La propuesta de regulación del mercado del gas aspira aumentar la competencia y permitir la distribución por parte de nuevos actores.

La Comisión de Economía será la encargada de analizar el proyecto de ley.  La presidenta del Senado junto a sus pares Isabel Allende, Loreto Carvajal, Alfonso De Urresti y Jorge Pizarro son los autores de esta iniciativa.

La regulación apunta a mitigar el alto costo de las cuentas de estos servicios básicos y que dañen la economía de miles de familias chilenas.

De ese modo lo explicó la senadora, Ximena Rincón, quien afirmó que “la idea es introducir mayor rigidez a los actores que tiendan a la colusión en el mercado del gas, aumentando sistemáticamente los precios a los consumidores finales”.

Por dicha razón, se proponen una serie de modificaciones legales, “para permitir expresamente y autorizar la entrada de nuevos actores en el mercado de la distribución del gas, como, por ejemplo, las municipalidades o asociaciones de municipalidades”.

“Lo anterior, con el propósito de disminuir los precios a los usuarios finales, eliminando intermediarios que sólo tienen como fin aumentar dichos precios”, aclaró Rincón.

Además, añadió que es fundamental “introducir las modificaciones legales necesarias para que la empresa nacional del petróleo (ENAP), tenga las competencias y facultades necesarias para facilitar la celebración de convenios con entidades públicas o privadas referentes a la distribución del gas a usuarios finales”.

Los autores de la moción señalan que “según el estudio realizado por la FNE (informe preliminar del estudio de mercado del gas), en el segmento de distribuidores mayoristas se encuentran tres empresas presentes en casi todo el país: Abastible, Gasco y Lipigas. En algunos lugares existen empresas locales que también compiten, como Gas HN o Gas Maule, pero su participación es muy marginal, por lo cual las estadísticas y resultados que presentamos reflejan en gran medida la dinámica de competencia entre las tres principales distribuidoras mayoristas de GLP”.

La intensidad competitiva del mercado de GLP en Chile es baja y el riesgo de coordinación entre competidores es alto. Esto se debe a factores estructurales del mercado y tiene un efecto negativo relevante en el precio de comercialización del GLP.

Cada año los consumidores nacionales pagan en total, de manera agregada, US$ 181 millones en exceso por el gas licuado que se consume en Chile y que, en el caso del gas natural, el sobreprecio fluctúa entre US$ 78 millones y US$ 87 millones cada año para los clientes de Metrogas.

En el mercado del gas licuado, que es utilizado en 80% de las comunas del país, esto se traduce en un sobreprecio de 15% por cada balón, producto de la baja intensidad competitiva entre los actores del mercado, quienes no traspasan completamente sus reducciones de costos a los consumidores.

Lo anterior permitió a los distribuidores mayoristas, en el 2020, aumentar sus márgenes desde un 34% a un 53% si se compara con el margen que obtenían a fines del 2014.

Finalmente, al analizar el segmento del gas natural, la FNE detectó que el sobreprecio fluctúa entre 12,7% y 20,2% para los clientes residenciales de Metrogas, debido a que esta compañía está acogida a una norma legal que le permite sobrepasar, a través de una empresa relacionada llamada AGESA, el límite máximo de rentabilidad a que está sujeta como empresa distribuidora de gas natural.

Fuente: Prensa Senado de Chile

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