Por Ignacio Garcia Tabora, abogado senior de Luis Romero.

Con gran asombro ha asistido una gran parte de los españoles al conocer el contenido de la sentencia dictada por el Tribunal de Estrasburgo, relativa a la demanda planteada por el Sr. Otegui en el año 2007, en relación con la condena de un año de prisión que le impuso el Tribunal Supremo en el año 2005 por un delito de injurias graves al Rey, cometido en el año 2003, al tildarlo de “jefe de los torturadores”, en clara referencia al Ejército.

Lo cierto es que dicha resolución condena a España a pagar al demandante una indemnización de 20.000 euros, en concepto de daños morales, más otros 3.000 por las costas judiciales. ¿Por qué? Pues porque la Corte europea ha considerado desproporcionada la condena de prisión de un año al exparlamentario vasco, al entender que la citada expresión puede formar parte del juego político y que, en todo caso, entra dentro de la libertad de expresión de un político la posibilidad de proferir expresiones como la citada. Y que, de lo contrario, se vulnera el artículo 10 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que protege y garantiza el derecho a la libertad de expresión.

En esencia, la sentencia viene a decir lo siguiente:

1º) La crítica de una institución constitucional está amparada por el derecho a la libertad de expresión, aunque las manifestaciones sean claramente ofensivas, impropias, injustas y ajenas a la realidad.
2º) El hecho de que el rey no sea responsable penalmente, según la Constitución, no impide por sí mismo un debate libre sobre sus posibles responsabilidades institucionales, e incluso simbólicas, a la cabeza del Estado.
3º) Una protección ampliada en materia de ofensas mediante una ley especial no es conforme, en principio, con el espíritu del Convenio, que no establece distinciones. En este sentido, la sentencia dice que la condena del demandante se basó en el artículo 490.3 del Código Penal, que concede al jefe del estado un nivel de protección más elevado que a otras personas (protegidas por el régimen común de la injuria) o instituciones.

El Tribunal Constitucional, al inadmitir el recurso de amparo contra la sentencia del Supremo, señaló que las afirmaciones del dirigente de la formación ilegalizada contra el Rey superaban de manera “patente” por su notorio “carácter infame” el nivel de lo lícito. Sin embargo, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos entiende, sin embargo, que se ha vulnerado el derecho de Otegi a expresarse libremente.

En mi opinión, en esta ocasión, el Tribunal de Estrasburgo ha estirado al máximo el margen de apreciación inherente a la naturaleza de la competencia internacional que ejerce sobre un Estado democrático como es España. El carácter subsidiario del mecanismo de protección instaurado por el Convenio Europeo de Derechos Humanos ha desautorizado nada menos que al Tribunal Constitucional y al Tribunal Supremo de nuestro país. Puede gustar menos o más, pero no cabe más que respetar la sentencia y, por supuesto, someterla a la crítica rigurosa dentro de ese respeto.

Todos los que somos demócratas nos congratulamos cuando el Tribunal Europeo señaló, en la importantísima sentencia de 30 de junio del año 2009, que la Ley Orgánica 6/2002, de 27 de junio, de Partidos Políticos no vulneraba el Convenio Europeo, y que la ilegalización de Batasuna era necesaria en una sociedad democrática, especialmente para el mantenimiento de la seguridad, la defensa del orden y la protección y los derechos del otro.

Más concretamente, dispuso que su prohibición no vulneraba el artículo 11 del citado Convenio, relativo a la libertad de reunión y de asociación, tal y como argumentaba el grupo abertzale.

El Convenio busca establecer normas mínimas comunes con el fin de dar a la protección interna de los derechos humanos un marco a escala europea. Quiero decir, que dá la impresión de que más allá del caso concreto del Sr. Otegui, el Tribunal de Estrasburgo ha venido a decir que la regulación que hace el artículo 490.3 de nuestro Código penal no es acorde al Convenio al contemplar que una persona –el Rey en este caso- goce de una protección superior a la de cualquier otra persona cuando se le somete a la crítica, por ofensiva e injusta que ésta sea. No obstante, puede parecer una sentencia disparatada, incluso, a muchos juristas, puesto que sabido es de sobra que el derecho fundamental a la libertad de expresión no ampara el insulto, porque aquél no es ni puede ser considerado un derecho absoluto. El derecho al honor no es sólo un límite al ejercicio de ese derecho, sino también un derecho fundamental, lo que impide que puedan entenderse protegidas por la libertad de expresión aquellas expresiones o manifestaciones que resulten formalmente injuriosas o despectivas, puesto que la Constitución no reconoce ni admite el derecho al insulto.

Posiblemente se ha querido dar un tirón de orejas a España, porque lo cierto es que es de los pocos países firmantes del Convenio que todavía castiga con penas de prisión el delito de injurias –hasta con 2 años en el caso del Rey-, mientras que el derecho comparado nos muestra otro tipo de sanciones o directamente la defensa frente a tales conductas en el terreno del derecho civil o privado, atendiendo principalmente al principio de intervención mínima del derecho penal. Son razones que también nos deberían hacer reflexionar, con el fin de valorar en su justa medida una resolución difícil de entender.

1 Comentario

  1. Unos días después se está comentando en la Red otro problema de libertad de expresión en España, concretamente en la web de RTVE:
    * librexpresion.org/la-2-noticias-tve-y-facebook-libertad-de-expresion-vulnerada-publicidad-gratuita-y-competencia-desleal
    * alasbarricadas.org/noticias/?q=node/17218
    * bandaancha.eu/tema/1679774/noche-24-horas-tve-facebook
    * publish.indymedia.org/es/2011/04/947431.shtml
    * adslzone.net/postp1928152.html
    * foros.biomanantial.com/rtve-y-facebook-publicidad-on-libertad-de-expresion-off-vt7113.html
    * foroswebgratis.com/tema-ve_facebook_y_la_libertad_de_expresi%C3%B3n_limitada_la_noche_en_24_horas_la_2_noticias_etc-122262-2804404.htm

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.