La transformación del trabajo debe desarrollarse con un enfoque de derechos que mantenga a la persona en el centro y garantice igualdad de oportunidades

La presidenta de la Corte, magistrada Paola Andrea Meneses Mosquera manifestó que la transformación del trabajo debe desarrollarse con un enfoque de derechos que mantenga a la persona en el centro y garantice igualdad de oportunidades.

En el marco de los diálogos constitucionales que se llevaron a cabo, este martes, en la Universidad de La Sabana, la presidenta de la Corte, magistrada Paola Andrea Meneses Mosquera destacó que las transformaciones tecnológicas y, en particular, la inteligencia artificial, están modificando las relaciones laborales, la organización del trabajo y las condiciones en las que las personas ejercen sus derechos.

Durante la jornada académica que transitó por las Transformaciones del trabajo y centralidad de los derechos, la magistrada señaló que los avances tecnológicos ofrecen oportunidades en materia de productividad, innovación y acceso al empleo, pero también pueden profundizar desigualdades, reproducir sesgos y dificultar la atribución de responsabilidades.

Sostuvo que el desafío no consiste en detener el cambio tecnológico, sino en orientarlo desde la dignidad humana, la igualdad, la participación y la justicia social. Por último, resaltó que el derecho, las instituciones y el diálogo social deben establecer límites claros al uso de la tecnología, garantizar transparencia y mecanismos efectivos de control, y asegurar que las decisiones automatizadas que afecten derechos puedan ser comprendidas y controvertidas.

El decano de la Facultad de Estudios Jurídicos, Políticos e Internacionales de la Universidad de La Sabana, Carlos Enrique Arévalo, por su parte, destacó que la inteligencia artificial y las tecnologías emergentes pueden contribuir a prevenir riesgos, mejorar la seguridad y optimizar los entornos laborales. Sin embargo, advirtió que también pueden generar vigilancia excesiva, sesgos, intensificación del trabajo y nuevas formas de discriminación, por lo que sus efectos dependen de la finalidad, el diseño, el uso y la regulación que las acompañe.

El director de la Oficina de la OIT para los Países Andinos, Ítalo Benjamín Cardona, destacó que el trabajo debe entenderse como un instrumento de dignidad, justicia social y construcción de paz, y no como una mercancía. En este sentido, resaltó la vigencia de los principios promovidos por la OIT, entre ellos la libertad sindical y la negociación colectiva, la no discriminación, la erradicación del trabajo infantil y forzoso, y la seguridad y salud en el trabajo.

Frente a las transformaciones tecnológicas y sociales del trabajo, sostuvo que el reto consiste en garantizar que los derechos mantengan plena vigencia en escenarios de cambio acelerado. Finalmente, destacó la importancia del diálogo social, la construcción de acuerdos y la cooperación entre trabajadores, empleadores, instituciones y sociedad, como herramientas esenciales para avanzar hacia un modelo de trabajo decente, inclusión y sostenibilidad social.

La jornada continuó con el primer panel que abordó los desafíos que la digitalización, la inteligencia artificial y las plataformas digitales plantean para la igualdad, la no discriminación y la protección de los derechos fundamentales en el trabajo.

Como punto de partida, los panelistas destacaron que las nuevas tecnologías están modificando, no solo las herramientas de trabajo, sino también la forma de organizarlo, adoptar decisiones sobre los trabajadores y ejercer el poder empresarial. En este contexto, se resaltó la reciente adopción del Convenio 193 de la OIT sobre trabajo decente en la economía de plataformas como referente para armonizar la innovación tecnológica con los derechos laborales.

El segundo panel abordó el papel de las normas internacionales del trabajo en la actividad judicial, especialmente frente a las transformaciones aceleradas del mundo laboral y a la insuficiencia de la regulación interna para responder a nuevas formas de organización y prestación del trabajo.

Se destacó que, a diferencia de anteriores procesos de transformación industrial, actualmente existen principios constitucionales y estándares internacionales que permiten a los jueces resolver casos novedosos con fundamento en la dignidad humana y la protección de los derechos de las personas trabajadoras.

Fuente: Corte Constitucional de Colombia

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