Desde hace año y medio reparte su tiempo en gestiones directivas a nivel global de su firma DLA PIPER; el mayor despacho de abogados del mundo, con más de 4.000 JURISTAS repartidos en 29 países y que facturó en el 2008 2.260 millones de dólares, sin por ello aislarse del trato con los clientes. Acostumbrado a pensar como gestor desde hace años, rompe el estereotipo de que el abogado no pueda ser un buen empresario. Juan Picón es uno de los pocos letrados españoles con responsabilidades a nivel mundial. Ahora, tras haber visitado Hong Kong y Brasil atiende a Diariojuridico.com en la oficina de Madrid cuando está a punto de celebrarse la Asamblea Anual de la IBA (International Bar Association) .
Sin prisa pero sin pausa nos explica su nuevo cometido en el Comité Ejecutivo de DLA PIPER, cargo que compaginará con el actual de responsable del Área Mercantil para Europa, Oriente Próximo y Asia (EMEA). Bajo su punto de vista y en el momento de recesión que vivimos “Es posible que los despachos tengamos que hacer algún recorte en los honorarios, este es el momento que muchas firmas definimos los presupuestos del año que viene. De todas formas el trabajar con clientes globales y ser un despacho global, como DLA PIPER, permite superar cualquier presión que pudiera haber sobre los honorarios que vayamos a percibir el próximo año. En este contexto es evidente que va a crecer la litigiosidad fiscal y en los terrenos de refinanciaciones y reestructuración empresarial.”
Juan Picón es un abogado con amplia experiencia en fusiones y adquisiciones y, en particular, operaciones transnacionales y representación de clientes multinacionales que desarrollan su actividad comercial en España. Asimismo, interviene habitualmente en operaciones de capital privado (LBOs, MBOs y otras estructuras corporativas). Ha participado en numerosos e importantes proyectos de telecomunicaciones, incluida la privatización del segundo operador de red español, en representación de un consorcio ofertante, así como la representación de compañías nacionales e internacionales en aspectos relativos a las telecomunicaciones por cable, servicios fijos y móviles, emisión y medios e Internet.
Su trayectoria en DLA PIPER se remonta al 2006 cuando se incorporó en calidad de socio de la oficina de Madrid procedente de Squire, Sanders y Dempesy, firma en la que estuvo siete años y donde también desempeñó las funciones de socio diector. Con anterioridad fue abogado asociado de Clifford Chance durante siete años
Respecto a su formación destaca su presencia en la “Université Libre de Bruselles” Licencia Especial en Derecho Comunitario (LLM EU Law) Universidad de Comillas, (ICADE). Licenciado en Derecho. (1982-1987). Es Miembro del consejo de administración de la Asociación Española del Derecho de las Telecomunicaciones y del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid.
Como experto en fusiones y adquisiciones es autor de “La Decisión d’associations d’entreprises de l’article 85 du Traite de Rome” así como diversos artículos de prensa en materia de telecomunicaciones. “La Nueva Ley Española de Telecomunicaciones” en el Instituto Español de Desarrollo Comercial. Respecto al reconocimiento logrado por su ejercicio profesional su nombre aparece en las principales rankins del sector de editoriales como PLC Which Lawyer en los años 2009 y 2008 como abogado recomendado en Telecomunicacions y Corporate y M&A. También es destacado en la European Legal 500 en los años 2009-7 en los campos de Corporate y Telecomunicaciones, así como en la guía Chambers and Parnters de esos mismos años en las áreas ya descritas de trabajo.
¿Podría explicarnos su reconversión de abogado, o socio director, a directivo o responsable de un despacho de abogados?
La verdad que en estos últimos años he tenido la fortuna de encauzar mi labor profesional a tareas ejecutivas. En DLA Piper lo vengo haciendo desde que hace cuatro años un grupo de profesionales que proveníamos de Square Sanders lo hicimos. En ese periodo de tiempo he sido responsable de la oficina de DLA en Madrid, sin por ello dejar de atender a mis clientes. Desde hace un año y medio fui promovido como responsable de Corporate, Mercantil y Fiscal para EMEA (Europa, Oriente Medio y Africa), siendo codirector a nivel mundial también. Desde ese momento fui elegido como uno de los Senior Management de la firma a nivel global. Pese a mis nuevas responsabilidades he intentando mantener las relaciones con mis clientes. No es sencillo mantener la dualidad abogado y ejecutivo en determinadas ocasiones.
¿Y cuál es la clave para compaginar el trabajo directivo con el dia a dia de los clientes, entonces?
No es una tarea sencilla, sobre todo ahora con mis nuevas responsabilidades como miembro de la Comisión Ejecutiva de DLA Piper. Esta entidad analiza todas las decisiones del despacho y fija la estrategia a seguir de la firma. Es el organismo gestor de la empresa; una entidad que facturó el pasado año 2230 millones de dólares, lo que le convierte en el despacho de abogados más grande por facturación y número de oficinas con 8.000 profesionales entre letrados y otras profesiones.
De todas formas, en la manera de lo posible y siempre que los viajes me lo permitan estoy decidido a mantener el contacto con determinados clientes. Más en la parte de la supervisión de determinadas operaciones que en el detalle concreto de una operación.
A partir del año que viene seguro que podré aprovechar, como el resto de profesionales de la firma, las ventajas de los medios telemáticos, sobre todo en videoconferencias para poder optimizar mejor el tiempo. De esta forma el tiempo que pase en Londres, sede europea de la firma será más productivo.
¿Es complicado para un abogado pensar en empresario o convertirse en gestor?
La verdad es que no es sencillo pensar en empresario para cualquier jurista. Quizás en nuestra primera formación inicial carecemos de los conocimientos adecuados para desarrollar ese espíritu gestor al que usted alude. En mi caso concreto, pese a tener cierta formación en empresariales por ICADE reconozco que he aprendido muchas cosas con la práctica diaria. A lo largo de mi trayectoria; primero en Clifford Chance, más tarde en Square Sanders y con posterioridad en DLA Piper he desarrollado diferentes tareas ejecutivas y de liderazgo.
Respecto a la actividad formativa que en este sentido realizamos en el despacho todos los años mandamos a 40 socios de la firma durante diez días a la Harward Business School para que se sigan instruyendo en lo que los expertos llaman capacidades no legales.
Por este motivo que comenta, ¿se justifica entonces que determinados bufetes apuesten por la figura del gestor externo o gerente?
Es evidente que es un modelo que funciona y que siguen otras firmas. De todas formas considero que los abogados somos unas personas un tanto especiales tanto por el tipo de servicios que prestamos como por las relaciones que mantenemos con los clientes. A veces por ello, pensamos, y a lo mejor nos equivocamos en el planteamiento que nuestro negocio solo lo entienden juristas.
Desde este planteamiento es fundamental que profesionales como los nuestros se encuentren gestionados por otros seniors a los que tengan un respeto profesional indudable. Salvo excepciones los grandes gestores de los principales despachos de abogados nacionales e internacionales son magníficos abogados a los que su trabajo empresarial les ha hecho disminuir su práctica ejerciente.
En despachos como el nuestro de carácter multinacional y en otros nacionales con vocación global es indudable que el abogado además de su trabajo diario realiza otras funciones que le pueden ayudar a entender la gestión de su firma. Gestionamos clientes y sus problemas. Al final utilizamos ese conocimiento para gestionar también la firma. Sin perjuicio de utilizar una persona ajena a la firma, soy partidario de utilizar el talento que tengamos a disposición y convertirle con el paso del tiempo en gestor del despacho.
¿Cuáles son los rasgos que definen a un buen líder en una firma de abogados?
Este tipo de organizaciones se lideran con el ejemplo. No podemos olvidar que el nivel de preparación y disposición de los letrados es bastante alto. Es evidente que por todo ello se llegan a cuestionar las cosas con bastante apertura y amplitud de miras. Son sistemas flexibles donde el socio director debe dar ejemplo de lo que predica.
Los americanos han acuñado el término Producer/Manager para definir al profesional responsable de una firma que sigue manteniendo ciertas relaciones con sus clientes. Ese gestor debe tener cierta habilidad empresarial de cara a ampliar el área de influencia del despacho a la vez que se preocupa de sus profesionales y de los casos de sus clientes. Ejercer la abogacía es un trabajo de mejora contínua. La firma que esté satisfecha con su status quo y no quiera progresar mal lo tiene en este sector tan competitivo.
En ese Comité Ejecutivo del que usted forma parte desde el pasado 1 de septiembre, ¿cuál es su cometido específico?
Estoy aterrizando a este nuevo desempeño profesional. Soy el único español en este Comité Ejecutivo y reconozco que es un orgullo ser elegido para este cometido porque eso significa que el trabajo de la oficina de Madrid ha superado con creces las expectativas previstas de antemano. También subraya, pese al mal momento económico que se pasa a nivel mundial, el papel de España como país.
Por otro lado, es evidente que ostentar este tipo de puestos le da a uno la formación adecuada y diferente para convertirse en un buen gestor. Te empiezas a preocupar de las decisiones de tu empresa. De una empresa peculiar como es el despacho donde los accionistas son tus socios con lo cual la relación no puede ser más estrecha, desde luego.
Desde esta perspectiva puedes conocer cuál es la estrategia que sigue el despacho; que mercados emergentes geográficamente se van a abordar ahora que le dan a uno visión geopolítica y macroeconómica de las cosas. Es evidente que para cualquier profesional desarrollar esta carrera es muy enriquecedor. El abogado como consejero debe reciclarse continuamente de cara a poder ofrecer ese conocimiento a su cliente. Ese es el mejor valor añadido que puedes ofrecer a tus clientes.
¿Y cómo es la carrera profesional de un abogado como Juan Picón en este Comité Ejecutivo?
En este Comité Ejecutivo del que le hablo lo primero que debo destacar es que se ampliado su número de miembros de cinco a nueve. La elección la realiza el CEO de la firma y el mandato de estos profesionales no tiene término por edad. Se reúne doce veces al año, una vez al mes sometiendo al Consejo de Administración de la firma todas aquellas propuestas que sirvan para gestionar el despacho (estrategias de mercado, contratación a gran nivel o elección de socios entre otras cuestiones)
En este momento, la incorporación mia y de otros socios al Comité Ejecutivo forman parte de un Plan de Renovacion de los cargos directivos de aquí a un tiempo. Se trata de garantizar el relevo generacional en la firma y que alguno de nosotros se convierta en Senior Management de la firma con el paso del tiempo. En principio se ha establecido en los sesenta años, de forma orientativa la jubilación de los miembros de este Comité.
¿Cómo se afronta la crisis económica desde una firma como DLA PIPER?
Este momento, al igual que todas las crisis supone la necesidad de reflexionar y pensar qué vamos a hacer a corto y medio plazo. El modelo de gestión que desarrollamos demuestra que es efectivo para este tipo de recesiones. Nosotros hemos apostado por diferentes elementos que nos hacen diferentes a otras firmas. El primero de ellos; el asesoramiento multidisciplinar; no nos hemos centrado en un nicho de mercado sino que cubrimos todas las áreas del derecho. Con esta estrategia, la inactividad de algunas áreas ha venido compensada con la mayor actividad de otras.
Otro aspecto muy a tener en cuenta en tiempo de crisis es la diversidad geográfica: es muy difícil que todos los países en los que nos encontramos estén sufriendo de igual manera esta recesión. En lugares como Asia; América Latina o Australia estamos viendo una actividad que no esperábamos. Por ponerle un ejemplo, un país como China va a crecer un 8 por cien, lo que es inusual en estos momentos.
Es posible que los despachos tengamos que hacer algún recorte en los honorarios, aún está por plantear de cara a los presupuestos del 2010. De todas formas el trabajar con clientes globales y ser un despacho global permite superar cualquier presión que pudiera haber sobre los honorarios que vayamos a percibir el próximo año. Con ello mantenemos nuestra eficiencia gracias a nuestra red internacional. En este contexto es evidente que va a crecer la litigiosidad fiscal y en los terrenos de refinanciaciones y reestructuración empresarial.
Para el sector jurídico, ¿que le espera en el contexto de esta recesión?
Es evidente que habrá una reconversión notable. Con ello quiero comentarle que las firmas de abogados deberán buscar la mejor fórmula de optimizar sus recursos en los próximos años. Y ajustar los costes tanto internos como los de cualquier operación.
Nosotros estamos en este momento con definiendo los presupuestos para el próximo año. Sabemos que el próximo año va a ser un ejercicio muy complicado sobre todo para España. Esperemos que al mejorar en otros países tenga un efecto indirecto sobre nuestro país.
En nuestro caso seremos cautos con el aspecto de compensación. Estamos estudiando asociar esa retribución al trabajo realizado sobre todo de cara a los abogados seniors. Y luego es evidente que habrá que optimizar las plantillas para evitar su sobredimensión. Es un momento de estudiar lo que vamos a hacer y cómo lo vamos a hacer
Desde esta perspectiva tan compleja, ¿cuál sería el modelo de despacho ideal?
Es muy difícil definir un modelo común para cualquier firma. En nuestro caso en la actualidad DLA PIPER Madrid la configuran 72 letrados. Es evidente que con estas dimensiones podemos afrontar cualquier operación de los clientes más exigentes.
Nosotros seguiremos creciendo. Aunque somos conscientes que no es una prioridad ahora porque ya hemos llegado a una masa crítica suficiente.
Es evidente que en nuestro sector conviven diversos modelos de ver la abogacía y de gestionar un bufete; todos ellos son válidos, todo depende de adónde quieras llegar y qué tipo de clientes tengas.
Da la sensación, sin embargo que los profesionales de DLA PIPER están definidos por su carácter de anticipación y su visión transnacional del negocio…
Son desde luego dos aspectos que definen a nuestros abogados. Ser proactivo es fundamental para ejercer una buena defensa y lograr la confianza de tu cliente. Tenga además en cuenta que el crecimiento de nuestra firma ha sido notable. En siete años se ha convertido en el despacho por referencia a nivel mundial por número de abogados. Los que hemos vivido de las fusiones que dieron lugar al despacho tenemos como rasgo común que somos muy emprendedores.
Somos un marca joven en el mercado que ha roto muchos moldes para ser conocida y que está formada por abogados que han querido salirse de la práctica convencional. Es parte del ADN de la firma. En estos momentos con la recesión que vivimos y la competencia que hay en el sector dudo mucho que pudiera repetirse otra historia de crecimiento como la nuestra.
¿Cómo contempla el desarrollo de la abogacía en nuestro país? ¿Hay hueco para que otras firmas se instalen en España?
Todavía considero que en España hay hueco para otras firmas multinacionales. Países como Francia, Alemania o Italia tienen más bufetes extranjeros que nuestro país. Desde ese punto de vista aún no llegaron todos los despachos ingleses y de los norteamericanos es evidente que su presencia es escasa. Proyectos nuevos que motiven a las empresas no tendrían que tener, pese al mal momento que vivimos, mala acogida.
En este contexto internacional y con la conferencia de la IBA a punto de celebrase en Madrid, ¿qué puede decirme de este tipo de reuniones transnacionales?
Es evidente que a firmas que no disponga de redes como la nuestra les ayuda a desarrollar su política de expansión y de alianzas, así como desarrollar su red de contactos. Para firmas españolas que trabajen fuera con socios nativos es una oportunidad de reunirse y de afinar estrategias de cara a los próximos años. Este tipo de eventos generan posibilidades de negocios en ambas direcciones. Para una firma como la nuestra el efecto es más limitado porque ya tenemos definida nuestra expansión internacional aunque nos ayuda a detectar posibles alianzas en mercados emergentes como pueda ser América del Sur. Además será un buen punto de encuentro para retomar el contacto con nuestras firmas asociadas de Portugal y Sudáfrica, especialmente. Es evidente el valor institucional de la IBA como foro de reflexión global donde siempre en DLA PIPER solemos estar presentes a través de varias de nuestras oficinas.
De todas formas, pese a que varios abogados españoles han presidido tanto la IBA, UIA y la UIBA recientemente, el abogado español sigue participando de forma escasa…
Es cierto que hasta la fecha era así. Pero en los últimos años considero que el abogado español ha cambiado mucho. Sobre todo en un contexto de mercado global, donde no hay fronteras y tienes que seguir a tus clientes, allá donde vayan. Quizás haya tardado en integrarse pero es evidente que nuestros profesionales, en todos los sectores, son de primer nivel. Somos un país de emprendedores. Muchas de nuestras empresas lideran los servicios de otros países.
Hasta hace unos años por la propia inercia del trabajo, los despachos españoles daban poco tiempo al desarrollo de negocio y de relaciones profesionales. Ahora, como antes le comentaba la situación ha cambiado así como la mentalidad del letrado. Estoy convencido que sabremos hacer uso de estos foros a corto plazo.
¿Es Asia entonces el nuevo destino de la abogacía internacional, por lo que comenta?
Para nosotros Asia y el Pacífico hasta Australia es una de nuestras prioridades. También pensamos que la India será otro mercado emergente. Ahí estamos con la alianza con un despacho nativo porque la ley no permite la presencia de firmas extranjeras de momento. Además queremos intensificar nuestra presencia en Sudamérica desde Brasil como centro de operaciones. También próximamente anunciaremos una nueva apertura en Turquia. Son todos ellos mercados con un ritmo distinto al que marca la actual recesión económica y en todos ellos queremos posicionarnos.
Por último, a la hora de desarrollar una expansión, ¿qué recomienda a un despacho de abogados: el desarrollo de oficinas propias o la política de best friend?
No hay una respuesta concreta a la hora de contestar esa pregunta. Nuestra firma optó en su dia por su expansión física y geográfica y creo que nos ha ido bien. El nivel de compromiso de los profesionales que integran nuestro despacho es mayor porque se sienten más involucrados en ese proyecto aunque es indudable que los costes y las inversiones son notables si decides exportar tu firma.
Si te decides por la política de best friend es muy importante que tu socio en ese país donde quieres posicionarte tenga el mismo nivel de calidad y una forma de ver la abogacía similar a la de tu bufete. No podemos olvidar que hablamos de un negocio entre personas donde se ofrece un servicio y es el cliente el que manda, a final de cuentas.
Para los profesionales más jóvenes el estar en una firma como DLA PIPER te puede permitir cierta movilidad geográfica y poder conocer otras culturas además de la tuya. Nuestra forma de ver el negocio es matricial; por grupos de trabajo, donde cada uno de ellos es una especialidad del derecho.
En el área de Corporate o Mercantil que dirijo se aglutinan los socios expertos de esta materia de cara a poder ofrecer a ese cliente el servicio que demanda, sobre todo si es transnacional. Los presupuestos de la firma a este efecto se realizan por este sistema grupal más que por firmas. De esta forma logramos que nuestros profesionales se involucren en un proyecto global.





