En Colombia, la prohibición del matrimonio infantil y las uniones tempranas se consolidó mediante la ley que elimina cualquier excepción para menores de 18 años

MATRIMONIO INFANTIL

El primer artículo de la Convención sobre los Derechos del Niño establece que un “niño” significa todo ser humano menor de dieciocho años, a menos que, según la ley aplicable al niño, la mayoría de edad se alcance antes. Por lo tanto, define el matrimonio infantil como “la práctica del matrimonio de niños menores de 18 años”.

La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW establece que hombres y mujeres tienen los mismos derechos para contraer matrimonio y que el matrimonio infantil no debe tener efectos jurídicos. Los Estados deben registrar todos los matrimonios en su registro civil y considerar que el matrimonio contraído antes de los 18 años no es vinculante.

SON NIÑAS, NO ESPOSAS

La iniciativa en Colombia se ha impulsado fuertemente bajo la consigna «Son niñas, no esposas». Se eliminó la posibilidad de que menores de edad se casen o formen uniones de hecho, incluso si cuentan con el permiso de sus padres o representantes.

Antes, la ley permitía que menores de edad se casaran desde los 14 años si contaban con autorización de sus padres o familiares. Ya no existen permisos ni excepciones legales para casarse o unirse antes de cumplir la mayoría de edad.

La ley crea esta estrategia estatal para dar educación, seguridad y oportunidades reales a niños y adolescentes. El Estado tiene la obligación de proteger a los menores para que puedan estudiar y crecer libres de responsabilidades adultas prematuras.

La Corte Constitucional determinó que las uniones antes de los 18 años afectan los derechos fundamentales y profundizan la pobreza.

MATRIMONIO INFANTIL Y POBREZA

El matrimonio infantil y la pobreza tienen una relación de causa y consecuencia que forma un círculo vicioso muy difícil de romper.

Las familias con escasez de recursos a veces ven la unión de una hija como una forma de reducir los gastos del hogar. En zonas de pobreza extrema, las niñas tienen hasta un 40 % más de probabilidades de casarse antes de los 18 años. La falta de dinero limita el acceso a la escuela, lo que deja el matrimonio como una falsa salida.

Las niñas casadas dejan de estudiar, lo que frena su desarrollo profesional y capacidad de ganar dinero. La falta de educación crea una dependencia económica total de la pareja. Las penurias económicas se heredan, atrapando también a los hijos de estas parejas en la precariedad.

Impulsada principalmente por la pobreza y la situación económica, esta práctica también se basa en motivos culturales, tradicionales y religiosos. Reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos, incluidos los derechos humanos de la infancia, aún se produce en la mayoría de las regiones y continentes del mundo , tanto en el Sur global como en el Norte desarrollado. Según UNICEF, si esta tendencia continúa, el número de niñas entregadas en matrimonio siendo menores de edad alcanzará aproximadamente los mil millones en 2030, especialmente si se tienen en cuenta las graves crisis de refugiados y migrantes que representan nuevas amenazas para las mujeres y las niñas.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.