La Secretaría de Trabajo y Previsión Social comunicó que se terminó la injerencia gubernamental de premios y castigos en la vida sindical.

La Secretaría señaló que, en este primer año de gobierno, quedó demostrado que el respeto pleno a los derechos de los trabajadores es una premisa: concluyó el modelo laboral basado en el control y la simulación del gobierno en la vida sindical.

La Reforma Laboral transformará la vida de millones de mexicanos al introducir la democracia sindical y un nuevo modelo de justicia laboral.

En el primer año de gestión del presidente López Obrador, el modelo laboral de control y simulación, basado en premios y castigos para las organizaciones sindicales, quedó atrás.

Con la Reforma Laboral promulgada el pasado 1 de mayo comienza la nueva etapa de democracia sindical y de justicia laboral que revolucionará la vida de los trabajadores.

Durante décadas, nuestro modelo laboral estuvo basado en el control y la simulación: el gobierno participaba en la vida interna de los sindicatos, cohibía la libre organización de los trabajadores, premiaba o castigaba a dirigentes, retrasaba la resolución de juicios y solapaba la existencia de contratos de protección.

Esta reforma permite que la autoridad laboral proteja, reconozca y vigile los derechos de los trabajadores. Derechos que fueron obtenidos por medio de luchas obreras y conquistas laborales del pasado.

El cambio central lo constituye la Reforma Laboral, que transforma el modelo de impartición de justicia, reivindica los derechos de libertad, representatividad y democracia en el mundo del trabajo, y crea mecanismos de justicia y transparencia apegados a un auténtico Estado de Derecho.

Además, la aprobación de leyes secundarias permitió lograr un auténtico instrumento para hacer llegar la democracia al ámbito sindical, a través del voto personal, libre, directo y secreto de los liderazgos sindicales.

Será necesario el respaldo y una auténtica representatividad de los trabajadores, lo que contribuirá a que la negociación colectiva y el diálogo social se tomen en serio, y que sean la vía idónea para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores.

Por otro lado, el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, junto con los centros de conciliación locales, tendrán la tarea de procurar que las partes en conflicto lleguen a un acuerdo razonable, en plazos breves, sin recurrir a las instancias judiciales.

Adicionalmente, las juntas de conciliación y arbitraje, encabezadas por el Poder Ejecutivo, ya no se dedicarán a impartir justicia laboral. Tal como ocurre en el resto de las materias, ésta recaerá exclusivamente en el Poder Judicial y permitirá que los procedimientos sean ágiles y privilegien la oralidad.

El nuevo modelo de justicia laboral comenzará el próximo año en 10 entidades federativas. De esta manera, en los siguientes meses y años, la vida laboral de millones de trabajadores se verá transformada.

Fuente: Secretaría del Trabajo y Previsión Social, México