Investigación del IBD señala que existen alternativas sostenibles para reducir la dependencia hacia los combustibles fósiles.

El investigador Jaime Arturo Del Río Monges registra a la falta de inversión como la causa directa del bajo nivel de producción y aprovechamiento de energías renovables para generar electricidad en México.

No obstante, indica que es a partir de la reforma energética que se incluyeron medidas para facilitar e incentivar la participación de la iniciativa privada en distintos eslabones de la cadena, así como en la producción de electricidad a partir de fuentes renovables.

Una condición necesaria para eliminar dicha dependencia es incrementar la inversión pública, privada y mixta en el sector.

Para cumplir con la meta de generar al menos el 35% de la electricidad mediante energías renovables para el 2024, la proporción de generación a partir de dichas fuentes debería ser cuatro veces mayor durante el período 2018-2024.

La anticipada tercera revolución energética, en la cual el petróleo sería sustituido por las energías renovables como principal fuente de energía, obedecerá principalmente a un cambio tecnológico.

Ante este contexto, México deberá superar los retos que enfrenta, ya que históricamente ha privilegiado las plantas de generación eléctrica con base en combustibles fósiles; es decir, termoeléctricas, carboeléctricas, duales y ciclos combinados de gas natural.

La reforma energética además de contemplar la participación privada en condiciones de competencia de mercado dentro del sub-sector, también abre la posibilidad de que existan proveedores particulares de electricidad generada a partir de fuentes renovables y limpias que puedan vender directamente la energía a compradores calificados.

Como medida para impulsar la generación de energía renovable y limpia, la reforma incluyó la creación de Certificados de Energías Limpias (CEL’s), que comenzaron a aplicarse a partir de 2018. Asimismo, otra de las medidas fue estimular la generación de energía geotérmica, por lo que se implementó una Ronda Cero para el aprovechamiento de las áreas de campos geotérmicos.

El estudio remarca la necesidad de eliminar gradualmente la dependencia energética del país respecto a los combustibles fósiles.

Para ello, se requiere recuperar y mantener el impulso a nuevos proyectos de generación de electricidad mediante energías renovables que hagan posible acercarse a la meta de generar el 35% de la electricidad a partir de fuentes renovables y limpias en el año 2024 establecida en la Ley General de Cambio Climático.

El investigador apunta que no sólo se debe continuar con el impulso de energías renovables como la eólica, la solar, la geotérmica, la hidroeléctrica y el aprovechamiento de biomasa, sino que también podría incursionar en la generación de electricidad a partir de la energía oceánica, a través del aprovechamiento de las corrientes marinas en el país.

El Centro Mexicano de Innovación en Energía Océano (Cemie-Océano), identifica al golfo de California y al mar Caribe como regiones con condiciones favorables para la presencia de corrientes marinas intensas y una variación significativa de rangos de marea factibles de ser aprovechados como una fuente alterna de energías renovables.

Fuente: Cámara de Senadores, México