Cuando las situaciones económicas son complicadas, muchas personas tienen que recurrir a créditos para poder hacer frente a los pagos del día a día. Hay muchas opciones de créditos en el mercado, unos con más requisitos que otros para que sean aceptados, y también los hay con diferente tipo de interés.

En los últimos años se han convertido en populares los créditos rápidos o las tarjetas revolving que ofrecen al usuario dinero rápido para poder hacer frente a los pagos más inmediatos. Hay cientos de alternativas en el mercado con algunas diferencias entre ellos y un punto en común: el alto porcentaje de interés al que hay que devolver el dinero prestado.

Las tarjetas revolving son líneas de crédito que las entidades financieras conceden a una persona. Estas líneas de crédito tienen un importe máximo y el cliente puede usar el dinero que quiera hasta ese máximo en el momento que lo necesite a través de una tarjeta. Funcionan de forma similar a las tarjetas de crédito de los bancos, pero con plazos de devolución mayores y, por supuesto, con interés de devolución también mucho más altos. Las tarjetas revolving más conocidas y comercializadas en los últimos años (y que se siguen comercializando en la actualidad) son las de Wizink, Cofidis, Cetelem, Citibank, Caixabank Go o Bankinter.

El importe de intereses que tiene que devolver el cliente por hacer uso de ese dinero pre-concedido es muy elevado y, en muchos casos, roza la ilegalidad. Por este motivo, las reclamaciones contra las tarjetas revolving están aumentando notablemente en los últimos meses. Hay muchas sentencias que están obligando a las entidades financieras a devolver las cantidades que exceden el capital prestado por considerar el interés que presentan como usuario. 

Aunque el propio Gobierno de España ha tratado a través de una Orden Ministerial de proteger a los clientes de los créditos revolving, la realidad es que este tipo de tarjetas siguen sin contar con la transparencia que dicha Orden buscaba con el fin de reforzar la seguridad del mercado financiero y de proteger a los consumidores.

¿Cómo reclamar una tarjeta revolving?

Para reclamar una tarjeta revolving lo más recomendable es ponerse en manos de abogados especialistas en el tema. En España hay muchos despachos de abogados, siendo uno de los más conocidos Grupo AlegA que tramita reclamaciones en toda España y cuenta con sedes físicas en diferentes ciudades como Santander, Sevilla, Palencia, Córdoba o Palma de Mallorca.

El proceso de reclamación cuando se hace a través de abogados especialistas resulta sencillo y suele ser rápido. Además, los despachos como el mencionado de Grupo AlegA realizan previamente, y de forma gratuita, un análisis exhaustivo de cada caso e informan previamente al cliente de cómo será el proceso y de la cantidad que puede reclamar. Esto hace que el porcentaje de éxito de las reclamaciones presentadas de esta forma sea muy elevado.

Por el contrario, el porcentaje de éxito en reclamaciones sobre tarjetas revolving que se llevan a cabo utilizando algún modelo tipo está por debajo del 5%.

Es importante conocer estos datos y saber que el proceso de reclamación a través de abogados como los de Grupo AlegA solo tienen beneficios para los afectados, que son capaces de recuperar el dinero y anular la deuda contraída con las entidades financieras.

Por último, hay que tener en cuenta que algunas entidades como Wizink están tratando de llegar a acuerdos con sus clientes en términos beneficiosos para la propia financiera pero no tanto para el cliente. Por este motivo, la recomendación de los profesionales especialistas en reclamaciones de tarjetas revolving es no firmar nada de inicio y consultar con los abogados que llevan el caso antes de aceptar un acuerdo que, en muchas ocasiones, retrasa el proceso de devolución de los intereses cobrados de más.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.