La Fundación Profesor Uría, presidida por Javier Solana, cumple cinco años. En 2005 el despacho de abogados Uría Menéndez puso en marcha este proyecto en memoria de uno de sus dos fundadores: el profesor Rodrigo Uría González. Desde entonces la fundación ha venido desarrollando una serie de proyectos educativos y asistenciales para fomentar, entre otros valores, la igualdad de oportunidades y la no discriminación. Además, ayuda a entidades no lucrativas mediante el asesoramiento jurídico gratuito. Por ejemplo realiza varios proyectos educativos en torno a las leyes. “Uno de nuestros proyectos, comenta Dionisio Uría portavoz y responsable de relaciones institucionales de la entidad es “la Escuela Solidaria de Derecho permite a los abogados de Uría Menéndez enseñar nociones básicas de esta materia a alumnos de primaria y de secundaria de 35 colegios e institutos públicos de Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao y Lisboa.”, explica. Por otro lado, el Aula Jurídica en Prisiones ofrece la posibilidad a los letrados del despacho de compartir su conocimiento y experiencia con internos de distintos centros penitenciarios de Madrid y Barcelona que cursan estudios universitarios. Este programa permite a los internos acceder a una visión práctica del ejercicio de la abogacía, así como compartir dudas con letrados expertos en distintas ramas.

Constituida en noviembre de 2005 en memoria del profesor Rodrigo Uría González, la Fundación tiene por vocación la promoción del voluntariado social dentro de Uría Menéndez, y lleva a cabo acciones solidarias en beneficio de los colectivos más desfavorecidos de la sociedad. “Se trata de una fundación que nace con vocación de discreción, con vocación de no hacer ruido, con vocación de trabajo, con vocación de servicio humanitario”, atestiguaba en el año 2005 Rodrigo Uría Meruéndado, presidente en ese momento de Uría Menéndez y cofundador de la Fundación.

Con esta finalidad, la Fundación Profesor Uría desarrolla una serie de proyectos educativos y asistenciales para fomentar, entre otros valores, la igualdad de oportunidades y la no discriminación. Además, ayuda a entidades no lucrativas mediante el asesoramiento jurídico gratuito (Pro Bono), en beneficio de cuatro colectivos prioritarios: infancia, juventud, inmigrantes y reclusos. Dicho asesoramiento jurídico cumple los más altos requisitos de calidad: los estándares de dedicación y excelencia son los mismos que se aplican a cualquier otro asunto en el que interviene el despacho.

¿Podría hacernos un balance de estos cinco años de trayectoria de esta entidad? ¿Cuáles han sido los objetivos y retos que ha abordado la Fundación Profesor Uria?

El balance de estos cinco primeros años de trayectoria de la Fundación Profesor Uría no podría ser más positivo. No solo hemos consolidado los programas con los que la Fundación inicialmente echó a caminar, sino que hemos ampliado el abanico de programas con nuevas iniciativas y colaboraciones con múltiples instituciones.

En lo referente a los objetivos, éstos siguen siendo los mismos que hace cinco años: desarrollar una serie de proyectos educativos y asistenciales que permitan fomentar, entre otros valores, la igualdad de oportunidades y la no discriminación. Además, la Fundación también ayuda a entidades no lucrativas mediante el asesoramiento jurídico gratuito.

La Fundación Profesor Uría persigue el dar a conocer nuestra legislación y el estado de Derecho en los colectivos más desfavorecidos. ¿Qué es lo que más le llama la atención a estas personas de los conocimientos que reciben?

Todos los programas impartidos por la Fundación o en los que colabora la misma han tenido una magnífica acogida, tanto por los receptores como por la sociedad en general.

Es muy gratificante poder contribuir al crecimiento personal, e incluso profesional, de aquellos colectivos a los que pretendemos aportar un granito de arena. Desde los niños en las escuelas en las que impartimos las clases de la “Escuela Solidaria de Derecho”, a los internos que asisten a las conferencias del programa “Aula Jurídica en Prisiones” o, también, los colectivos que se benefician de los proyectos especiales en los que la Fundación aporta la gestión y la financiación, todos y cada uno de ellos, muestran su agradecimiento por recibir atención y apoyo, lo que justifica sobradamente cualquier esfuerzo en su favor.

¿Cómo ha ido evolucionado la “Escuela Solidaria del Derecho”, una de sus iniciativas?

La “Escuela Solidaria de Derecho” es uno de los programas estrella de la Fundación, mediante el cual los numerosos voluntarios de Uría Menéndez dedican determinadas horas de trabajo a enseñar nociones básicas de Derecho a alumnos de primaria y secundaria. En la actualidad, colaboramos con más de 35 colegios e institutos públicos de Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao y Lisboa. De hecho, durante el curso 2008-2009 participaron en este programa cerca de 250 abogados voluntarios que impartieron clases a más de 2900 alumnos, lo que muestra la abrumadora acogida de tal programa.

Respecto al “Aula Jurídica en Prisiones”. ¿Qué resultados se están logrando? ¿Considera que es una via para la reinserción del preso la via universitaria? ¿Se está haciendo todo lo posible en las prisiones para readaptar a estas personas?

El “Aula Jurídica en Prisiones” es otro de los programas consolidados de la Fundación, y ofrece la posibilidad a abogados del despacho de compartir su conocimiento y experiencia con internos de distintos centros penitenciarios de Madrid y Barcelona que cursan estudios universitarios. Este programa permite a los internos acceder a una visión práctica del ejercicio de la abogacía, así como compartir dudas y opiniones con abogados expertos en distintas ramas del Derecho. Durante el curso 2009, participaron en el programa más de 50 voluntarios de Uría Menéndez, que impartieron una media de 10 ponencias en cada uno de los centros penitenciarios.

Con este programa pretendemos ayudar a aquellos internos que dedican mucho esfuerzo, mediante el estudio, en cimentar su futura reinserción socio-laboral. Además, podemos congratularnos por la excelente acogida que ha tenido este programa en los distintos centros penitenciarios en que es impartido.

Siempre se ha hablado que el abogado es un profesional individualista, muy metido en su trabajo. ¿Qué métodos emplean en Uría Menéndez para conseguir que participen en tareas de voluntariado?

El activo más importante de la Fundación es su capital humano, en la forma de todos los voluntarios del despacho (abogados y no abogados) que contribuyen en sus programas. Y es este mismo capital humano (principalmente los más jóvenes de la firma) el que, de boca en boca, va diseminando las bondades de ayudar a los colectivos más necesitados. Además, también utilizamos algunas herramientas de comunicación interna como son el espacio de noticias dedicado en exclusiva a la Fundación que existe en la “intranet” del despacho, o la revista interna que tiene una sección específica dedicada a la Fundación.

¿Dónde encuentra la rentabilidad su despacho al Pro Bono que realiza desde la Fundación Profesor Uría?

El Pro Bono, tal y como lo entendemos en la Fundación Profesor Uría, consiste en asesorar gratuitamente a entidades no lucrativas (asociaciones, fundaciones, ONGs y similares). Por lo tanto, no se espera obtener rentabilidad alguna, más bien todo lo contrario. El mejor retorno que puede obtener la Fundación es poder devolver a la sociedad parte de lo que ésta nos ha aportado a nosotros.

¿Cómo cree el Pro Bono en nuestro país, sin que exista un menos cabo del Turno de Oficio, de los Colegios de Abogados? En un momento de crisis como el que vivimos, ¿puede existir un retroceso en estos temas?

En este punto creo que es importante discernir entre “Pro Bono” y “Turno de Oficio”. De nuevo, tal y como concebimos el Pro Bono en la Fundación Profesor Uría, éste se centra en el asesoramiento gratuito a entidades no lucrativas, por lo que no prestamos asesoramiento jurídico gratuito a personas físicas. Sin embargo, el Turno de Oficio consiste esencialmente en prestar servicios jurídicos a personas físicas que no pueden sufragar los costes de asistencia letrada, conforme a lo establecido en nuestra Constitución.

Desde la Fundación no hemos apreciado un retroceso en materia de acción social durante la actual situación económica. Si bien es cierto que las compañías y entidades disponen de menos recursos que destinar a tales fines, la acción social no consiste solo en dar dinero para proyectos, sino que consiste básicamente en dedicar tiempo y energías a causas solidarias y por lo tanto no tiene por qué resentirse en una coyuntura económica adversa.

Hablar de la RSC de un despacho es hacerlo de su Pro Bono y de un componente ético importante: ¿cómo se combina este concepto de ética con el respeto al secreto profesional del cliente del abogado?

El Pro Bono tan solo es una parte más de un conjunto más amplio que es la RSC (Responsabilidad Social Corporativa). La Fundación Profesor Uría pretende contribuir a un entorno más justo y solidario, y esta contribución se realiza tanto con el asesoramiento gratuito o Pro Bono, como mediante otros programas educativos, asistenciales, etc. de calado.

Es importante, además, resaltar que el voluntariado de nuestra Fundación está compuesto tanto por abogados como por personal de apoyo y, por lo tanto, aun partiendo del derecho como vehículo conductor, trasciende de las fronteras del abogado.

¿Es lógico pensar que en el futuro, a medio plazo, exista una entidad o entidades en el sector legal que coordinen estas actuaciones en materia de pro bono, marcando unas normas de funcionamiento? ¿Cuál debe ser el papel de los Colegios de Abogados en este sentido?

En muchos países de habla inglesa existen entidades, denominadas “Clearing Houses”, cuya finalidad es la de coordinar las acciones de Pro Bono que tienen lugar en su ámbito geográfico, para filtrar y seleccionar el asesoramiento que más sentido social tiene.

Sin embargo, en el caso de la Fundación Profesor Uría, esta labor de filtrado y selección es realizada por la propia Fundación, quien determina los colectivos en los que centra su asesoramiento gratuito y, por lo tanto, las entidades que podrían ser beneficiarias.

Por último, ¿podría explicarnos las actividades sociales o de RSC programadas para el próximo año?

De cara al 2011 tenemos previsto, como ya es costumbre, seguir trabajando con ahínco para fortalecer nuestros programas en beneficio de los colectivos destinatarios. Además, afianzaremos nuevas iniciativas puestas en marcha durante el año 2010, como el Convenio de Colaboración con la Agencia del Menor Infractor de la Comunidad de Madrid, cuyo objetivo es facilitar a los menores internos en centros de reinserción adscritos a la Agencia, la información y orientación jurídica necesaria con el fin de prevenir la reincidencia en conductas delictivas. Para ello, abogados voluntarios de Uría Menéndez colaboran con los expertos de la Agencia en la formación de menores infractores con el objetivo de que no vuelvan a delinquir.