Andrés VázquezPor Andrés Vázquez López, experto en mediación y ODR 

La mediación, como procedimiento alternativo de carácter extrajudicial en su versatilidad de manifestaciones prácticas, ha perseguido desde sus orígenes facilitar y mejorar el acceso a la justicia desde el más escrupuloso respeto a la libertad de las partes en conflicto, caracterizándose así la mediación, como un instrumento de conciliación, donde las normas dependen de los valores e intereses de las partes en un proceso informal basado en la libertad del compromiso personal.

Pero, la mediación puede ser algo más que esto. La percepción de los fundamentos para la mediación como alternativa a la controversia entre adversarios, al igual que el efecto de los convenios derivados de esta, permitiría instruir a los participantes acerca de las mutuas necesidades y ofrecer un modelo para conciliar desavenencias futuras. La mediación facilitaría un instrumento de ayuda para trabajar juntos, aislando los problemas que requieren decisiones, concluyendo que con cooperación todos pueden obtener beneficios.

A diferencia del proceso judicial, el énfasis no se hace en cuanto a quién tiene la razón o no, ni a quién gana o pierde, sino en establecer una solución práctica que satisfaga las necesidades únicas del participante. Esto nos llevaría a considerar la mediación también como un activo intangible en la resolución de conflictos. Los activos intangibles tienen su origen en los conocimientos, habilidades, valores y actitudes de las personas, se les denomina en economía Capital Intelectual. Se consideran activos intangibles las capacidades que se generan en las organizaciones, cuando los recursos empiezan a trabajar en grupo.

En este sentido, tanto las administraciones públicas implicadas en la implantación de medios alternativos para la resolución de conflictos, en sus diversos niveles: comunitario, estatal, regional y local, como los demás agentes sociales y organizaciones intervinientes, deberían comenzar a considerar a la mediación como un valor añadido en sus estrategias de acción social.

Un activo intangible de la organización social, que si es gestionado y medido convenientemente, se transforman en una fuente de ventaja convivencial sostenible capaz de proporcionar valor organizativo y traducirse en beneficios importantes para el conjunto de la comunidad. El conocimiento asociado a una persona –en este caso el mediador- y a una serie de habilidades personales y técnicas –la mediación- se convierte en sabiduría, y finalmente en conocimiento asociado a una sociedad y a una serie de capacidades organizativas que se convierten en Capital Intelectual.

Podríamos definir conceptualmente la mediación, desde la perspectiva de la Gestión del Conocimiento, como el conjunto de procesos y sistemas que permiten que el Capital Intelectual de una sociedad aumente de forma significativa, mediante la gestión de sus capacidades de resolución de problemas de forma eficiente, con el objetivo final de generar ventajas de convivencia sostenibles en el tiempo.

En consonancia indirecta con la formulación de las teorías cuánticas formuladas por el físico Richard Feynmann en el sentido de que un sistema no tiene una sola historia, sino todas las posibles, la mediación potencialmente permitiría todas las soluciones posibles en la resolución de un conflicto.

La exigencia ética demandada por la actual crisis de valores requiere acciones que promuevan líneas de convergencia en la resolución de conflictos, en todos los ámbitos, alejadas de la confrontación. Esta demanda social, expresada con mayor o menor acierto en sus formas, entronca con el germen de una ética del futuro basada en valores universalmente reclamados como son la igualdad, la libertad, la paz, la tolerancia y la solidaridad, entre otros.

La mediación se inscribe en esta exigencia ética intercultural de resolución de conflictos, por lo que no es extraño que algunos autores encuentren paralelismos entre los principios que inspiran a este instrumento de conciliación con las formulaciones de la ética discursiva. La ética intercultural apuesta por la reconstrucción de las condiciones discursivas elementales para un diálogo basado en la reciprocidad entre diferentes modos de vida.

La ética discursiva –al igual que la mediación- considera que somos capaces de entendimiento y cuando dos partes acceden a resolver el conflicto con el instrumento de la mediación, presumimos que están dispuestas a llegar a un entendimiento. La mediación, igualmente, debe asegurarse que la resolución del conflicto sea una solución de futuro generando soluciones viables para la situación, y buscando arreglos creativos, no sólo para resolver el problema existente, sino para establecer nuevos escenarios de acuerdos para el futuro. En definitiva, no solo resolver el conflicto, sino también prevenirlo.

La mediación ha evolucionado, en conclusión, como un instrumento de conciliación global, que puede encauzar la dialéctica de los más diversos conflictos de intereses en una praxis efectiva de resolución ética y justa de los mismos en acciones coordinadas multidisciplinares y que representa un valor añadido intangible con proyección de futuro en beneficio de la comunidad.


Andrés Vázquez López es
 mediador, Máster en mediación, especialista universitario en mediación civil y mercantil, especialista universitario en mediación familiar, especialista universitario en mediación intercultural e inmigración. Experto en e-Mediación y ODR.

Estudios de Derecho en las universidades de Santiago de Compostela (USC) y Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), Madrid, y estudios de postgrado en esta última universidad. Asesor independiente en comunicación corporativa digital y social mediaEs miembro de de la Asociación Europea de Mediadores (AEM), de la Asociación Madrileña de Mediadores (AMM), de Bitar-Bask Asociación Vasca de Mediación, y de ODR Latinoamérica.

1 Comentario

  1. Me gusta mucho la claridad con que expones el tema y la perspectiva ética que le das.
    Creo que la mediación es algo más que una forma práctica y eficiente de resolver conflictos, el enfoque de pretender alcanzar una convivencia sostenible dentro de los valores de justicia, igualdad, solidaridad y tolerancia me parece que solo es realizable mediante el dialogo y el respeto.
    Felicidades y saludos.
    Mayra Eternod

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.