Comisión de la Mujer impulsa debate sobre violencia digital: urge prevención, protección y avances legislativos
En el Senado se analizaron los desafíos de las nuevas tecnologías, la importancia de la educación y la necesidad de regular la responsabilidad de las plataformas digitales para garantizar espacios seguros para mujeres y niñas.
El seminario “Violencia Digital: desafíos para su prevención, protección y sanción”, organizado por la Comisión de Mujer y Equidad de Género del Senado, se consolidó como una instancia fundamental para diagnosticar el impacto de las tecnologías en la dignidad de las personas.
La violencia digital es, en muchos casos, una extensión de la violencia de género, que requiere un abordaje multidimensional que combine la actualización del Código Penal con una profunda transformación cultural y alfabetización digital.
Durante el seminario se reconoció la urgencia de avanzar en el proyecto que tipifica y sanciona la violencia digital (13.928-07), que busca tipificar delitos como los deepfakes, el doxing y el hostigamiento, armonizándolos con la Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres.
«Las plataformas digitales han ampliado el acceso a la información y la participación, pero también han creado nuevos espacios en los que distintas formas de violencia pueden reproducirse y amplificarse. Las mujeres y las niñas están expuestas de manera particular a formas asociadas a la violencia sexual, los estereotipos de género y los intentos de silenciar su participación en espacios públicos», manifestó la senadora Loreto Carvajal.
Enfatizó que «la violencia digital comprende diversas conductas realizadas mediante tecnologías que pueden afectar la dignidad, la privacidad, la integridad, la seguridad o la libertad de las personas (…), por lo que es imperativo generar un diálogo que permita construir mejores políticas públicas y herramientas de protección eficaces”.
En tanto, la presidenta del Senado evidenció que «detrás de cada pantalla hay una persona, una mujer o una niña que puede estar siendo amenazada o silenciada por miedo. La evidencia muestra que, en la última elección parlamentaria, las candidatas al Senado concentraron el 84,9% de los mensajes violentos; esto no es solo un problema de violencia individual, es un riesgo que termina afectando la calidad de nuestra democracia».
«Nuestro deber como Senado es que las instituciones no lleguen tarde; tenemos la responsabilidad de cerrar brechas, actualizar nuestras leyes y fortalecer la respuesta del Estado ante agresiones que muchas veces quedan en una zona gris entre lo presencial y lo digital”, agregó.
A su turno, la senadora Claudia Pascual declaró que «es fundamental seguir generando este debate porque aún hay personas que no ven los efectos negativos de la violencia digital en la convivencia. No es posible que una ley se haga cargo de todo si no hay una transformación cultural; el respeto debe ser la base de nuestras formas de tratarnos y debatir ideas, sin descalificaciones humanas ni cancelaciones».
Lamentó que «a diario vemos cómo, al postear un planteamiento político en redes sociales, ya no hay un debate de ideas, sino una descalificación hacia el cuerpo o la calidad humana de la mujer, llegando incluso a la cancelación de la persona”.






