La operación retorno a casa tras los Reyes terminó el pasado domingo con más de 3.000 vehículos atascados en la AP-6 por las nevadas, en distintos puntos de la autopista que transcurre entre Ávila, Segovia y Madrid.

operación retorno

Según explica reclamador.es, la concesionaria Iberpistas tiene una obligación de diligencia extrema de garantizar las condiciones de seguridad adecuadas a las características de las vías de esta naturaleza, concebidas para la circulación rápida de vehículos. Existe jurisprudencia reiterada declarando que la relación contractual entre el concesionario de una autopista y el usuario de la misma impone al primero una obligación de diligencia extremada para garantizar las condiciones de seguridad adecuadas a las características de las vías de aquella naturaleza, concebidas para la circulación rápida de vehículos, algo que el pasado domingo no ocurrió y afectó a más de 3.000 vehículos así como a sus conductores y pasajeros.

¿Qué se puede reclamar?

Todos los afectados tienen derecho a reclamar a Iberpistas por los daños morales sufridos al menos 150 euros (el TS en sentencia del 2010 -Sala Primera, de lo Civil, Sentencia 473/2010 de 15 Jul. 2010, Rec. 1993/2006- lo estimó de esta manera), y todos aquellos gastos patrimoniales que puedan acreditar los usuarios como son el ticket de la gasolina, del alojamiento, pérdida de día de trabajo y ticket de peaje, entre otras cuestiones.

¿Cómo se acredita que se estuvo en la retención de la carretera?

Mediante declaración jurada, ticket de peaje, fotografía, whatsapp, sms informando a familiares o cualquier otra prueba gráfica que demuestren estabas en esa autopista.

¿Por qué no es fuerza mayor lo sucedido?

La compañía online explica que la existencia de un temporal de nieve, anunciado por los servicios meteorológicos, en razón de la época del año y la zona geográfica en que se produce no puede considerarse como un acontecimiento imprevisible. La nieve o hielo son circunstancias previsibles en invierno (a diferencia de un alud de nieve que cae de repente en la carretera).

La nevada no puede encuadrarse, por tanto, en un supuesto de caso fortuito o fuerza mayor. No se trata de un acontecimiento imprevisible que exima de responsabilidad a la concesionaria.

Los elementos que dependen de la concesionaria y que hubieran influido positivamente para evitar el caos o al menos aminorarlo:

1. La falta de previsión de las circunstancias meteorológicas adversas, pero previsibles en la época invernal en que se produjeron.

2.- Vigilancia reforzada por el temporal y no haberse intensificado en dichas circunstancias la vigilancia del punto en que se produjo el conflicto, de especial complejidad para el tránsito rodado.

3.- Pronta información y funcionamiento de los paneles luminosos.

4.- Conexión telefónica insuficiente. No funcionaron las líneas de teléfono. La falta de coordinación con la autoridad administrativa, reprochable en sí misma e imputable en gran parte a la insuficiencia de medios de comunicación de que disponía la concesionaria de la autopista, pues no han sido aptos para atender a situaciones de carácter extraordinario ni tenían carácter específico para su comunicación con la Administración.