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Ricardo Abia

Ricardo Abia es socio fundador de CiA Abogados, un despacho formado por sólo cinco socios que sin embargo atienden casos de las principales especialidades: mercantil, civil, penal, laboral y administrativo. En su despacho ponen el acento en la sinceridad, es decir, en explicar claramente las posibilidades de éxito que tienen las pretensiones de los clientes, por eso tienen éxito en el 90% de sus casos. Son un despacho pequeño pero lo usan a su favor: ofrecen proximidad y dedicación.

¿Cuál de sus especialidades es más frecuente entre los casos del despacho?

Siempre lo más frecuente en cuanto a número de asuntos es civil pero lo más importante en cuanto a nivel de facturación es el tema mercantil y tributario. Es decir, civil por si mismo es lo que genera más expedientes y sin embargo, aunque con menor número de expedientes, toda la parte mercantil y tributaria supone un volumen de facturación más importante.

¿Cómo ve el sector legal español?

El negocio en general en España tiene una desaceleración tremenda por no hablar de una crisis palmaria, tanto a número de asuntos, que es muchísimo menor en algunos ámbitos, como sobretodo en el tema de presupestación de los mismos. Las minutas que se cobraban hace 5 años, sin ir más lejos, no tienen nada que ver con las que se están cobrando ahora. Quizá la parte de personas físicas ha sufrido menos modificaciones  hay más competencia, pero en el despacho hemos notado menos modificaciones, pero en la parte mercantil o tributaria, compañías que antes no dudaban en presupuestos o en honorarios de 4 o 5 cifras, ahora se lo piensan mucho.

¿Como afectan a esta realidad las tasas?

Desde el punto de vista del cliente empresarial el tema de tasas no es muy significativo, no es un plato de buen gusto y seguro que preferirían ahorrárselo, pero eso no las desincentiva a litigar, o como mínimo esa ha sido nuestra experiencia. En cuanto a personas físicas, sí que afecta mucho porque las tasas suponen una parte muy importante de los gastos que deben asumir para litigar. En algunos supuestos las tasas se acercan a los costes de procura, con lo cual estamos hablando de una cantidad importante. En temas fáciles como puedan ser temas civiles, de incumplimiento de contratos, temas de comuneros, etc. Ahí el tema de tasas desde luego que desincentiva muchísimo.

En general, me parece una traba al acceso a la justicia:  no es un acceso libre y fácil ni igualitario porque hay tasas de 300 euros que para alguien supone directamente no poder acceder a la justicia. Muchas personas que quedan fuera de la asistencia jurídica gratuita no pueden permitirse el lujo de pagar unas tasas.

En CiA Abogados tienen una tasa de éxito del 90% de los asuntos. ¿A qué se debe?

Básicamente lo conseguimos siendo muy honestos con los encargos. No es que seamos exquisitamente superlativos en nuestro trabajo, sino que en aquellos casos en que vemos que las posibilidades de éxito del cliente son reducidas, les recomendamos no ir por la vía judicial. Intentar ir por la vía extrajudicial o sencillamente abandonar el asunto. No por el hecho de facturar en el despacho se cogen todos y cada uno de los casos con independencia de que no pueden tener éxito. Normalmente un bufete factura lo mismo tenga éxito o no un cliente pero aún así decimos a las claras si hay posibilidades. Evidentemente el éxito también se debe a la preparación y experiencia de los socios pero la clave es la honestidad. Cuando llegan casos en los que tenemos dudas de que puedan llegar a buen término recomendamos a nuestro cliente que no acuda a la vía judicial.

¿Qué otros puntos fuertes destacaría del despacho?

Sinceramente, el más fuerte es la vocación. Eso hace que funcione de forma cohesionada y que se trabajen muchas horas al día porque tenemos gran vocación por el derecho. Ese es el principal. También hay un tema de un trato muy cercano, nos involucramos con los temas. Evidentemente mantenemos la distancia que debe mantener un profesional, pero eso no quita que tengamos un componente de cercanía. Yo por ejemplo, además de ser licenciado en derecho soy también licenciado en psicología, por decir un dato que prueba hasta que punto este tema personal y emocional, es importante para nosotros. No ofrecemos sólo una mirada técnica, forense.

¿Cómo ve el futuro de los despachos pequeños como el suyo?

Yo creo que habrá hueco en el futuro para los dos grandes extremos: los grandes y súper competitivos despachos, lógicamente con la presión de tener que adquirir el tamaño mínimo con fusiones, adquisiciones y  expansión internacional; y los pequeños, la boutique, no en sentido exquisito del término, sino en el sentido de cercanía, dedicación. Será más difícil para la clase media de despachos. Todo esto independientemente del autónomo que va por su cuenta. Yo desde el  punto de vista empresarial veo buen futuro para los grandes, que siempre lo tienen y cada vez lo tendrán más y para pequeños como el nuestro, aunque claro habrá que trabajar mucho y hay que esperar que el país avance para que no se paralice todo.

4 Comentarios

  1. Acertado punto de vista! Me ha gustado el artículo en general. Ciertamente, el título no llega a transmitir lo que el artículo dice, pues “lo grande” y lo “pequeño” es relativo.

    En una ciudad como Madrid o Barcelona, un despacho pequeño puede ser de cinco personas; sin embargo, en las capitales de provincia esos despachos no son tan pequeños…

    En cualquier caso, vocación, cercanía, calidez y empatía con el cliente son unos valores esenciales.

    No deja el autor su punto de vista sobre los despachos unipersonales. En mi opinión, la sociedad moderna demanda servicios integrales que un único profesional no siempre puede abarcar ¿cuál es su punto de vista?

    Enhorabuena por el post!

  2. En mi caso particular, he abierto un despacho junto con otros dos compañeros en la zona de Hostafrancs en Barcelona, y la cosa ha arrancado a un buen ritmo. Una de las cosas mas importantes, es el poder trabajar en equipo, plantear y discutir las diferentes opciones que sobre un caso se pueda plantear. Y el trato cercano, como muy bien dice el compañero, es capital.
    En esto ultimo es en lo que nos podemos diferenciar positivamente frente a un despacho grande. Porque la multidisciplinar y el trabajo en equipo son elementos que ya no pueden quedar fuera en el ejercicio de una profesión como la nuestra.

  3. Me ha gustado el post y respeto el punto de vista del entrevistado. Ahora bien, yo tengo mis dudas respecto a los despachos pequeños.

    Si las noticias que llegan de EEUU y UK son ciertas, y parece que lo son, en unos años, quizás un década los servicios jurídicos no serán ni su sombra respecto a lo que conocemos hoy día.

    Yo creo que este sector jurídico no está blindado a los cambios sociales y cuando menos los esperemos nos pasará como al sector del turismo en la actualidad, o sector del transporte de viajeros, u otros sectores como el hotelero por ejemplo que las nuevas formas de economía colaborativa los están modificando y reinventando.

    En unos años vista, esperemos, se asentarán otras formas de solución de conflictos que nos guste o no afetarán al negocio tradicional, como la abogacía colaborativa, la mediación o la jussticia restaurativa.

    Es decir, que habrá que adaptarse a los cambios o nos veremos fuera del mercado.
    Un saludo

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