La regularización extraordinaria de personas extranjeras ya ha arrancado en España y el foco del debate público se ha situado en la capacidad de la Administración para absorber el volumen de solicitudes. Sin embargo, en la práctica, el principal obstáculo puede no estar en el sistema español, sino mucho antes, en los países de origen de los solicitantes.
Más allá de las cifras, el reto real empieza antes incluso de presentar la solicitud. La obtención de documentación clave como antecedentes penales, certificados oficiales o acreditaciones administrativas, está condicionando los tiempos desde el primer momento.
“Se está hablando mucho de si España podrá tramitar todo en plazo, pero en muchos casos el retraso empieza antes de entrar en la Administración española. Las personas que quieren acogerse a la regulación dependen de consulados, embajadas y organismos en origen, que no siempre tienen capacidad para asumir este volumen”, explica Guillermo J. Valderrábano, fundador de ExtranjeriaClara.com.
LATAM Y ÁFRICA CONCENTRAN LAS MAYORES DIFICULTADES
El impacto no es homogéneo y depende en gran medida del país de origen del solicitante. Según la experiencia práctica de ExtranjeriaClara.com, los mayores retrasos se están detectando en personas procedentes de países con alta demanda de trámites y sistemas administrativos más tensionados o menos digitalizados.
“Entre ellos destacan países como Colombia, Venezuela, Perú o República Dominicana, donde la obtención de antecedentes penales o certificados oficiales puede verse afectada por saturación de plataformas, problemas técnicos o dificultad para conseguir citas”, destaca Guillermo J. Valderrábano. En algunos casos recientes, incluso, se han registrado caídas temporales de sistemas oficiales que han paralizado la emisión de documentos durante días.
También se identifican mayores fricciones en solicitantes procedentes de Marruecos, Senegal o Nigeria, donde la tramitación suele depender en mayor medida de procesos presenciales, intermediación familiar o gestiones a través de consulados, lo que introduce más variables y tiempos de espera. Por el contrario, en países con mayor digitalización administrativa, como algunos estados de la Unión Europea o determinadas economías latinoamericanas con sistemas online más consolidados, los tiempos tienden a ser más ágiles.
“Hay una diferencia muy clara entre países. En algunos casos puedes conseguir un certificado en cuestión de días, mientras que, en otros, puede bloquear completamente el proceso durante semanas o meses. Eso genera una desigualdad real en el acceso a la regularización”, destaca el CEO de ExtranjeriaClara.com.
DEPENDECIA INTERNACIONAL Y SISTEMAS TENSIONADOS
Estos retrasos no son solo administrativos. En la práctica implican contratos que no se firman, procesos de selección que se alargan o empresas que acaban descartando candidatos porque el negocio no puede esperar semanas o meses.
Si se toma como referencia un escenario de 500.000 potenciales regularizaciones vinculadas a salarios en torno al SMI (unos 17.000 euros anuales), el volumen de actividad económica asociado supera los 8.500 millones de euros, según estimaciones propias de ExtranjeriaClara.com. Una cifra que depende directamente de que estos procesos se desbloqueen en tiempo.
“El problema no es solo migratorio, es económico. Hay personas preparadas para trabajar que no pueden hacerlo porque no han conseguido un documento en su país de origen. Eso tiene un impacto directo en empresas que necesitan cubrir vacantes”, añade Guillermo J. Valderrábano.
EL RIESGO DE UN NUEVO ‘LIMBO ADMINISTRATIVO’
Uno de los escenarios que empieza a dibujarse es el de personas que cumplen los requisitos para regularizarse, pero que no pueden iniciar el proceso o lo hacen de forma incompleta por falta de documentación. Esto genera un escenario muy concreto: personas que podrían trabajar no pueden hacerlo porque no tienen aún el permiso, y empresas que necesitan contratar no pueden esperar a que el sistema complete el proceso. Un mismo círculo vicioso, ya que no puedo trabajar porque no tengo permiso y no consigo el permiso a tiempo para poder trabajar.
“Si no se consigue acompasar la obtención de documentación en origen con los plazos del proceso en España, existe el riesgo de que muchas personas queden a medio camino. Y eso tiene un impacto real tanto en su vida como en la economía”, advierte el fundador de ExtranjeriaClara.com.
UN FACTOR POCO VISIBLE EN EL DEBATE PÚBLICO
Mientras el foco mediático sigue puesto en los plazos de resolución, que en muchos procedimientos de extranjería se sitúan en torno a tres meses conforme a la normativa vigente, los expertos señalan que el verdadero cuello de botella puede estar fuera del radar institucional. La coordinación entre sistemas administrativos de distintos países, la capacidad de los consulados y la accesibilidad a documentación oficial se convierten así en variables clave para el éxito del proceso.
En este contexto, desde ExtranjeriaClara.com destacan también la importancia de trabajar con garantías en un proceso especialmente sensible. La compañía cuenta con certificación de INCIBE, clave por el tipo de documentación personal que se gestiona, y está impulsando jornadas gratuitas de asesoramiento para familias afectadas, con el objetivo de reducir errores y evitar situaciones de desinformación o posibles fraudes.
“La regularización no depende solo de la ley ni de la Administración española. Depende también de todo lo que ocurre antes. Y ahí es donde se están generando ya los primeros retrasos”, concluye Guillermo J. Valderrábano.





