La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha confirmado en firme la condena a Telecinco por el reportaje de Anna Kournikova y Enrique Iglesias titulado El desnudo del año, emitido en el programa Aquí hay tomate el 30 de diciembre de 2004. En el reportaje se mostraron ocho imágenes manipuladas de la pareja, en las que se hizo «desaparecer en Anna Kournikova el bañador de dos piezas que llevaba cuando se realizaron las fotografías originales y actuar sobre ellas para que quedase aparentemente sin ropa»

La Sala Primera del Tribunal Supremo ha resuelto los recursos de casación y extraordinario por infracción procesal interpuestos, por un lado, por Gestevisión Telecinco S.A., y, por otro, por  Anna Kournikova y  Enrique Iglesias. Los hechos objeto de enjuiciamiento parten de la demanda interpuesta por Doña Anna Kournikova y D. Enrique Iglesias por el reportaje titulado El desnudo del año, emitido por el programa “Aquí hay tomate” el 30 de diciembre de 2004, en el que aparecían unas fotografías de la pareja, estando ella desnuda, y se hacían unos comentarios al respecto.

La demanda fue estimada en primera instancia, considerándose vulnerados los derechos al honor y a la propia imagen de los demandantes. La Audiencia Provincial desestimó el recurso de apelación de Telecinco  y estimó el de los demandantes, declarando que también se había producido una intromisión en su intimidad, aumentando para Doña Anna Kournikova la indemnización concedida.

Ahora el Supremo, en sentencia de la que es ponente el magistrado Marín Castán, desestima los recursos de casación interpuestos por ambas partes y el recurso extraordinario por infracción procesal interpuesto por Telecinco. La sentencia confirma que se ha producido una vulneración en los derechos al honor, a la imagen y a la intimidad de la pareja por la captación de imágenes, en lugares no públicos, de momentos de una pareja mostrando una desnudez falsa, y por la expresión de comentarios que traspasaban el límite de lo socialmente tolerable. También reitera la jurisprudencia de la Sala en cuanto al carácter excepcional de la revisión de las cuantías indemnizatorias, no procediendo en el caso enjuiciado, a su revisión.

El Supremo también cree que Iglesias y Kournikova vieron atacado su derecho a la propia iimagen, «porque, amén de no haber consentido la captación ni la difusión de sus imágenes, se les fotografió cuando estaban en un lugar no abierto al público».

La sentencia también reprueba los comentarios en ‘off’ que se hicieron en el reportaje, como éste: «Mientras ella enseña hasta el trijuelo, él sigue allí, con su bañador y sus partes púdicas bien resguardadas, que este año los catarros vienen fuertes».

«Estos comentarios traspasaron los límite de lo burlesco, satírico o sarcástico para, desde la perspectiva de los usos sociales, que no del buen o mal gusto, servirse de lo soez para denigrar a los demandantes atribuyéndoles unos determinados hábitos sexuales, con comparación incluida de la demandante con un animal, y aludiendo a partes del cuerpo de la demandante en términos que producían un efecto despectivo», indica el Supremo.

El Supremo coincide en que Telecinco no puede escudarse en su falta de participación en la manipulación ni en su desconocimiento de la manipulación misma, «porque la ilegitimidad de las intromisiones tipificadas en la LO 1/82 no depende de que sean dolosas o intencionales».

 

 

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