Prevenir el fraude laboral puede sernos de gran ayuda a la hora de escoger esa oferta de trabajo que tanto nos motiva. Si bien existen leyes que juegan a nuestro favor en este aspecto, conviene conocer cuáles son nuestros derechos, qué cosas son las que podemos hacer para que todo vaya sobre ruedas.
Hoy, a pesar de toda la información que tenemos disponible, conviene contar con asesores o personas especializadas en lo que al mundo de la empleabilidad se refiere. Solo así podremos estar 100% seguros de que la firma en cuestión no quiere quedarse con nosotros, va de frente y trata de conseguir una plantilla mucho más estable.
¿Qué debemos hacer para evitar el fraude laboral?
Si atendemos a los datos del Report to the Nations de la Asociación de Examinadores de Fraude Certificados (ACFE) nos daremos cuenta de que las organizaciones en todo el mundo pierden hasta un 5% de sus ingresos anuales a razón de este particular, algo que debemos tener muy en cuenta.
Con esta información por delante, se puede decir que una sola instancia puede resultar devastadora y es que, no hay nada como los datos negativos para que nuestro negocio se vaya a pique, para que esté en el punto de mira de todos los que lo señalan pero, ¿cómo puedo prevenir el fraude laboral?:
Proactividad real
Ser proactivo es una de las mejores cosas que podemos hacer para conseguir que haya una atención laboral real sobre nosotros. Establecer un código de ética entre los directivos y empleados puede ser la solución a todos los conflictos que vamos viendo con el paso de los años, a esas pequeñas quiebras que pronto se vuelven contra nosotros.
Establecer acuerdos de contratación
Desarrollar un acuerdo de contratación desde el primer momento en que nos ponemos a trabajar puede ser una buena forma de dejar nuestros derechos sobre la mesa. Verificar el historial educativo, así como contar con la hoja laboral actualizada, puede ser la carta de presentación más real que vayamos a disfrutar. ¡No olvides todo lo que esté a disposición y pueda servirte!
Implementación de línea con el fraude
Estar al tanto de cuáles son nuestros derechos ante una posibilidad de fraude laboral es otro de los grandes consejos que debemos valorar. Proporcionando una serie de informes anónimos, tanto empleados como directivos estarán a la última de qué es lo que tienen que hacer y cuáles son sus garantías.
Conocer la política de empresa
Comunicarse con los que llevan la dirección de la empresa en la que trabajamos es bastante positivo para conseguir nuestros objetivos. Así, incluso reportar sospechas de mala conducta y las consecuencias que esto pueda tener se vuelve mucho más sencillo, menos agresivo al trato.
Como vemos, la prevención por fraude laboral es algo más sencilla de lo que pensamos y es que, si lo que queremos es estar seguros en ese sitio para el que trabajamos, no hay nada como saber de qué forma funciona, cuáles son los derechos que tiene a favor del trabajador y cómo obedece ante ellos.




