El proyecto de ley propone el fin a la obligación de instalar góndolas exclusivas para alimentos sin gluten
La importancia de “resolver un problema práctico de abastecimiento y disponibilidad” fue parte de las argumentaciones realizadas durante la reciente aprobación en general del proyecto que modifica la ley 20.606, sobre composición nutricional de los alimentos y su publicidad, con el objeto de facilitar el acceso a alimentos libres de gluten en establecimientos de comercio y garantizar su inocuidad.
Los alimentos procesados sin gluten en Chile deben estar certificados y cumplir con la normativa sanitaria para ser aptos para personas celíacas. La normativa chilena exige el uso de un sello distintivo con espigas de trigo cruzadas por una línea oblicua y la frase «libre de gluten» en los envases.
La moción tiene un carácter reparatorio sobre las condiciones de venta de estos productos y busca corregir un obstáculo regulatorio que afecta de manera directa a la comunidad celíaca. Esto es, poner fin a la obligación de instalar góndolas exclusivas para alimentos sin gluten.
La actual ley 20.606 establece que los comercios deben contar con estantes o góndolas de uso exclusivo para productos sin gluten “con el noble objetivo de evitar la contaminación cruzada y facilitar las compras”; sin embargo, “esta exigencia de exclusividad física generó un efecto adverso e indeseado en la práctica”.
Agregaron que “constituyó una barrera y una gran carga para muchos establecimientos comerciales medianos y pequeños que no disponen del espacio físico para instalar estanterías independientes, lo que terminó restringiendo la oferta, disponibilidad y variedad de estos alimentos para los consumidores celíacos”.
La contaminación cruzada (o contacto cruzado) de alimentos sin TACC ocurre cuando un producto libre de gluten entra en contacto directo o indirecto con TACC (trigo, avena, cebada y centeno).
La contaminación cruzada de alimentos sin TACC en las góndolas ocurre cuando productos con gluten se rompen, se derraman o se ubican demasiado cerca de los productos aptos para celíacos, permitiendo que migas, restos o polvillo caigan sobre los envases sellados o dañados. Si hay harinas o panificados comunes en los estantes superiores, un pequeño tajo o rotura en el paquete puede hacer llover partículas de trigo, avena, cebada o centeno sobre los productos libres de gluten ubicados abajo.
Muchos comercios colocan los productos libres de gluten en los mismos estantes que los alimentos comunes con TACC. Si un paquete con harina o pan con gluten se rompe o pierde contenido sobre un producto sin TACC cerrado pero sucio por fuera, puede representar un riesgo al manipularlo.
La contaminación cruzada (o contacto cruzado) con gluten provoca una reacción inmunológica en las personas celíacas que daña el revestimiento del intestino delgado, incluso si se ingieren cantidades microscópicas.
Con todo, se destacó que el proyecto de ley propone un modelo alternativo que concilia la seguridad sanitaria con la disponibilidad en los puntos de venta considerando, entre otras, comercialización conjunta autorizada; identificación clara y destacada; y garantía de sellado hermético.






