El Proyecto que garantiza el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia da su primer paso en el Senado.

El mensaje fue respaldado por la mayoría de la Sala, oportunidad en la que se lamentaron los 24 femicidios ocurridos en lo que va del año.

El texto reconoce la violencia física, psicológica, sexual, económica, simbólica, institucional, política, laboral y la indirecta.

Se aprobó la idea de legislar el mensaje que tiene por objeto prevenir, sancionar y erradicar cualquier tipo de violencia contra las mujeres, para lo que regula mecanismos de protección, acceso a la justicia y atención a quienes sean víctimas de ella, tanto en el ámbito público como en el privado.

Sin embargo, el mensaje contó con 37 votos a favor y 4 abstenciones, las que fueron justificadas por “el sesgo ideológico” presente en las definiciones de los conceptos, aspecto advertido por los senadores Luz Ebensperger y Juan Antonio Coloma, entre otros.

Los parlamentarios lamentaron que aún exista violencia de género y valoraron todos los esfuerzos que se realicen en pos de erradicar estas prácticas que sufren las mujeres, independiente de su edad, estado civil, etnia, idioma, creencia, ideología, situación socioeconómica, nivel educacional.

El texto aprobado reconoce 9 formas de violencia contra la mujer: la física; psicológica; sexual; económica; simbólica; institucional; política; laboral y la indirecta. Asimismo impone a los órganos del Estado que desarrollen políticas, planes y programas u otros actos relacionados con la violencia y sus diversas manifestaciones.

Regula también las medidas que pueden adoptarse en los ámbitos de la educación y en lo relativo a los medios de comunicación y establece normas especiales relativas a la protección y atención de las mujeres frente a la violencia.

En este sentido, entrega a los ministerios de la Mujer, de Justicia y de Salud la promoción de la implementación de servicios de apoyo para asistir a las mujeres víctimas de violencia y a las personas que se encuentren bajo su cuidado.

Además, introduce una normativa tendiente a hacer más expedito y eficiente el acceso a la justicia de las mujeres que han sido víctimas de los hechos de violencia e impone a los jueces de familia el deber de considerar el hecho de existir antecedentes de violencia intrafamiliar entre las partes involucradas.

La senadora Provoste lamentó que en pleno siglo XXI la violencia de género siga afectando a una de cada 3 mujeres en Chile. La legisladora recordó y destacó el avance alcanzado con la ley del femicidio, “pero claramente se requiere aún más (…). Este proyecto es un avance importante,  estamos convenidos que esta iniciativa permite incorporar una lógica de igualdad de derecho a la vida cívica”.

Pese a destacar lo positivo de parte del texto legal, la senadora Ebensperger anunció su abstención, por lo genérico del artículo primero y sus definiciones, “porque para que el proyecto sea eficaz, debe ser eminentemente técnico, no puede convertirse en una discusión ideológica”. “Espero que nunca más una víctima de violencia lo sea porque llegó tarde un oficio de medida de protección”, sentenció.

Fuente: Senado, República de Chile