El verano es la temporada propicia para el contagio del Hantavirus, debido a la mayor circulación de personas en campos y bosques. Por eso, el llamado a tomar una serie de precauciones que minimicen el riesgo de contagio.

El Síndrome Pulmonar por Hantavirus es una enfermedad infecciosa aguda, que se adquiere por el contacto con fluidos de ratones silvestres de “cola larga”. ¿Cómo se contagia una persona? A través de la materia fecal y la orina que estos animales dejan en los matorrales o en espacios cerrados, como cabañas y bodegas.

El contagio se produce cuando las personas inhalan emanaciones de esos restos biológicos. Por ello, las personas más expuestas son los residentes y visitantes de zonas rurales o semirurales que ocupan, por razones laborales o recreativas, espacios con poca intervención humana donde existe la presencia del ratón.

Sintomatología: La enfermedad posee un período de incubación de 1 a 3 semanas, con un rango de 3 a 45 días y se caracteriza por fiebre, dolores musculares y trastornos gastrointestinales, seguido por un inicio repentino de insuficiencia respiratoria e hipotensión. La enfermedad evoluciona con rapidez hasta llegar a un cuadro de insuficiencia respiratoria grave y shock.

En zonas rurales o semi-rurales las personas deben mantener precaución, especialmente cuando se acercan o entran a lugares cerrados como galpones o a casas que han estado deshabitadas por un largo tiempo.

La prevención para evitar el contagio de hantavirus entre la población que VIVE en zonas rurales, consiste en:

1.- Ventilar 30 minutos antes de entrar a lugares cerrados por largo tiempo; después de ventilar, rociar el suelo y superficies con agua y cloro. Luego limpiar y barrer.

2.- Mantener el exterior de casas y bodegas libre de maleza y basura;  mantener las bodegas ventiladas y ordenadas, sin materiales de desechos; sellar y desratizar galpones y bodegas.

3.- Mantener los alimentos y agua fuera del alcance de los roedores, almacenándolos siempre en envases herméticos;  evite el ingreso de los roedores a las viviendas tapando los orificios y cavidades por donde puedan entrar.

4.- No matar zorros, culebras y lechuzas: ya que los protegen de los roedores.

Distinto es el caso de las personas que ASISTEN a un campo y paseos, para ellos las medidas de preventivas consisten en: elegir lugares limpios y libres de matorrales y pastizales; usar carpa con piso, cierre y sin agujeros;  guardar los alimentos en envases resistentes y cerrados. No dejar ollas ni utensilios al alcance de los ratones; camine sólo por senderos habilitados: no se interne entre matorrales y pastizales;  no recolectar ni consumir frutos silvestres; mantener la basura en recipientes cerrados; beber solo agua segura (potable, envasada, hervida o desinfectada).

Si, por otro lado, encuentra excrementos, ratones muertos, nidos, alimentos roídos y otros objetos que pudieron estar en contacto con los ratones: se aconseja rociar sobre los ratones muertos, excrementos u objetos contaminados una solución de cloro concentrada (sin diluir) y esperar 5 minutos.  Colocarlos en una bolsa plástica cerrada, ponerla dentro de una segunda bolsa y cerrarla. Las bolsas deberán enterrarse en pozos de más de 60 cms. de profundidad o quemarse. Finalmente, lavar sus manos con guantes puestos en solución desinfectante y después lave las manos con abundante agua.

Fuente: Gobierno de Chile