BDO, la quinta organización internacional de auditoría y servicios profesionales, aborda este año 2010 con una nueva estrategia global que implica la utilización de una denominación comercial única «BDO», y una nueva identidad corporativa en todo el mundo. En España BDO Audiberia, como hasta ahora era conocida la organización, será conocida como BDO, al igual que en todos los países en los que está presente Esta entidad, facturó en España 86 millones de euros en el ejercicio 2009, un 2% adicional al ejercicio anterior. La firma cuenta con una plantilla superior a los 1.000 profesionales, 49 socios, y una red de diez oficinas y seis alianzas estratégicas. Internacionalmente, BDO cuenta con más de 46.000 profesionales, 1.138 oficinas en 115 países y ha obtenido unos ingresos de 5.026 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 4,5%. Enrique Azorín, socio de BDO y responsable del área legal de la firma, describe para Diariojuridico.com cómo está vertebrada esta área de negocio.

La División de Abogados y Asesores Tributarios está integrada por un equipo de 230 profesionales altamente especializados que prestan servicios legales y fiscales a través de una red de 10 oficinas en toda España.

A nivel internacional, BDO está presente en más de 115 países mediante una sólida estructura de oficinas propias que actúan de manera coordinada, rápida y flexible. Esto nos permite respaldar a nuestros clientes en sus proyectos internacionales, aportándoles una visión global con las necesarias garantías jurídicas de adecuación a los mercados locales.

Su filosofía de actuación se basa en la proximidad al cliente, a través de un enfoque cercano y constructivo, pues la experiencia nos ha enseñado que sólo estando al lado de nuestros clientes y conociendo su realidad podemos ayudarles en la consecución de sus proyectos.

Estos profesionales asesoran a gran número de empresas nacionales e internacionales, pertenecientes a múltiples sectores, tanto en la resolución de sus problemas diarios como en operaciones de planificación y reorganización.

Enrique Azorín está especializado en el área fiscal y cuenta con 20 años de experiencia como asesor de empresas.

Licenciado en Derecho y Económicas por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), tiene un Master de Fiscalidad por ESADE y otro por la Universidad de Wharton, Pennsylvania (Estados Unidos). En el aspecto docente, ha colaborado como profesor y ha impartido diversos seminarios, además, es autor de diversas publicaciones fiscales.

¿Podría explicarnos cómo va a repercutir la nueva imagen de BDO en el área legal que usted dirige?

La actualización de nuestra imagen corporativa sin duda va a ser muy positivo para el posicionamiento de los diferentes servicios que prestamos en sus respectivos mercados. Durante los últimos 5 años hemos estado trabajando para posicionar BDO en el sector de la abogacía y evidentemente la nueva imagen nos ayudará en este objetivo.

Cuando hicieron la presentación de la nueva identidad corporativa, comentaron que este año ofrece oportunidades para crecer a su firma, ¿qué perspectivas desde el punto de vista legal?

Nosotros tenemos claro que el área legal tiene mucho recorrido en el mercado, nuestros servicios por calidad y precio son muy competitivos con los primeros 10 despachos españoles y en consecuencia resultan muy atractivos para las áreas jurídicas de las empresas de primer nivel que necesitan apoyarse en firmas externas de nivel.

¿Cuál es el peso específico de estos servicios legales dentro de BDO España? Y que tipo de asesoramiento le reclaman las empresas en estos momentos de crisis?

Actualmente los servicios de abogacía, incluyendo asesoramiento legal y fiscal, dentro de BDO España representan aproximadamente algo menos de un 30% de su facturación global. Los principales servicios que nos reclaman son los de asesoramiento legal regular especialmente en las áreas de derecho mercantil, laboral y procesal.

En esta recesión, una de las operaciones que más se han intensificado son las reestructuraciones empresariales. ¿no hay forma que estos procesos muchos de ellos a veces concursales acaben con la liquidación de la empresa?

Es importante tener en cuenta que la finalidad de la Ley Concursal no es otra que la de buscar la viabilidad de las empresas a través de los mecanismos legales que se prevén en la misma, no la de liquidarlas sin más. En este sentido, los jueces de lo mercantil lo que están intentando es buscar los argumentos y las vías legales para que las compañías sobrevivan, solo en situaciones muy drásticas o bien cuando se han agotado las alternativas se plantea la liquidación de las mismas.

Ahora que habla de redimensionamiento, ¿hay algún tamaño ideal para un despacho de abogados?

No es tan importante el tamaño del despacho como la solidez del mismo. No por tener muchos abogados tu firma va a ser mejor, lo interesante es crear un grupo profesional y humano que poco a poco vaya dando consistencia al despacho y evidentemente vaya creciendo y consolidándose. El crecimiento por la vía de las adquisiciones de otras firmas suele ser complejo ya que a parte de la facturación y de los clientes que se pudieran aportar hay que encajar filosofías de trabajo, carreras profesionales, sistemas retributivos, etc. Evidentemente, cada año si haces las cosas bien tu Despacho irá creciendo y el tamaño te permitirá acceder a clientes más grandes y con mayor necesidad de servicio y dedicación.

En momentos como los que vivimos, el cliente no acude a verte y el abogado debe convertirse en gestor comercial, ¿Cómo se articula desde su BDO Legal esta actividad?

Nuestra política de firma siempre ha sido la de ir a ver a nuestros clientes, la de estar cerca de ellos, la de hacerles las cosas fáciles. Creemos que el mercado de la abogacía ha cambiado y hay despachos que desde nuestro punto de vista no se han adaptado, el cliente requiere atención, servicio, calidad, disponibilidad, en definitiva, quiere a alguien que le ayude, quiere un socio de viaje no un proveedor distante y a veces algo despótico.

También el sector legal está abierto a fusiones, se acaba de lanzar Hogan Lovells, ¿qué opinión tiene al respecto sobre estas cuestiones?

La crisis está siendo muy dura para todo el mundo y el mercado de la abogacía no tiene porque ser diferente. Es verdad que por el tipo de negocio que tenemos podemos ofrecer servicios que se adaptan a la realidad del momento pero no es menos cierto que durante los últimos años muchos despachos han crecido vinculados al negocio de las grandes fusiones y adquisiciones, un mercado que hoy por hoy está bajo mínimos. Evidentemente, los despachos como las empresas deben reorganizarse y adaptarse a los tiempos que corren y la fusión de firmas es una de las vías que algunos despachos han seguido para sobrevivir o bien para reforzarse en tiempos de oportunidades.

Por cierto, ¿cómo se le explica a un inversor extranjero la complejidad jurídica de nuestro sistema legal, uno de los más prolíficos y cambiantes de Europa?

Normalmente el cliente extranjero que llega a España suele ser un cliente con experiencia en otros países lo que lo hace todo más fácil. Es verdad que nuestro sistema es más burocrático y lento que el sistema anglosajón, pero sinceramente no dista mucho de otros sistemas legales existentes en Europa y en cualquier caso es un sistema suficientemente garantista para el inversor extranjero. Otra cosa es que se nos complica la explicación a nuestros clientes extranjeros cuando les tenemos que dar a entender que dependiendo de la coyuntura económica nuestro Gobierno puede cambiar las normas económicas y legales que rigen en los diferentes mercados o sectores. El cliente extranjero lo que quiere es un marco de estabilidad legal y evidentemente los cambios de normativa no generan confianza.

En un momento como el actual, ¿es recomendable dirigir al cliente hacia las soluciones extrajudiciales como el arbitraje y la mediación?

Depende del lado en que te encuentres en el conflicto, depende del tipo de conflicto y depende de la estrategia global que puedas tener en esa cuestión en concreto, es decir, puede ser que te interese pleitear aunque sepas que hay riesgo de perder pero por el contrario está enviando un mensaje a tu mercado. Para nosotros la mediación y el arbitraje es una opción más que planteamos a nuestros clientes pero no necesariamente por encima de la opción de acudir a la jurisdicción ordinaria. Si nos dejan escoger a nosotros para los temas nacionales solemos recomendar la jurisdicción ordinaria, anunciamos que el principal riesgo es el juzgado en el que caigas ya que puede ser uno que no funciona muy bien o que sencillamente esté colapsado, y para los temas en el extranjero solemos recomendar el arbitraje internacional preferentemente en Londres.

Por último, dénos sus ideas de cara a la modernización de nuestra Justicia

La justicia solo se mejorará si se preparan más jueces, se les retribuye mejor e incluso se les ponen objetivos económicos por resultados de eficacia, se informatiza todo el sistema judicial y se eliminan algunos resquicios legales que permiten a los abogados dilatar los procedimientos eternamente. En definitiva se debería invertir más y mejor en el sistema judicial.

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