El Parlament de Catalunya debate este martes una propuesta para restringir la compra de viviendas con fines especulativos, una iniciativa impulsada con el objetivo de frenar determinadas operaciones que, según sus promotores, contribuyen a tensionar el mercado residencial y dificultan el acceso a la vivienda.
La medida llega en un momento en el que Cataluña continúa registrando una fuerte presión sobre los precios y un creciente desequilibrio entre la oferta disponible y la demanda.
En este contexto, Carles Ribes, CEO de The Barrio, considera positivo que las administraciones analicen aquellas prácticas que puedan generar distorsiones en el mercado, aunque advierte de que la especulación no explica por sí sola la situación actual del sector y que cualquier reforma debería abordar también los problemas estructurales que condicionan el acceso a la vivienda.
«Es evidente que cualquier práctica puramente especulativa que dificulte el acceso a la vivienda debe ser objeto de análisis y, si genera distorsiones en el mercado, las administraciones tienen la responsabilidad de actuar”, explica Ribes.
No obstante, Ribes insiste en que limitar determinadas operaciones de compra no bastará para resolver el problema si no se actúa sobre la falta de oferta residencial: «Sería un error pensar que la situación actual del mercado residencial puede explicarse únicamente por la especulación o que limitar determinadas operaciones de compra resolverá, por sí solo, el problema del acceso a la vivienda.»
A su juicio, el principal reto continúa siendo el déficit estructural de vivienda que arrastra Cataluña desde hace años, una situación que mantiene la presión sobre los precios.
«Cataluña sigue arrastrando un importante desequilibrio estructural entre la oferta disponible y la demanda existente. Mientras se continúen construyendo menos viviendas de las que necesita la población, la presión sobre los precios seguirá presente. De hecho, la propia especulación tiende a intensificarse precisamente en mercados donde existe escasez de oferta, por lo que abordar únicamente sus efectos sin actuar sobre la causa difícilmente permitirá corregir el problema de fondo”, añade Ribes.
Para el experto inmobiliario, las medidas destinadas a mejorar el acceso a la vivienda deben combinar el control de las prácticas especulativas con políticas que permitan incrementar el parque residencial: «Cualquier reforma debería combinar medidas que garanticen un mercado transparente y eviten comportamientos especulativos con políticas capaces de incrementar la oferta de vivienda.»
Asimismo, considera imprescindible preservar un entorno regulatorio estable que favorezca la inversión y el desarrollo de nuevos proyectos y sostiene que el acceso a la vivienda solo mejorará de forma sostenida si se consigue reducir el déficit estructural de vivienda existente.





