Por María Segimón, socia responsable del área de Mercados de Capitales, DLA Piper.

1. Concepto y Características del MAB

El Mercado Alternativo Bursátil – segmento de empresas en expansión, (en lo sucesivo, “MAB”) fue creado en diciembre de 2008 y constituye una oportunidad de salir al mercado para sociedades para las que hasta ahora, cotizar en una bolsa de valores era algo impensable.

El MAB es un mercado dirigido a empresas de capitalización reducida (fundamentalmente, mediana empresa) con necesidades de financiación, promovido por Bolsas y Mercados Españoles y supervisado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (en lo sucesivo, “CNMV”). El objetivo es que en él coticen valores fundamentalmente de la Unión europea y Latinoamericanos y está abierto tanto a inversores institucionales como particulares.

Empresas de todos los sectores son susceptibles de cotizar en el MAB y así ha sucedido en mercados similares como el AIM (Mercado Alternativo del London Stock Exchange en el Reino Unido), en el que inicialmente parecía un mercado en el que solo se interesaban empresas dedicadas a las materias primas y que sin embargo dio posteriormente entrada a empresas de todo tipo de sectores y hoy cotizan sociedades representativas de más de 40 sectores distintos.

Las ventajas de ser admitida a cotizar en el MAB son diversas:

a – pone en valor la compañía, lo que en muchos casos, como es en la empresa familiar de varias generaciones, pone fin a situaciones complicadas de salidas o permanencias de ramas familiares y que generan problemas que van más allá del mero ámbito empresarial;

b – supone una financiación alternativa a la bancaria, lo que en una época de crisis de liquidez como la actual es una alternativa que muchas empresas están ya considerando seriamente;

c – aporta liquidez a los accionistas;

d – aporta visibilidad a empresas con un coste muy inferior al que supondría hacer una campaña de marketing para lograr objetivos similares de notoriedad;

e – aporta garantías a clientes y proveedores ya que se convierte en una empresa regulada y supervisada, lo que permite a la sociedad cotizada ampliar su mercado al poder acceder a clientes y proveedores que de otro modo nunca hubiese siquiera considerado.

Como contrapartida, la empresa que cotiza en MAB deberá asumir una serie de obligaciones:

a – La empresa estará regulada por la normativa del MAB, lo que implica obligaciones de suministro de información relevante y periódica al mercado y la contratación de un asesor registrado y un proveedor de liquidez. En todo caso, su Asesor Registrado guiará a la empresa en todas sus actuaciones ante el MAB, tanto durante el proceso de preparación y solicitud de su admisión a cotización como posteriormente, mientras sus acciones coticen en el MAB, lo cual hace que el cumplimiento de estas obligaciones sea sencillo;

b – Existen costes de salida al mercado y de mantenimiento de la condición de empresa cotizada, aunque el MAB se ha diseñado teniendo en cuenta el tamaño y las posibilidades de las empresas de tamaño medio que naturalmente serán las que tendrán acceso al MAB, por lo que tanto la regulación como los costes derivados de su acceso al mercado son más que razonables.

c – Por último, es imprescindible destacar que por el carácter y finalidad que se le ha querido dar al MAB y el perfil de las empresas que van a tener acceso a él, sin duda deberían tener beneficios fiscales. Así, por ejemplo, tanto las empresas como los inversores en sociedades cotizadas en el AIM del Reino Unido gozan de atractivos incentivos fiscales.

Más concretamente en nuestro país, la Generalitat de Cataluña, a través de la Ley 26/2009 de 23 de diciembre de medidas fiscales, financieras y administrativas ha introducido beneficios fiscales para inversores en empresas catalanas que coticen en el MAB en el IRPF correspondiente a la Comunidad Autónoma mediante una deducción del 20% de la inversión hasta un máximo de 10.000€ y la Junta de Galicia, a través de la Resolución de 10 de diciembre de 2008 publicó las bases reguladoras de la ayudas para facilitar el análisis empresarial de las empresas gallegas de cara al acceso al MAB y el 3 de julio de 2009 aprobó una Resolución por la que se procedió a la segunda convocatoria para el ejercicio 2009.

Por su parte, el Instituto Madrileño de Desarrollo de la Comunidad de Madrid había previsto que a partir del 1 de enero de 2010 entraría en vigor una norma por la que las sociedades madrileñas que se incorporasen al MAB podrían obtener una subvención de del 50% de los gastos de salida, con un límite de 80.000€, aunque por el momento no ha sido publicada.

Sería deseable que tanto el Gobierno central como otras Comunidades Autónomas adoptasen cuánto antes medidas similares de incentivo fiscal y que se aprovechase cualquier oportunidad para ello, como puede ser la futura Ley de Economía Sostenible o la enmienda planteada por el Senado al Proyecto de Ley por la que se transponen determinadas directivas en el ámbito de la imposición indirecta y se modifica la Ley del Impuesto sobre la Renta de no Residentes para adaptarla a la normativa comunitaria, relativa a la actualización del art. 14.1 i) de la Ley del Impuesto sobre la Renta de No Residentes por no tener el MAB la consideración de mercado secundario oficial, lo cual amenaza la inversión extranjera en los valores cotizados en este mercado al estar las rentas derivadas de las transmisiones de estos valores sujetos a tributación por el IRNR.

2. Asesoramiento a las empresas que quieren acceder al MAB

Para acceder al mercado las empresas necesitan el asesoramiento de una figura específicade este mercado denominada Asesor Registrado, que será quien les guíe en todo el proceso de salida a bolsa y en las negociaciones con el MAB. Posteriormente, el asesor Registrado será quien guíe a la empresa en el modo de dar cumplimiento a sus obligaciones de información relevante y periódica. Además, la normativa exige la contratación por la empresa de un proveedor de liquidez que garantice la liquidez del valor.

Tanto la empresa que va a salir a cotizar como el resto de operadores de este mercado (Asesor Registrado, banco colocador, proveedor de liquidez) necesitarán asesoramiento legal por parte de un despacho especializado en un mercado como el MAB y es aquí donde DLA Piper puede aportar un gran valor añadido ya que es considerado como el primer despacho del AIM, según los ranking especializados. Así, desde 2004 por ejemplo, DLA Piper ha participado en más de 60 operaciones del AIM, asesorando tanto a empresas que accedían al mercado, como a Nomads (Asesor Registrado del AIM) o bancos colocadores. En base a esta experiencia, se ha organizado un equipo multidisciplinar que permite que a través de la oficina de DLA Piper en España se pueda poner a disposición de todos los interesados en participar en el MAB toda esta experiencia y know-how acumulados después de tantos años de trabajo en el AIM. Además, la mayoría de los abogados españoles que forman parte del equipo de DLA Piper que asesora en temas del MAB ha participado en importantes operaciones del mercado de valores español, por lo que se une la amplia experiencia a nivel de firma en este tipo de mercados a la experiencia concreta de los abogados españoles, y todo ello a un coste muy competitivo.

El alcance del trabajo del abogado varía en función de si asesora a la empresa o al Asesor Registrado y/o al banco colocador aunque, en resumen, el objetivo de ambos abogados es asegurarse de que la sociedad cumple con los requisitos de incorporación (societarios y contables); configurar un documento informativo de admisión o, si por las circunstancias específicas de la estructura de la operación fuese legalmente exigible, un folleto informativo que deberá ser aprobado y registrado por CNMV, en el que se detalle toda la información relevante sobre la empresa y los valores que se emiten (para lo cual se deberá realizar una revisión legal y contable de la empresa) y, por último, negociar los distintos contratos entre las partes, como son el contrato de asesor registrado, el de colocación y el contrato de liquidez. Además el MAB exigirá del Asesor Registrado manifestaciones sobre la veracidad y exactitud de la información contenida en el documento informativo de admisión o, en su caso, el folleto, por lo que el Asesor Registrado buscará obtener la cobertura de la responsabilidad derivada de esas afirmaciones del órgano de administración de la sociedad, de su equipo directivo, y en su caso, de los accionistas vendedores de acciones de la empresa que solicite la admisión a cotización.

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