Durante los difíciles años de la crisis inmobiliaria, nuestro vecino Portugal aprobó un régimen especial denominado Residente No Habitual (RNH) regulado en el Decreto-Ley 249/2009, de 23 de septiembre, del Código Fiscal do Investimento con la finalidad de hacer atractiva la residencia fiscal en Portugal, especialmente dirigido a pensionistas, inversores con elevados rendimientos y profesionales cualificados extranjeros. 

portugal -diario juridico

Las ventajas fiscales del Régimen de Residentes no habituales, consisten en la aplicación para rentas con origen en Portugal de un tipo reducido del 20% (con un recargo extraordinario del 3,5%) para los rendimientos del trabajo y de la actividad profesional de elevado valor añadido entre ellas, arquitectos, ingenieros, artistas, músicos, actores, profesionales liberales, médicos, administradores y gerentes de sociedades y de establecimientos permanentes cumpliendo ciertos requisitos de inversión, así como la exención para las rentas obtenidas fuera de Portugal siempre que puedan someterse a imposición en el país de origen en virtud de un convenio de doble imposición. En la mayoría de los convenios de doble imposición se asigna al país de origen la posibilidad de gravar la mayoría de las categorías de ingresos. 

Respecto al rescate de planes de pensiones la regla general en los convenios de doble imposición es que sólo pueden someterse a tributación en el Estado de residencia del perceptor, salvo que se perciban por razón de servicios prestados a la Administración pública. En Portugal, el rescate de planes de pensiones por extranjeros acogidos al régimen de residentes no habituales se encuentra exento de tributación.

A estas ventajas fiscales del régimen de Residentes No Habituales, habría que añadir que en Portugal no se tributa por el Impuesto sobre el Patrimonio ni tampoco por Sucesiones y Donaciones.

Comentamos ahora una reciente consulta vinculante de la Dirección General de Tributos V3533-19. La cuestión planteada es la siguiente; Si un pensionista residente en España se traslada a Portugal con su familia, ¿puede aprovechar las ventajas fiscales del régimen de residente no habitual, en concreto rescatar la totalidad del plan de pensiones en forma de capital exento de tributación en Portugal y al año siguiente volver a España con su familia?

La Dirección General de Tributos considera que si se cumple la normativa interna española prevista en el artículo 9.1 de la Ley del IRPF será considerado residente fiscal en España. Para ello, bastará con que concurra cualquiera de las siguientes circunstancias, permanencia de más de 183 días en España, o que radique el núcleo de sus actividades o intereses económicos de forma directa o indirecta en España, actuando como presunción la residencia de su familia.

La novedad la encontramos en la aplicación del Convenio de doble imposición suscrito con Portugal. Para que sea de aplicación se requiere tener la condición de residente a efectos del Convenio. El art. 4.1 define qué se entiende por residente de un Estado contratante. En su último párrafo, excluye a las personas que estén sujetas a ese Estado exclusivamente por las rentas que obtengan procedentes de fuentes situadas en él. 

A tenor de los comentarios al artículo 4 del Modelo de Convenio de la OCDE, la interpretación que hay que hacer a dicho párrafo es que el Convenio no sería aplicable para aquellos residentes de un Estado contratante que aun considerándose residentes según la normativa interna, se someten a una imposición limitada sobre las rentas obtenidos en dicho Estado, como podría ser el caso de los residentes no habituales en Portugal.

La Dirección General de Tributos, analiza las consecuencias fiscales para el pensionista que, a pesar de acreditar la residencia fiscal en Portugal, no se somete a tributación plena en Portugal por estar acogido al régimen especial de Residentes no habituales. Si la AEAT considera que no es de aplicación el Convenio de doble imposición con Portugal, que recordemos somete a tributación las pensiones exclusivamente en el Estado de residencia del perceptor (Portugal), pasarían a estar sujetas a tributación en España por obligación real, aplicando la normativa del Impuesto de la Renta de no residentes. La entidad gestora de los planes de pensiones debería someter a retención en origen el importe percibido, aplicando una tarifa progresiva tributando al tipo marginal del 40% a partir de 18.700 euros.

Por ejemplo, si los derechos económicos del plan de pensiones fuesen de 500.000 euros, y el pensionista acreditase la residencia fiscal en Portugal, acogiéndose al régimen de residentes no habituales, la tributación en Portugal por el rescate estaría totalmente exenta. Aunque el pagador (gestora del plan de pensiones) se encontrara establecido en España, las rentas no estarían sujetas a tributación en España por aplicación del Convenio. 

No obstante, si como consecuencia del criterio establecido en la consulta vinculante, se excluyera de la aplicación del Convenio a aquellos residentes en Portugal acogidos al régimen de residentes no habituales, el rescate del plan de pensiones en forma de capital estaría sujeto a tributación en España. El pensionista, no residente sin establecimiento permanente en España, tendría que soportar una retención en origen de 195.490 euros.

En consecuencia, para alguien que decida cambiar su residencia fiscal a Portugal, no le bastará con cumplir los requisitos previstos en la normativa interna española y poder acreditarlo documentalmente, sino que además tendrá que sopesar los efectos que tendría la no aplicación del Convenio si decide acogerse al régimen de residentes no habituales.


portugal - diario juridicoAutor: Ignacio Mendaro

Especialista en Derecho Fiscal y Tributario en Martín Molina

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.