En esta presentación de la Fundacion Signum que congregó a empresarios y expertos del mundo del arbitraje, fue muy comentada en el cóctel posterior la intervención del notario y mediador del Reino Unido Andrew Johnson. Con un perfecto castellano se dirigió a los asistentes para explicar como este país anglosajón ha ido incorporando los métodos extrajudiciales a su sistema judicial.

Sobre el arbitraje, Johson explicó que la ley que lo regula, que data de 1996, da al árbitro tanto poder como el de cualquier juez tradicional. “De hecho el laudo que emite tiene la misma fuerza que una sentencia tradicional de cualquier magistrado”. Este procedimiento extrajudicial es obligatorio y los citados laudos se ejecutan según el Convenio de Nueva York, suscrito por la mayor parte de países occidentales y avanzados en la actualidad.

Con mayor detalle se detuvo en la mediación y como está configurada en este país vecino. También resaltó que hay un compromiso de confidencialidad importante suscrito por las partes. “De esa forma se evita que determinadas pruebas que surjan en el proceso arbitral sean admitadas en un proceso judicial posterior”, aclaró

Desde abril del pasado año tiene un carácter más obligatorio, sobre todo en temas de derecho de familia, contenciosos o asuntos civiles. “No es extraño que en determinadas situaciones sea el propio juez quien pueda condenar en costas a alguna de las partes que no colabora en la mediación de forma expeditiva”, subrayó

Escasa regulación

El fenómeno de la mediación en Reino Unido se basa en las líneas del libre mercado y esta poco regularizado de manera formal. “No existe un Registro Central de Mediadores, como el que se va a crear en España, pero eso no significa que cada organización o entidad relacionada con la mediación, pueda tener el suyo propio”. Algunas de las entidades más conocidas en este país anglosajón son el Consejo de la Mediación Civil, el CDR,  el Consejo de Mediación de Familia. “Se da la circunstancia que el propio Ministerio de justicial ofrece desde el pasado mes de octubre datos sobre este tipo de entidades, a fin de que los interesados puedan contactar con ellas si lo estiman oportuno”.

En los últimos seis años el fenómeno de la mediación se ha ido extendiendo por los juzgados anglosajones; parte de la culpa tiene que ver la colaboración entre el Ministro de Justicia y el propio poder judicial. “Esto ha hecho que en los juzgados de menor cuantía, por debajo de las 5.000 libras se informe a las partes de que existe la mediación”, explica Johnson. Y apuntó el dato que entre el 2009 y 2010 hubo alrededor de 10.000 mediaciones, de este total 6.000 corresponden al derecho mercantil.

Sobre las ventajas de la mediación, Andrew Jonhson volvió a señalar lo que ya conocemos: reducción de costes y de tiempo, en algunos casos de forma notable. “Una mediación puede durar dos días y tener un coste de 2.000 libras; por su parte, un proceso judicial se puede disparar a las 50.000 libras y a un par de años de litigios nada sencillos”, indicó. La confidencialidad y la rapidez de la mediación son otros de los elementos que deciden a los empresarios del otro lado del Canal de la Mancha a elegir por la mediación. “Al final puedes seguir haciendo negocio con esa parte que has tenido el conflicto, si el proceso de mediación ha ido de forma correcta”.

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