Gaona AbogadosGaona Abogados, el despacho multidisciplinar que ya mantiene oficinas abiertas en Madrid, Málaga, Londres, Lima y Taipéi, celebró la semana pasada su Junta General, donde dio a conocer los datos de facturación correspondientes a 2013. El bufete cerró el año con un crecimiento del 2,3% respecto al ejercicio anterior. Asimismo, en esta reunión anual los socios de la firma hicieron balance del proceso de internacionalización acometido por la firma con la apertura de oficinas en Madrid, Marbella y Lima.

“A pesar de los momentos de incertidumbre económica que vivimos, Gaona Abogados ha consolidado su apuesta por la internacionalización y por la apertura a nuevos mercados. Latinoamérica es un lugar idóneo para acompañar a nuestros clientes españoles interesados en invertir en países como Perú. Por ello, decidimos dar este salto cualitativo que ha marcado la actividad del despacho en 2013. Madrid y Marbella son también dos plazas estratégicas en las que Gaona está muy orgulloso de estar presente”, afirmó Manuel Camas, socio director de Gaona Abogados.

La apertura en Lima, junto al departamento de asesoramiento en alemán y las corresponsalías en Londres y Taiwán, da cuenta del proceso de expansión en el que está inmerso el bufete. El objetivo de esta nueva sede, que cuenta con un equipo de más de 12 profesionales, consiste en facilitar el establecimiento y la inversión de empresas españolas, europeas y asiáticas en el país andino y en el resto de Latinoamérica.

Por último, la firma se ha querido desmarcar de la competencia en 2013 con la puesta en marcha de un innovador servicio: la Consultoría a Riesgo. Esta línea de asesoramiento a pequeñas y medianas empresas, y a futuros proyectos, ofrece orientación jurídica sin coste. Gaona Abogados pone a disposición toda su experiencia y conocimientos a aquellas empresas que tengan un claro potencial, a través de una colaboración con el cliente por la que el despacho malagueño presta sus servicios desde sus diferentes áreas y departamentos legales y paralegales, a cambio de una participación en su capital social. Una novedosa fórmula por la que se consigue una verdadera involucración y compromiso del bufete en el proyecto empresarial sin que suponga coste para la empresa, mientras esta obtiene conocimiento y experiencia normativo, lo que le permite abordar su proyecto con una mayor seguridad jurídica.