Para gestionar con sentido común las herramientas que permite la Ley de Segunda Oportunidad es vital la mediación de un abogado.
Tal y como se afirma de manera coloquial, la vida puede dar muchas vueltas. En algunas de ellas el golpe de suerte puede estar cerca, pero en otras, por desgracia, no es así. En el tema financiero y de liquidez pasa lo mismo. Hay muchas ocasiones en las que un individuo o un grupo decide emprender un negocio, ponen todo su empeño físico, mental y monetario en ello, pero un revés deja a la compañía sin capacidad económica ¿qué hacer entonces?
Lo mismo puede ocurrirle a un núcleo familiar. Un contratiempo en el contrato laboral, una subida de precios desorbitada o un gasto imprevisto, son causas que pueden provocar que un particular no pueda hacer frente a sus deudas. Ante esa circunstancia, tanto para entidades, como para particulares existe una legislación llamada de Segunda Oportunidad que, cumpliendo una serie de requisitos y siempre con voluntariedad, existe la posibilidad de reestructurar esa deuda para aliviarla y que sea más cómodo saldarla.
Por eso, ante este tipo de hecho lo mejor es contar con la asesoría jurídica de un grupo de abogados para tus deudas, ellos sabrán cómo cancelarlas, negociarán y asistirán al cliente con todo el potencial que la ley permite. En el mundo empresarial, cuando la entidad entra en concurso de acreedores lo mejor es tener muy claro qué pasos se dan y en ese camino la ayuda de un jurista especialista en cancelar deudas es esencial.
¿Cómo es el proceso de un concurso de acreedores?
Lo primero que hay que tener en cuenta es que existen procesos contenciosos y procesos de arbitraje. En este caso, un buen abogado de deudas emprenderá siempre la vía que sea más factible para el cliente.
En caso de ser una empresa la que se declara insolvente, existe la figura del concurso de acreedores. Pero, ¿qué es esto? Principalmente, el concurso de acreedores se trata de un procedimiento legal al que se recurre en el caso de que un autónomo o empresa se vea incapaz de afrontar sus obligaciones financieras. Se trata, pues, de un procedimiento jurídico que se materializa en el momento en el que una entidad no puede hacer frente a sus deudas.
Existen, dadas las circunstancias, una serie de pasos que debe iniciar un abogado de deudas para hallar la salida a esta situación.
Lo primero: acreditar la insolvencia
Esa será la primera encomienda de este experto en derecho. Aquí se sentará con el cliente para determinar de qué circunstancias económicas y financieras se parten. Una vez se han puesto sobre mesa esos datos, el abogado procederá a buscar todas las vías posibles para reconducir la situación y hallar las soluciones más idóneas para los intereses del cliente.
Ahora toca recabar documentación
Llegado el caso en el que el abogado, que es muy recomendable que pertenezca al equipo de kurkea.com, ya que es uno de los mejores para proceder a este tipo de asesoramiento, determine que el concurso de acreedores es una buena opción o salida a la insolvencia económica, tendrá que iniciar la recopilación de documentación.
En esa tesitura, el letrado experto será el encargado de recabar todos los documentos y datos que legalmente son preceptivos ante la presentación de un concurso de acreedores. Por ese motivo, su trabajo es vital en estos casos. Además de orientar al cliente de qué documentos y datos tiene que presentar ante el juzgado, también facilitará el cómo conseguirlo.
Por último, presentar la demanda de concurso
Este será el último paso de la primera fase del procedimiento, que, por otro lado, es la más importante, ya que será la que determinará si se cumplen o no los requisitos para valerse de esa figura. No obstante, en este momento se redactará la demanda de concurso de acreedores que se presentará ante el Juzgado de lo Mercantil.
El fin de esa demanda es que el juez entienda la situación expuesta de insolvencia como probada y permita al empresario ser declarado insolvente y eso ayudará a solucionar el problema de las deudas con más ventajas.





