El despacho de abogados Marín Pasalodos de Barcelona, especista en derecho laboral y despidos, nos hace mención de un caso de éxito de uno de sus clientes.

-letrado de la trabajadora

-la trabajadora tenía una antigüedad de más de 6 años en la empresa, y a la finalización de la baja médica se dispuso a iniciar las vacaciones pues del calendario rotativo de la empresa se deduce que le correspondían en ese mismo mes. La empresa alegó mediante testigos que en el supuesto de finalizar una baja el trabajador tiene la obligación de acordar nuevo calendario de vacaciones.

La trabajadora se fue de vacaciones y la empresa le envió dos burofax el mismo mes solicitando la reincorporación para posteriormente emitir carta de despido disciplinario por falta de asistencia sin justificar.

Los burofax no llegaron personalmente a la trabajadora sino a otra persona que estaba en el domicilio por lo que la trabajadora alegó desconocimiento y convencimiento de estar de vacaciones en ese período, por lo que alegamos en juicio falta de culpabilidad en la conducta de la trabajadora.

Aunque el juzgado reconoce la conducta como falta grave, aplica una teoría gradualista refiriendo la Sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo de 2 de abril de 1992, a saber:

“constituye doctrina jurisprudencial pacífica que el enjuiciamiento de todo despido ha de abordarse de forma gradualista, buscando la necesaria proporción entre la infracción y la sanción, y aplicando un criterio individualizador que valore las peculiaridades de cada caso concreto, pues el despido, como máxima sanción que cabe en el marco de la relación laboral, debe reservarse para aquellos comportamientos graves y culpables de especial significación que encajen dentro de los supuestos que el ET contempla, siendo necesario para calificar su procedencia conjugar todos los factores de relevancia, como son la existencia de dolo o culpa, la intensidad de la falta, el comportamiento anterior, en su caso, y, en general, las circunstancias concurrentes de toda índole”

Asimismo el juzgado mencionó con respecto a las faltas de puntualidad la Sentencia de 16 de diciembre de 2004 de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña donde razona:

“Postula la recurrente la aplicación de la teoría gradualista.

Cierto es que las faltas de puntualidad imputadas a la trabajadora, conforme a la interpretación jurisprudencial del art. 54.2 ET, como recuerda la Sala en sentencia de fecha 3-7-1998, entre otras muchas, “no operan como causa de despido, objetiva y automáticamente, sino que han de ser analizadas en su realidad, en el momento en que se han producido y con los efectos que comportan, sin desconocer el factor humano, criterios todos ellos que se utilizan para en su caso poder atemperar las consecuencias negativas de una conducta aislada de inasistencia, cuando pueden compensarse con otras circunstancias que, pese a mantener la falta de justificación de la ausencia, reduzcan la gravedad de la misma, así como que para la determinación del número de faltas de asistencia, y de puntualidad, operantes como causas de despido deben tenerse en cuenta las normas convencionales o reglamentarias (…)”

En el presente caso, quedó acreditada una circunstancia especial, como es la de una baja médica de la actora, tras la cual le quedaban pendientes las vacaciones, y que se estaba en período de verano, y que hubo una conversación previa de ella con superiores jerárquicos suyos acerca de las vacaciones; de todo lo cual no resulta que su ausencia del trabajo en esas fechas haya sido de tal gravedad máxima e inexcusable, como para un despido disciplinario, sin perjuicio de la facultad de la empresa para valorar si ha lugar a la imposición de una sanción menor, si procediere a la readmisión.

Tampoco le constaban a la trabajadora antecedentes disciplinarios por hechos similares ni distintos.

En conclusión, si bien quedó acreditado en juicio la falta de asistencia injustificada de la trabajadora, con la alegación de que la trabajadora estaba convencida de estar actuando correctamente porque pensaba que le pertenecían vacaciones con la interpretación de calendarios anuales rotativos, aplicando la teoría gradualista se procedió a declarar por el juzgado el despido IMPROCEDENTE obligando a la empresa a readmitir o a indemnizar.

Efectuado el recurso de suplicación por la empresa, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, en Sentencia 5815/2018 desestimó el recurso y dio la razón nuevamente a la trabajadora.