Oriol RuscaEl decano del Colegio de Abogados de Barcelona, Oriol Rusca, ha trasladado al ministro de Economía, Luis de Guindos, la preocupación y malestar de la abogacía y del sector colegial catalán sobre diferentes aspectos recogidos en el anteproyecto de ley de colegios y servicios profesionales, aprobado el pasado 2 de agosto. 

Rusca ha explicado que el Colegio de Abogados de Barcelona (ICAB) ha presentado alegaciones al anteproyecto, dentro del plazo establecido, incidiendo en la importancia de la colegiación obligatoria para todos los abogados.

Otro de los aspectos donde Rusca ha mostrado el malestar de la abogacía es en relación a los aspectos relacionados con el control deontológico de la profesión. El decano de los abogados de Barcelona considera que “la deontología profesional es una garantía de calidad y de profesionalización, es un sello que marca la independencia en su actividad”. En este sentido, ha destacado que la labor que realizan los colegios -acreditación profesional, control deontológico y de buenas prácticas, atención al consumidor y usuarios- es esencial y ha añadido: “no se puede entender el derecho de defensa si el abogado no es independiente”. Por eso Rusca rechaza que este control sea llevado a cabo por la Administración pública, ya que requeriría de una financiación y un equipo humano de difícil cobertura en un momento de crisis económica como el actual, o que lo forme un órgano colegial sancionador constituido por colegiados no ejercientes.

También se ha expuesto el malestar del Colegio de Abogados de Barcelona sobre el hecho que el anteproyecto dé más fuerza a estructuras burocratizadas que podrán intervenir en los colegios profesionales, pero que no tienen un reconocimiento explícito en la Constitución española, como sí lo tienen los colegios profesionales (artículo 36 CE) .

Por este motivo, Rusca ha denunciado que en tiempos de crisis se quiera apostar por estas estructuras, que “además, generan un coste adicional y duplican servicios que ya ofertan con éxito los colegios profesionales”, ha asegurado.

El Ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, se ha comprometido a estudiar las alegaciones presentadas por el Colegio de Abogados de Barcelona y ha abierto la puerta al diálogo con los colegios en un tema que les afecta directamente.

Aspectos positivos del anteproyecto

El decano del ICAB reconoce algunos aspectos positivos de este anteproyecto de ley, que ha transmitido a De Guindos. El ICAB apuesta por una mayor transparencia y por una necesaria liberalización de la profesión entendida como una corporación que fomenta la formación, y diferencia entre servicios obligatorios y voluntarios. Precisamente, esta voluntad está recogida en el Proyecto de Cuota por Tramos que el decano Oriol Rusca llevaba en su programa electoral.

En este sentido, el decano del ICAB ha transmitido el compromiso de esta corporación de liderar junto con el Consejo General de la Abogacía este modelo innovador de colegios profesionales.

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