El círculo rojo, operadores y políticos profesionales que rodean al presidente.

Durante el 2018, más de 40 países han celebrado elecciones presidenciales. Diversos fenómenos impactaron en las realidades de las democracias alrededor del mundo.

En México, alrededor de 56 millones participaron con su voto de una lista nominal sin precedentes, en las que Andrés Manuel López Obrador resultó proclamado presidente electo del país.

Con histórico porcentaje de participación, más de 30 millones de votantes eligieron, por primera vez en décadas, a un líder de izquierda como presidente de México.

El descontento colectivo, la corrupción en todos los niveles de la administración pública, los índices de desigualdad, violencia e inseguridad propiciaron el entorno ideal para la aplastante victoria de MORENA en las urnas.

Precedió el triunfo una gran agenda de negociación que, tanto Andrés Manuel como sus grupos cercanos, concertaron para propiciar la llegada al poder.

La correcta administración de los diversos estilos de gestión puede significar el éxito o el fracaso de la acción gubernamental. De ello dependerá la construcción de un proyecto a largo plazo, objetivo del partido.

No se puede obviar la diversidad de perfiles que MORENA aceptó entre sus filas una vez que la victoria era inminente, provocando divisiones internas y la polarización de sus filas.

La prohibición de corrientes o facciones, tanto en los estatutos de MORENA como en el ámbito legislativo, no es impedimento para la creación natural de grupos de influencia que inciden, directa o indirectamente, en la toma de decisiones del presidente.

Más allá de los nombres, se pretende generar un análisis de las relaciones que pueden incidir en la gestión de los temas del sector público.

Círculo Rojo: conformado por personas muy cercanas a Andrés Manuel López Obrador. Incluye a Andrés, Gonzalo y José Ramón López Beltrán, hijos de López Obrador, así como su esposa Beatriz Gutiérrez, la Jefa de Gobierno electa de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum; el director de Comunicación Social de la Presidencia de la República y responsable de la agenda presidencial, Alejando Esquer Verdugo; el consejero jurídico, Julio Scherer; y el Jefe de la Oficina de Presidencia, Alfonso Romo.

Operadores: personajes que han demostrado resultados sobresalientes en beneficio de la figura presidencial a lo largo de los años y a los que se les valora su eficacia a la hora de cumplir con sus tareas en el ámbito de la política. Incluye a la presidenta nacional de MORENA, Yeidkol Polevnsky y la diputada federal, Tariana Clouthier; la Secretaria de Energía, Rocío Nahle; Bertha Luján, quien ha acompañado a López Obrador desde su paso por el Gobierno de la Ciudad de México; la fundadora de MORENA, Raquel Sosa; y el líder de Coordinadores estatales, Gabriel García Hernández.

Profesionales: Los políticos profesionales de alto perfil no forman de los círculos críticos de confianza del presidente electo. Sin embargo, su cercanía es de vital interés por su utilidad a la hora de afrontar los desafíos que encontrará durante el mandato. Incluye a: el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Erbrad; los senadores de la República, Ricardo Monreal y Martí Batres; la vicepresidenta de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, Dolores Padierna, y su exesposo René Bejarano; el secretario de Educación, Esteban Moctezuma; y el asesor presidencial, José María Riobóo.

Seguramente, la lista de nombres seguirá creciendo ante el reto titánico que representa la transformación que el país necesita.

Fuente: Rogelio Blanco, Director General de LLORENTE & CUENCA en México, y Marilyn Márquez, Gerente del área Asuntos Públicos de LLORENTE & CUENCA en México.