinjan, puedas operar en otros ámbitos con las mismas garantías.

En estos momentos el inversor advierte que Asia y Latinoamérica son los mercados emergentes para invertir. Hacía allí se está dirigiendo parte del know how español. Países como Indonesia o Brasil surgen como nuevos Dorados a la hora de poder invertir y son parte de las estrategia internacional de los diversos grupos multinacionales.

¿Por qué cree que estas nuevas zonas de inversión se han puesto en moda en estos momentos de recesión internacional?

Es evidente que Europa ya es un mercado maduro donde el crecimiento ya está bastante limitado. De ahí que sea lógico buscar nuevas zonas de negocio donde se pueda exportar el know how necesario para impulsar la actividad económica. De alguna forma es una necesidad natural acudir y explotar mercados como Asia y Latinoamérica. Proyectos relacionados con infraestructuras; energías renovables o financieros, e incluso algunos negocios alimentarios tienen su posible desarrollo en los países de ese nuevo ámbito de actuación.

La explicación del desarrollo de negocios en Latinoamérica también viene de la mano que muchos países ofrecen financiación para posicionarte allí. La CAB ayuda a financiar proyectos empresariales en países como Perú y Chile. La cuestión de financiación es más sencilla de lograr en América Latina que en Europa en estos momentos. Además, por si esto fuera poco, este continente se está adaptando mejor a la crisis con crecimientos porcentuales en el PIB de diversos países entorno al 3 por cien. Por vez primera no se puede achacar la crisis a Latinoamérica; estos países han sabido adaptarse mejor a este nuevo entorno porque ya tenían crecimientos irregulares en los últimos años.

Su firma acaba de impulsar una consorcio de partners llamado Latin Desk que posicionará a su despacho en América Latina. ¿Qué puede comentarnos tras estos primeros seis meses de puesta en marcha de esta iniciativa?

Esta es una iniciativa gracias a la cual Eversheds ofrece sus servicios jurídicos a 18 países de Latinoamérica. Se trata de ofrecer con la colaboración de asesores legales de esos países el asesoramiento que requieran nuestros clientes en esta parte del mundo. Es la práctica del best friend, despachos nativos de los que tenemos buenas referencias y que sabemos que darán buen servicio a estas empresas. La coordinación de esta operativa se hace desde Madrid, de cara a poder dar un nivel de servicio con la mayor calidad posible. A diferencia de otras redes, nuestro cliente puede elegir entre los partners que tenemos a la hora de contar con ese equipo jurídico que requieren.

Asesoramos sobre todo a empresas multinacionales que han decidido un nuevo posicionamiento en Latinoamérica, ya con experiencia internacional, a la vez que empresas de tamaño medio españolas especializadas en el desarrollo de software; tecnología o energía fotovoltaica que también deciden dar el salto.

¿Cómo se ha hecho la selección de esos partners que configuran Latin Desk?

Siempre hemos tenido cierta presencia en la zona. Lo que sí es evidente es que el flujo de trabajo se ha incrementado en los últimos años. Al dar servicio Latin Desk a clientes de 44 países, es evidente que la selección y posterior evaluación de posibles patners es contínua. Nuestro listado de colaboradores que configuran este consorcio en Latinoamérica es dinámico y nunca está cerrado. En principio, operan dos firmas por país para dar ese servicio jurídico que reclaman los inversores. Aproximadamente referenciamos cinco casos por semana, lo que da idea del volumen de trabajo que se ha instalado en esa parte del mundo.

En un mercado como el latinoamericano se encuentran muchos despachos de abogados norteamericanos, lo que revela la influencia de EEUU en esta zona. Ahora a través de la Law Society muchos bufetes ingleses se plantean posicionarse en este continente para seguir creciendo y abriendo nuevos negocios. Quizás hasta la fecha no advirtieron del potencial del Nuevo Continente pero poco a poco es ya una realidad esta presencia anglosajona.

En esta salida al exterior siempre se le ofrece al cliente la posibilidad, en caso de conflicto de adherirse al arbitraje, como método de resolución de conflictos ¿Cómo se articula esta práctica en su firma?

Es lógico que la cláusula arbitral se incluya en muchos de nuestros contratos. Siempre dependerá de las partes que se encuentren involucradas en la propia negociación. Ahí el cliente puede someterse tanto a las Cortes Arbitrales de Londres, París o Madrid. Nuestra firma siempre ha apostado por el arbitraje como servicio que ofrece a sus empresas clientes, tanto a nivel de la red Eversheds como de nuestro propio despacho. Para Latin Desk, nuestro compañero y socio Antonio Bravo es uno de los referentes en materia de arbitraje internacional. Normalmente los clientes que emplean el arbitraje ya tienen cierta idea de sus ventajas en el proceso de internacionalización de cualquier empresa.

¿Dónde está la clave para que una empresa organice bien su salida al exterior?

Lo primero de todo, es fundamental que la empresa tenga un proyecto empresarial claro y definido, eso se cristaliza en un buen plan de negocio donde se vea la coordinación de todos sus elementos. Teniendo en cuenta este contexto es fundamental que tu equipo legal sea experto en diferentes jurisdicciones, así te podrás evitar cualquier tipo de sorpresa desagradable.

Es evidente que en un contexto de recesión como el que vivimos, y ante las contracciones de la demanda interna en muchos países, parece lógico abordar la aventura internacional. Con mayores ayudas a la internacionalización estoy convencida que muchos proyectos seguirían adelante.

En el caso de las inversiones españolas; todo lo que tiene que ver con las energias renovables y fotovoltaicas parece que pueden tener un buen posicionamiento en la propia América Latina. Se trataría de exportar la tecnología y aprovecharse de los cambios climáticos que existen en estos países para implantar esta nueva tipología de negocios. Sobre las infraestructuras, la situación es parecida. En un país como Chile, antes del terremoto que asoló al país el 90 por cien de sus infraestructuras habían sido creadas por empresas españolas.

Recientemente, en un diario económico español se señala las pocas facilidades que tienen los inversores extranjeras para invertir en nuestro país, ¿coincide usted con este punto de vista?

España es un país demasiado regulado y con una normativa poco flexible. Esta situación puede generar inseguridad jurídica en las empresas. Muchos de los inversores extranjeros que se plantean invertir en nuestro país frenan su idea al ver que el panorama no está claro. Desgraciadamente eso hace que el proyecto se dirija a otro lugar, dependiendo de las necesidades de cada empresa. La inversión en España se mantiene pero en otros ratios menores a antes de la crisis. La decisiones de invertir son más lentas y pensadas. Sectores como el tecnológico o la compra venta de sociedades españolas son algunas de las actividades que se impulsan ahora. Por norma general, los cambios legislativos obligan a la empresa a tener un equipo jurídico competente y conocedor de los entresijos de esas nuevas disposiciones.

Hay mucha normativa que protege en exceso al consumidor pero sin embargo no impulsa aspectos o negocios con tanto futuro como el propio ecommerce. En este sector es evidente que las compras online aún pueden crecer mucho.

¿Sigue siendo rentable invertir en un mercado como el español?

Se trata creo de encontrar el nicho de mercado adecuado. Sectores como los de tecnología o energías renovables son un buen ejemplo de la rentabilidad que se puede llegar a conseguir. Los proyectos que al final se desarrollan son desde luego más maduros y pensados que el resto. Pese a que ahora falte financiación el mercado no ha dejado de moverse.

Es loable iniciativas como el MAB que ante la falta de financiación de los bancos ayudan a busca capitalización a los proyectos empresariales de las pymes. De todas formas, todavía está por desarrollar en toda su amplitud. Ahora organismos como el ICEX también ofrecen ayudas interesantes de cara a la internacionalización de esa iniciativa.

¿Cuáles son los planes de Eversheds para esta área corporativa?

Seguir creciendo de forma razonable y posicionarnos de forma contundente en el Mar Caspio, a través de la oficina de Armenia, de la que ya hemos hablado. A medio plazo se crearía Caspio Desk, un consorcio formado por despachos de la zona para dar el asesoramientos nuestros clientes En Latinoamérica proseguir con nuestro crecimiento a través de Latin Desk. También nos interesa afianzar nuestros clientes en el mercado español porque pensamos que aún se pueden hacer negocios interesantes en España.

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