En la Cámara de Diputados se plantea tipificar el delito e imponer la pena de hasta 10 años de prisión para el tráfico de bienes culturales.

El diputado José Salvador Rosas Quintanilla, perteneciente al PAN, planteó adicionar el artículo 376 Quinquies al Código Penal Federal, a fin de imponer penas de cuatro a 10 años de prisión a quien cometa robo de bienes culturales, propiedad de la nación, sin importar el objeto o el periodo histórico.

La cuestión es alarmante dado que el tráfico de estas piezas genera grandes ingresos. Sólo por detrás de las drogas y las armas puede ubicarse a la recaudación por este tipo de delitos.

En este contexto delictual, se barajó la necesidad de desarrollar un marco jurídico para prevenir el hurto. Así, en la Cámara de Diputados se propuso establecer una sanción de 10 años de prisión para quienes roben bienes culturales.

También el diputado José Salvador Rosas Quintanilla busca establecer que cuando sea una asociación delictuosa, banda o pandilla la que cometa el delito, se castigue en términos de los artículos 164 o 164 Bis del mismo código; esto es, con prisión de 5 a 10 años y de 100 a 300 días multa.

El legislador Rosas Quintanilla entiende que disponer esta sanción es relevante ante el daño que provoca este tipo de delitos en la historia de los pueblos, las arcas de la nación y el bienestar de la ciudadanía en general.

Resulta imperioso erradicar el hurto de bienes culturales y en ese orden de prioridad también es necesario tener un marco legal pertinente para la prevención de este tipo de robo.

Bienes culturales

La iniciativa, presentada en la Comisión Permanente, detalla que los bienes culturales son esculturas, pinturas e indumentaria, entre otros.

Esta clase de bienes se han convertido en objeto de colección sumamente atractivos para coleccionistas privados, quienes pueden adquirirlos de forma legal o ilegal.

La ausencia de una base de datos centralizada de bienes y la proliferación de zonas arqueológicas o históricas sin ser exploradas a profundidad, pone al patrimonio cultural en estado de vulnerabilidad.

La debilidad en la identificación de los bienes y la posible aparición de nuevos hace que estén expuestos al vandalismo y saqueo por parte de delincuentes que comercian en el mercado negro.

La aparición de nuevos bienes únicamente puede ser identificada si aquel que los encuentra decide llevarlos con las autoridades adecuadas, por lo que queda sujeto a la buena voluntad de los saqueadores.

A ello se suma que la incidencia de este delito deja un panorama desalentador. Entre 2008 y 2018 el gobierno recuperó un total de 634 objetos que pretendían atravesar las fronteras.

Por todo ello el diputado manifestó que “Se requieren más herramientas legales que permitan imponer las sanciones adecuadas, por lo que reformar el Código Penal Federal ayudará a dar la correcta dimensión a este delito”.

Finalmente, cabe resaltar que la iniciativa se turnó a la Comisión de Justicia para su análisis.

Fuente: Cámara de Diputados, República de México

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