Es de suma importancia que toda transformación social, para ser verdaderamente democrática, preserve la independencia y autonomía de los jueces.

La Ministra Norma Piña Hernández, Presidenta de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), señaló que en términos de la Constitución, los jueces tienen la obligación de analizar si dicha transformación respeta los derechos humanos.

La Ministra Piña Hernández manifestó que ante este panorama de grandes reformas a la vida pública, cobra especial relevancia la actuación del Poder Judicial, debido a que en términos constitucionales son los Jueces, los Magistrados y los Ministros, los que tienen la función de examinar la regularidad de las reformas, en aras de salvaguardar los derechos humanos de todas las personas.

“Para ello, es esencial la independencia judicial, pues ésta, constituye un derecho fundamental de toda persona; y, a la vez, una garantía para hacer efectivos los derechos humanos de los gobernados frente al actuar arbitrario de cualquier autoridad”, dijo ante el Pleno de la SCJN.

Durante los últimos años, en México, se han sentado las bases para una convivencia civilizada y democrática, fundadas en el gobierno de las leyes frente al gobierno de los hombres y respondiendo al ideal de someter todo Poder al derecho y a la Constitución, para limitar el poder del Estado y proteger los derechos fundamentales de todos.

Esas instituciones a pesar de todas las imperfecciones que se le pudieran atribuir han hecho posibles avances democráticos y sociales indiscutibles. “Una de ellas, es el Poder Judicial de la Federación y esta Suprema Corte de Justicia de la Nación”, señaló la ministra.

Advirtió que, por desgracia, a pesar de lo que se ha avanzado, la corrupción y la inseguridad aún permean en muchos ámbitos de la vida nacional.

Las reformas legales por sí mismas no transforman la realidad aunque pueden contribuir a modificarla, pues tener una Constitución no equivale a practicar o a vivir una Constitución.

Para que los cambios sean operativos en la sociedad es necesario realizar una trasformación de nuestra cultura jurídica, practicar la Constitución y los tribunales tienen un papel principal en esa labor.

Para ello es fundamental la defensa de la independencia judicial, empero esto de ninguna manera implica que los miembros del Poder Judicial de la Federación deban caer en la autocomplacencia y evitar la autocrítica; ni mucho menos que deban ignorar los defectos y errores que, sin duda, se han dado en la institución.

“Todo lo contrario, la lealtad del Poder Judicial de la Federación siempre ha sido entendida como lealtad a los valores y principios que rigen la institución y que fueron establecidos por nuestro Constituyente”.

Puso énfasis en recordar que la función jurisdiccional enfrenta retos constantes. A través del derecho, como práctica social, es que los criterios que emiten los jueces federales inciden directamente en la vida común de todos los miembros de nuestra sociedad, especialmente, en aquellos más vulnerables.

Fuente: Suprema Corte de Justicia de la Nación