Avanza en Comisión del Senado el dictamen que otorga mejores condiciones laborales a trabajadores del campo.
La Comisión de Trabajo y Previsión Social, que preside el senador Napoleón Gómez Urrutia, aprobó, por unanimidad, un dictamen que plantea otorgar un trato laboral digno a los trabajadores del campo, con salarios justos, horarios laborales fijados por la ley, con condiciones saludables, educación, capacitación, y mecanismos para prevenir la violencia y reducir su vulnerabilidad.
El proyecto plantea salarios justos, contratos de relación laboral, así como educación, capacitación, salud y otros beneficios.
Dentro del proyecto, que busca reformar la Ley Federal del Trabajo y la Ley del Seguro Social, se propone la capacitación de empleados y patrones, prohibiciones para los empleadores, responsabilidades y sanciones para ambos, así como obligaciones para inspectores de trabajo, esto último con el objetivo de vigilar el respeto de los derechos fundamentales de éstos.
El proyecto define a las “personas trabajadoras del campo” como personas físicas que realizan labores dirigidas a la obtención de alimentos o productos primarios a través de la realización de diversas tareas agrícolas, hortícolas, ganaderas, forestales, acuícolas, avícolas, apícolas u otras semejantes, siempre que no sean sometidas a algún tipo de proceso industrial y se desarrollen en ámbitos rurales.
No se considerarán “personas trabajadoras del campo” quienes laboren en empresas semejantes, que adquieran productos de medio rural, para realizar actividades de empaque, reempaque, exposición, venta o para su transformación a través de algún proceso que modifique su estado natural.
El senador Napoleón Gómez Urrutia dijo que los millones de personas que trabajan en el sector primario son privados de sus derechos y son sometidos a condiciones de trabajo abusivas e inadecuadas, como grandes distancias para llegar al centro de trabajo, herramientas defectuosas que ponen en riesgo su vida y extensas jornadas laborales.
Por ello, refirió que “Es fundamental que todos los mexicanos tengan acceso a empleos dignos y bien remunerados, que fomenten su desarrollo personal y familiar. No podemos dejar de lado a los compañeros del campo que son responsables de nuestra soberanía alimentaria”.
La senadora del PRI, Beatriz Paredes Rangel, proponente de esta iniciativa, planteó que el trabajo en el campo mexicano tiene una problemática compleja y diferenciada, por lo que la propuesta, incluye las y los jornaleros, que están sujetos a una relación asalariada por temporadas de trabajo determinadas, y deben registrarse con el criterio de una relación laboral.
De Morena, la senadora Blanca Piña Gudiño dijo que, independientemente de la estructura obrera patronal que se tenga, siempre se debe cuidar el respeto de los derechos humanos de en el ámbito laboral, porque históricamente los trabajadores del campo han sido marginados y explotados, por ello respaldó este dictamen, para garantizar condiciones justas en el desarrollo de sus labores.
El senador Alfredo Botello Montes, del PAN, alertó que hay un inspector laboral por cada 80 mil trabajadores, proporción que dificulta la aplicación de esta propuesta en materia de revisión; incluso, la mayoría de estas inspecciones se realizan en zonas urbanas y una de cada 10 reportan deficiencias.






