Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, cree necesario un periodo extraordinario para atender el tema de la Guardia Nacional.

Un periodo extraordinario de sesiones  urge ante el estado de emergencia que vive el país por la inseguridad. Tras reunirse Monreal con la Comisión de Puntos Constitucionales deberán comparecer los secretarios de la Defensa Nacional y Marina, además de los titulares de la Secretaría de Seguridad Pública y de la Fiscalía General de la República.

Monreal Ávila sostuvo reuniones con legisladores de los diversos Grupos Parlamentarios para convencerlos de la conveniencia de un periodo extraordinario de sesiones para dotar a las Fuerzas Armadas del marco jurídico que les permita  actuar temporalmente en las tareas de seguridad y acabar con la simulación.

Argumentó que ante la emergencia es necesario dejar la simulación y el doble discurso: por un lado se acepta la vigilancia y colaboración en seguridad pública de las Fuerzas Armadas y por otro, no quieren que la Constitución sea modificada.

La alianza que conforman Morena, PT y PES ha determinado respaldar al Presidente en sus acciones en la lucha contra la corrupción y la inseguridad. Siempre buscando los consensos con los demás Grupos Parlamentarios y cuidando la autonomía de Poderes.

Los integrantes de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado de la República también propusieron realizar el proceso de aprobación en Parlamento Abierto y establecer un cronograma de actividades de la Comisión.

El senador Damián Zepeda, del PAN, propuso analizar el proyecto en Parlamento Abierto, a fin de escuchar a quienes implementarán la reforma, a organismos civiles y a instituciones como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos o la ONU.

Reconoció que existe una “gran coincidencia” para hacerle frente al problema de inseguridad, pero bajo ninguna circunstancia estará a favor de que se militarice permanentemente el país. Dijo que el fortalecimiento de las policías, el mando mixto y el retiro paulatino de las Fuerzas Armadas de las calles son alternativas viables a la creación de la Guardia Nacional.

Por el PRD, el senador Omar Maceda sugirió establecer un mando coordinado para regular la actuación de las fuerzas federales, locales y municipales y garantizar la seguridad pública, así como una regulación del uso de la fuerza.

Consideró que con la Guardia Nacional con mando y funcionamiento militar no sólo se corre el riesgo de una violación a los derechos humanos sino a la inacción, pues al no tener un protocolo sobre el uso de la fuerza definido, los militares no supieron cómo actuar.

Nancy de la Sierra Arámburo, senadora del PT, propuso establecer un plazo no mayor a 5 años para que se retire a las Fuerzas Armadas de las calles, y modificar el plazo que tendrá el Congreso de la Unión para expedir las leyes que reglamenten el uso legítimo de la fuerza y el registro nacional e detenciones, reducirlo de 120 a 60 días.

Claudia Ruiz Massieu, del PRI, refirió que no se puede dar una solución, para atender la coyuntura, que vulnere el Estado constitucional y democrático y el régimen de derechos humanos.

La representante del PRI señaló que la Corte Interamericana de Derechos Humanos expidió los parámetros de la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública: debe ser excepcional, extraordinaria, temporal y subsidiaria y complementaria de las tareas que realizan las instituciones civiles, y con un mando civil.

Fuente: Senado de la República de México