La salud pública ha sido definida como prioridad del Gobierno actual, valorando tanto el acceso como la calidad del servicio para los colombianos.

En los primeros cuatro meses de gestión del Gobierno, el Ministerio de Salud y Protección Social ha priorizado al ciudadano como el centro del sistema de salud, para que este tenga una mejor atención y un servicio que satisfaga sus necesidades, con mayor acceso y calidad, factores fundamentales de la equidad.

Por ello se destinarán más recursos para la salud y planes para mejorar la salud pública. El presupuesto para 2019 alcanza los 32.3 billones de pesos, 7.7 billones más que en 2018. Es una de las asignaciones más altas del Gobierno nacional. Estos recursos incluyen los $3.8 billones adicionales a lo previsto inicialmente.

Juan Pablo Uribe Restrepo, Ministro de Salud y Protección Social, destacó que desde agosto pasado la gestión se ha canalizado en “alcanzar mejores desenlaces en salud y bienestar, satisfacer las expectativas de pacientes, familias y comunidades, y que el sistema sea sostenible en materia financiera.”

“Con estos recursos se garantiza la continuidad del aseguramiento en salud de más de 47 millones de colombianos hoy afiliados a los regímenes subsidiado y contributivo, así como el mejoramiento de la calidad en la prestación de los servicios y el fortalecimiento de los programas de salud pública”, explicó Uribe Restrepo.

Sumado a esto, el Ministerio de Salud y Protección Social estructuró un plan de choque con 488 mil millones de pesos para brindarle mayor liquidez al sistema, el cual fue anunciado por el Presidente Iván Duque a mediados del mes de diciembre y que ya está en ejecución.

La iniciativa contempla  80 mil millones de pesos para la compra de carteras que les adeudan a prestadores y proveedores; una línea de crédito para EPS e IPS por 100 mil millones de pesos; el pago previo de recobros por 225 mil millones de pesos; la asignación de 20 mil millones de pesos a los hospitales públicos para la atención de migrantes, y el cubrimiento de glosas antiguas –que ya están siendo auditadas– por 63 mil millones de pesos.

En cuanto a los programas de salud pública, en estos meses de gestión se renovó el compromiso del país con la Iniciativa Regional para la Eliminación de la Malaria (IREM) y se refrendó el compromiso con la adopción de la estrategia ‘Fin de la tuberculosis’, que busca reducir el 50% de la incidencia, el 75% de la mortalidad y el 60% de los costos catastróficos de esta enfermedad al 2025.

La migración masiva también ha traído mayores desafíos. Por ello, el Ministerio amplió el esquema de vacunación e introdujo la dosis cero de la vacuna contra el sarampión para los bebés entre 6 y 11 meses de nacidos. Esta se aplica en Bolívar, Atlántico, Magdalena, Norte de Santander, Nariño y La Guajira.

Con los 65 mil millones de pesos que se sumaron al Plan Ampliado de Inmunización (PAI) al cierre del 2018 y los 100 mil millones de pesos más para este año, aseguran la financiación integral del Programa Nacional de Vacunación que previenen 26 enfermedades infectocontagiosas, incluida la atención a los migrantes.

Fuente: Presidencia de la Nación