El presidente Andrés Manuel López Obrador se dirigió al pueblo de México para exponer los principales resultados tras nueve meses de administración.

Desde el Palacio Nacional, previo a la entrega formal del Primer Informe de Gobierno al Congreso de la Unión, el Mandatario dio a conocer el informe de gestión.

El Mandatario manifestó que es un avance lograr un gobierno que represente a todos y asimismo separe el poder económico del poder político. Se trata de un gobierno que busca convertir en práctica generalizada la aplicación de la ley en condiciones de igualdad, sin impunidad.

“Por decisión explícita, el Poder Ejecutivo ya no interviene, como era costumbre, en las determinaciones del Poder Legislativo ni del Judicial; respeta las atribuciones y jurisdicciones de las instancias estatales y municipales, no se entromete en las decisiones de órganos autónomos”, precisó López Obrador.

México transita hacia una verdadera democracia porque se concluye paulatinamente con la tradición de fraudes electorales y con el manejo del presupuesto público para favorecer candidatos, lo cual ya se castiga con cárcel sin derecho a fianza.

Al insistir en el inquebrantable respeto a la voluntad popular, el jefe del Ejecutivo federal solicitó al Congreso de la Unión a aprobar la revocación del mandato: “a que elimine las trabas legales para la aplicación del método de la consulta popular y que cancele el fuero a servidores públicos, empezando por el fuero al presidente de la República”.

Respecto de la política exterior, sostuvo que la cooperación, la amistad y el respeto a todas las naciones se reafirma con la presente administración, especialmente ante países de Centroamérica, con quien se trabaja para ofrecer verdaderas opciones de bienestar para atender el fenómeno migratorio.

Sobre el ataque en El Paso (Texas), el Mandatario reiteró el rechazo ese crimen de odio, motivado por el racismo y la xenofobia, y reclamando que se aplique el más severo castigo al responsable de este abominable suceso.

En materia económica, el presidente destacó el nuevo enfoque que distingue al gobierno democráticamente electo: “Se está poniendo en práctica el olvidado mandato constitucional, según el cual el Estado tiene la responsabilidad de promover y encauzar el desarrollo económico nacional.”

Afirmó López Obrador que la esencia de la política económica del Estado mexicano consiste en convertir la honestidad y la austeridad en forma de vida y de gobierno. Por medio de una serie de acciones que eliminan los privilegios de servidores públicos, el erario ha recuperado 145 mil millones de pesos.

Resaltó el decreto presidencial que prohíbe la condonación de impuestos e comunicó que, por concepto de “combate a la corrupción” se alcanzará en 2019 un ahorro de 50 mil millones de pesos tan sólo por la eliminación del robo de combustible. Además, se ha presentado ante el Congreso la iniciativa para que convertir delito grave la emisión de facturas falsas.

El objetivo fundamental del gobierno es promover la felicidad del pueblo y equidad en distribución de la riqueza: la nueva visión incluye dejar a un lado “la obsesión tecnocrática de medirlo todo en función del simple crecimiento económico”.

El primer mandatario trazó la nueva política productiva en cuatro acciones encaminadas a fortalecer: la economía popular, los proyectos de desarrollo regional, la participación de la iniciativa privada, así como el comercio exterior y la inversión extranjera.

Fuente: Presidencia de la República, México