Ángeles
Ángeles Fernández Berceruelo

Ángeles Fernández Berceruelo trabaja por su cuenta para poder llevar sus casos según su criterio. Sobretodo toca temas de civil y, desde la llegada de la crisis, muchos pleitos contra bancos. Fue de las primeras en entrar en los temas de preferentes en Vigo, uno de los lugares más afectados de España por este problema. Aunque sigue teniendo clientes y mucho movimiento en el despacho, tiene que lidiar con la insolvencia de las empresas, es decir con ganar pleitos y que aún así su cliente se quede sin cobrar. Por eso, a ella le parece que de momento “todo sigue igual”.

¿Trabajar por tu cuenta ha sido una opción personal?

Sí, de hecho he tenido la oportunidad de trabajar en un despacho pero prefiero trabajar por mi cuenta para poder decidir yo siempre la directriz de la defensa. Yo creo que vale mucho la penar oír las opiniones de los demás sobre los casos pero para mi es importante que quien va al juzgado o el que lleva el asunto adelante sea quien decide como se dirige la defensa. Como todo, trabajar sola también tiene desventajas, principalmente que tengo que estar en todo las 24 horas porque no hay nadie más. Aunque esté enferma o de vacaciones tengo que estar pendiente. Pero también tiene otra gran ventaja: soy completamente independiente.

¿Qué tipo de asuntos llevas?

Tengo sobretodo asuntos civiles: familia, sucesiones y herencias, arrendamientos, derecho inmobiliario y últimamente también muchos temas de preferentes, subordinadas, cláusula suelo. Es decir, mucho pleito contra banco.

Precisamente Vigo es de los lugares más afectados de España por el problema de las preferentes. ¿A qué se debe eso?

A qué aquí había una caja que comercializó estos productos que tenía, y de hecho tiene, una cuota de mercado de alrededor del 40%. Por eso, se vendía mucho producto de este tipo y hay muchas demandas.

¿Es muy costoso para el cliente embarcarse en una reclamación por preferentes?

No, para los clientes estos procedimientos tienen resultados muy satisfactorios porque recuperan el dinero y los intereses y se condena el banco a costas. Antes había más discusión pero ahora, como las audiencias han ido sentando los criterios, parece que ya está todo establecido. Si se prueba que hubo error, se recupera el dinero y  todo sin gastos para el cliente. Por eso yo recomiendo reclamar siempre porque las posibilidades de recuperar el dinero son muy altas. Excepto si se dan unas circunstancias muy particulares.

¿Desde la llegada de la crisis ha cambiado el tipo de asuntos que llevas?

En parte sí, porque antes tenía muchos pleitos de reclamación de deudas entre empresas, facturas, etc. Ahora eso ya no se da, porque como normalmente el que te debe dinero está en concurso o está desaparecido o cerrado, no vale la pena empezar un pleito. Además, una gran parte de mis clientes eran pequeñas empresas que han cerrado. Me pasa que consigo un resultado buenísimo de un pleito y no sirve de nada porque ya no hay empresa. Siempre he tenido muchos clientes particulares pero ahora tengo más, son mis clientes mayoritarios.

Tú que tratas diariamente con pequeñas empresas, ¿Tienes la sensación de que se está recuperando un poco la situación económica?

Yo no lo noto. Es imposible cobrar las deudas. Te encuentras con pleitos que terminan con una sentencia buena y al final no se puede cobrar nada porque vas a cobrar o embargar y no queda nada, no hay de donde sacar. Es decir, que hay mucha insolvencia. A mi me parece que de momento todo sigue más o menos igual. A nivel particular también se nota: quieres divorciarte y hay muchos problemas. Hay una única vivienda con una hipoteca y ninguno la puede pagar así que los dos tienen que irse. Además los juzgados de familia están poniendo pensiones de alimentos que llaman de “mínimo vital”, que son de 90 o 100 euros, y que ni así se pagan. Además si reclamas tampoco hay de donde cobrarlas.

Tú que te dedicas también a las sucesiones, ¿Qué te parece el régimen de sucesiones gallego? Yo creo el derecho de sucesiones gallego es positivo porque da mucha más libertad de disposición al causante, es decir al propietario de los bienes, que el régimen común. El derecho civil gallego permite que el causante deje sólo a sus hijos una cuarta parte de sus bienes y puede disponer con libertad del resto. En cambio con el derecho civil común el padre tiene la obligación de dejarle dos tercios de sus bienes. Es muy difícil evitarlo porque el hijo tiene que haber hecho algo grave, como pegarle, y hay que demostrarlo ante el juez. Yo creo que la libertad de disposición es importante porque las familias no son lo que eran antes y los hijos no se portan siempre bien con sus padres. Ves casos de un cierto abandono a personas mayores, que se dejan en la residencia y nadie va nunca por ahí, y que luego tienen obligación de dejar a sus hijos dos tercios de sus bienes.

¿En qué situación está el sector legal en Vigo?

Como en todas partes se está pasando mal. La justicia está en un momento complicado por el colapso que sufren los órganos judiciales y el establecimiento de tasas que en muchos casos privan o impiden al ciudadano el acceso a la tutela judicial. Es necesario que el estado dote de más medios a la justicia, especialmente en momentos de crisis económica, cuando más necesitada puede estar la gente. En mi opinión la justicia siempre debe tener medios suficientes porque es uno de los pilares fundamentales de la sociedad actual.

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